Cerruti, Polimeni y Olivera: Tres tigres bien distintos
Jorge Telerman, el alcalde porteño, debe completar la fórmula para competir el 3 de junio. Y lo hará en el momento que estime justo, más tarde que temprano, pero ya se va cerrando el círculo. El hombre es un tiempista, y amante de los efectos especiales, y aunque dijo que no habrá sorpresas en el nombre de su acompañante, las conjeturas hoy no se detuvieron en ningún momento.
Descartados el socialista Norberto La Porta y el radical Rodolfo Terragno, ayer miércoles sonó como número puesto la legisladora Florencia Polimeni, al punto que en declaraciones radiales, se mostró orgullosa si el rumor tomaba cuerpo. Y todo indicaba que así sería.
El retorno a escena de Enrique Olivera completó el cuadro: se ignora si el ex vicejefe de Fernando de la Rúa aceparía la oferta que -según dicen- le hizo el alcalde, o si decidirá seguir, como candidato pero del desalambrado ARI, huérfano de conducción a pesar de los gestos de conciliación que intentó ayer a la tarde Elisa Carrió, con su partido y con el actual gobierno porteño. Lo cierto es el bueno de Don Enrique mientras se mantenga alejado de Carrió cuentas con buenas chances de acompañar a Telerman y bingo si se trae el ARI de Cantero y Rabinovich consigo.
En declaraciones a la agencia Télam, un funcionario cercano al titular del Ejecutivo local, dijo que "la primera opción es sumar un cierre con alguna de las fuerzas que apoyan a Telerman: el radicalismo o el ARI".
Dos más dos son cuatro: tanto Polimeni como Olivera son radicales libres, independientes, flexibles a la hora de ocupar espacios en el arco ideológico, aunque ambos cómodos en esa suerte de centro liberalismo que caracteriza la política de estos tiempos.
Polimeni accedió a su banca por una lista organizada por Mauricio Macri, y se alineó con el PRO a la hora de la destitución de Aníbal Ibarra a raíz de la causa Cromagnon. Se distanció. Sin embargo, cultiva una sólida amistad con Gabriela Michetti.
Otra Gabriela, en este caso Cerruti, goza de la confianza absoluta del jefe porteño y será la electa en el caso que los números den bien a priori para competir con una fórmula pura sangre T. La ministra cosecha buena parte de las organizaciones sociales que tienen desarrollo en la Ciudad y tiene anclajes de primera línea como por ejemplo, Hebe de Bonafini, un antídoto anti Kirchner. Buen discurso, aguerrida, joven, Cerruti es número puesto puertas adentro.
Según Télam, dos de los ministros consultados estiman que la legisladora Polimeni, licenciada en Ciencias Políticas, acercaría "votantes radicales", aunque es una afirmación resbaladiza, tratándose de un partido que es casi una liga federal, y a pesar del refuerzo que implicaría el acuerdo de Telerman con la UCR Capital que comanda Jesús Rodríguez (y Enrique Nosiglia).
El caso de Olivera, aunque acercaría más votos radicales, es complejo. A las presiones de Carrió sobre el jefe de Gobierno y su relación con Kirchner, se sumarían, en su contra, que el actual titular de Ausa es un hombre muy cercano al ministro Julio De Vido. Eso, para la chaqueña, sería insoportable. Pero esto es problema de Carrió y no el del gobierno.
Según trascendió, el encargado de acercar posiciones es desde la jefatura de Gobierno, es Ariel Schifrin, también miembro del directorio de AUSA, claramente inclinado por la candidatura de Polimeni.
Esa inclinación, además de político-ideológica, estaría siendo fogoneada por dos amigos del ex legislador ibarrista: Alejandro Rabinovich y Fernando Cantero, presidente de los restos del ARI Capital.
"La discusión es si Telerman prefiere un cierre con un vice que refuerce el perfil de centroizquierda para disputar con Daniel Filmus la llegada a la segunda vuelta, o si se siente seguro que va a confrontar con Mauricio Macri en el ballotage y opta por un dirigente más de centro" que sería Olivera, agregó uno de los ministros. En el entorno del jefe porteño prefieren mayoritariamente apuntarle a Macri de entrada y descartar la pelea con Filmus de primera vuelta, guiados por encuestas que avalan esa postura.