"La desarmamos, pero en noviembre volvemos"
El pasado jueves por la tarde dos manifestaciones diferentes de abogados -una a favor de la Caja de Seguridad Social para Abogados de la Ciudad, y otra en contra- se congregaron frente a la Legislatura porteña.
El reclamo de los letrados opositores a la Ley 1.181 que creó la Caja se había iniciado -con disturbios, represión y dos detenidos- en la tarde del miércoles cuando intentaron armar un gazebo sobre la calle Perú al 100, para resguardarse y permanecer allí hasta que el Parlamento porteño diera tratamiento a los despachos ya firmados que proponen la modificación de la norma.
Sin embargo, la idea original no pudo concretarse como esperaban. Finalmente la fuerza policial sólo les permitió dejar en pie el armazón (sin lona, ni equipo electrógeno y menos aún baños químicos). Por tal razón, temiendo las inclemencias del tiempo, pero también ante el conocimiento que aún no estaban asegurados los 31 votos a favor de ninguno de los dos proyectos (uno por la voluntariedad de la afiliación, impulsado por Santiago De Estrada, y otro por la obligatoriedad pero con transferencia de aportes a otras cajas profesionales, con Roberto Destéfano como su autor), decidieron en la noche pasada levantar el campamento frustrado por las fuerzas del orden.
"Después que se retiraron los vampiros (aquellos abogados que defienden a Cassaba) pregunté a los que acompañaron nuestra manifestación qué querían hacer. Se decidió en asamblea (frente al Palacio Legislativo) que se desarmara la estructura, y nos retiráramos. Pero volveremos a manifestarnos el 1º de noviembre esperando que esta vez sí se trate en la sesión el tema", comentó a nuestro medio el presidente del Colegio Público de Abogados de la Capital y líder de la agrupación Gente de Derecho, Jorge Rizzo. Y agregó: "Nuestro objetivo aún no se logró. Ni se derogó la ley por inconstitucional, ni se modificó volviendo voluntaria la afiliación con la que tienen cautivos a miles de abogados. Pero pudimos demostrarle a la gente, a toda la población, que a nosotros nos corren, nos reprimen, y que a los otros no".