Después del papelón, volvió la sesión
Todo sucedió muy rápido y fue muy confuso. Pasaron el escándalo, los insultos, los golpes y volvió la sesión. Sin quorum para votar pero con la cantidad suficiente de diputados para sesionar, los legisladores volvieron al recinto para repudiar los hechos acaecidos.
Fue así que 22 diputados se sentaron en el recinto, mientras el bloque K (excepto Helio Rebot y Miguel Talento), encabezado por Diego Kravetz -el mediador con los trabajadores- emprendieron la retirada.
Los macristas Diego Santilli y Martín Borrelli, los primeros en tomar la palabra, se solidarizaron con el diputado Mario Morando, con Silvia Majdalani -quien había sido golpeada con un vaso- y con el personal de seguridad que "evitó que esto pasara a mayores", esto último en respuesta al diputado Fernando Cantero quien se había quejado por el ingreso de la policía al recinto.
"En democracia las bancas se ganan y se pierden con los votos. Lo ocurrido hoy es bochornoso", pronunció el legislador Julio De Giovanni. En consonancia con ello, el diputado Helio Rebot, manifestó que "no se puede legislar por lo que una patota mande, no nos podemos dejar presionar por un grupo".
Fernanda Ferrero también habló de "patotas" y de "diputados que traen sus grupos". "El ingreso de las fuerzas de seguridad era necesario. ¿Cómo puede ser que haya diputados que se fueron del recinto y que estaban sentados en aquel momento? En democracia las leyes no se ganan con una patota", concluyó.
A su turno, el diputado Norberto La Porta dijo: "Aquel que esté excepto de culpa que tire la primera piedra. Pensemos seriamente qué es lo que se va a hacer de aquí en el futuro, los temas hay que discutirlos con seriedad".
Luego habló el diputado Miguel Talento quien manifestó su preocupación por los recientes agravios que él había sufrido, reiteró su denuncia respecto a que los legisladores tienen los teléfonos pinchados y manifestó su solidaridad con Morando y Majdalani.
Finalmente llegó el turno de un frío legislador Mario Morando, quien expresó: "Fui insultado, fui amenazado, fui defendido y he recibido todas estas adhesiones. Pero, no puede ser que esto haya pasado y no lo usemos para progresar".
"¿Por qué pasó esto hoy? Hay dos alternativas: una, éstas personas pueden ser ignorantes de este proyecto y la otra, es que sea una patota a cargo de un grupo mafioso. Debemos profundizar la cuestión. Debemos convocar a todos los trabajadores del Bauen y explicarles el proyecto, ver en qué les afecta. Tenemos que hacerlo y, a posteriori de estar seguros de que estas personas están informadas que van a tener un privilegio de 4 años asegurados de trabajo, entonces legislemos. Si esto se repite, entonces estamos en manos de una organización mafiosa".
Si bien se había ido del recinto, el legislador Ariel Schifrin, bajó para manifestar su solidaridad con sus colegas y manifestar que "la idea no es fortalecer las medidas de seguridad sino construir otro tipo de camino entre los diputados y la sociedad civil".
Mientras tanto, afuera los ánimos estaban caldeados, los diputados Susana Etchegoyen y un recién salido Fernando Cantero se insultaban, mientras que los trabajadores anunciaban una conferencia de prensa en el hotel.