Publicado: 31/12/2008 UTC General Por: Redacción NU

Hoy: Carolina Tisera

Si bien participó en "Casi ángeles" para televisión, su nombre brilla en el teatro. Fue protagonista de la excelente "Remedios para calmar el dolor" (por la que obtuvo el premio Estrella de Mar) y la imperdible "Las descentradas", éxito en el 2008, que vuelve en enero del 2009. Carolina Tisera toma Coca Cola y dice a NU lo que piensa.
Hoy: Carolina Tisera
Redacción NU
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"El personaje de Elvira en 'Las descentradas' tiene algunos puntos conmigo. Cuando Adrián (Canale, director de la obra) leyó la obra me dijo que ese personaje podía hacerlo. Elvira tiene mucha más ironía y acidez que yo, eso le surge desde el dolor, lo mío viene más desde el humor. Ella es más corrosiva, más trágica, no muestra sensibilidad. Todo lo contrario a mí. Adrián me proponía jugar con esos costados míos pero sin utilizar mi forma de ser para componer a Elvira. La forma de componer de Adrián es 'de afuera para adentro', que es al revés de lo que uno pensaría. Tampoco es 'pruebo, me transformo en fuego y veo qué onda'. No es la corporalidad pura ni el cerebro puro. Es una mezcla de ambas. Con esta obra, Adrián abrió el abanico de posibilidades: trabajar no solamente con el actor en lo corporal sino buscar otra veta. Podía ser un gesto, la manera de hablar. Una mínima cosa".

"'Remedios para calmar el dolor' fue una locura hermosa pero trabajé pisando más firme. Mi personaje, Violeta, era más clown, era más expresiva y muy para afuera. Tenía una expresión grande. Brindaba más posibilidades aunque también me iba de mambo, hasta que bajaba cuatro cambios. Me divierten mucho esos personajes 'exteriores', más allá de que te daba un hachazo en la cabeza con lo que decía. Elvira, en 'Las descentradas', en cambio, tiene muchas cosas chiquitas, un gesto, la forma de mirar. Ese gesto implica todo lo que quiere decir y la actuación es más comprimida. Elvira construye un personaje para la propia Elvira".

Impasse 1: Caro Tisera abre la puerta de su casa. En el balcón, su conejo Alberto mira el horizonte. Sus hijas están jugando con sus amigas. Hablamos de su pasión: el teatro.

"'Más que nunca' fue mi debut como directora y también una experiencia muy rara. Ojo, estoy contenta con lo que logramos. En especial, el trabajo con las chicas. Fue muy buena la experiencia de dirigir aunque sufrí muchísimo del otro lado y entendí lo que sufre un director. Tengo más capacidad para trabajar con las actrices que con lo que tiene que ver con la dramaturgia. Quizás me mandé un poco vertiginosamente a hacer algo muy difícil. Es como que en un momento tenés un montón de cosas sobre la mesa y debés emprolijar. Es una obra atemporal, donde las mujeres cuentan lo que les ocurre en sus vidas, sus miserias y amores, con textos muy poéticos".

"Este año hubo un florecimiento de la autogestión de las mujeres en la escena. De las dramaturgas, directoras. Hay un pensamiento acerca de eso pero también hubo otro tiempo de mujeres en el teatro. Admiro a Alejandra Fletchner, a Verónica Llinás, las Gambas al Ajillo. Ahí sí hubo una corriente. Puede ser que en lo comercial ahora se haya abierto el panorama. La mujer tiene una capacidad de autogestión, de que si el teatro no viene a mí, me junto con las chicas y hacemos algo. Igual me corro un poco de eso de salir con las banderas de que las mujeres tenemos más derechos y que vamos a dirigir teatro y eso. La igualdad está dada por no marcar la desigualdad. Si decimos 'ahora las mujeres hacemos teatro', una se autodiscrimina y después viene el autobombo. El derecho lo tenemos igual que cualquier otra persona".

Impasse 2: Carolina habla y sabe que algunas de las cosas que dice no van a caer bien. Pero razón no le falta. Pone el dedo en la llaga, en los prejuicios del actor.

"Una de las razones por las que admiro a Adrián -pertenezco a la logia Canale-, es que no da lugar a ese pelotudeo de regodearse en el dolor, que no sirve para nada. Él dice que le gusta trabajar con personas con cierto mundo, a quienes les pasó algo en la vida y no con los que están lavados, que se metieron en un cursito de teatro y nada más. Detesto la lágrima fácil, la exageración del drama. Una vez, un chico me dijo: 'Vos, siendo una actriz así... estás haciendo eso' (por la televisión), como si estuviera haciendo un desastre. No es así. No me voy a poner a discutir sobre la ética y la moral de un actor independiente, que de por sí, es un ser difícil de llevar. Critican a la televisión y muchos son más nefastos y discriminatorios. El que tiene realmente una ética y una moral respecto a lo que quiere hacer y ser, lo puede hacer en cualquier ámbito. Trabajé cuatro años en el radioteatro de Radio Nacional y fui con prejuicios peores que con la tele. ¿Cómo iba a llorar al micrófono o a dar besos en la mano mientras hablaba si tenía que ponerme en contacto con mis emociones? Hay que pasar por todo pero los directores y profesores tendrían que hacer que a los actores más jóvenes el camino les sea más llano y que no den tantas vueltas con estas pavadas".

"Mi experiencia en 'Casi ángeles' fue buenísima. Tenía todo el prejuicio que se puede tener respecto a la televisión. Hay muchos actores de teatro que no les interesa trabajar en la tele como medio. Será por naturaleza. Yo me considero un bicho de teatro pero lo que me dio la tele, además de un apoyo económico importantísimo para la educación de mis hijas, fue tener el instrumento de la actuación más preparado y entrenado. La televisión me dio el entrenamiento de la rapidez para resolver. No obstante, hay un punto en que estaría bueno que los actores nacidos en la tele, también tengan algo de teatro. Eso de los actores siendo -y mostrándose- tan naturales no está bueno. El naturalismo se convirtió en un farfulle porque nadie abre la boca para hablar. ¡Y nadie hace demasiado hincapié en eso! Si ese actor está en un teatro, tiene que proyectar la voz, y eso sin micrófono. Lo que se ve bueno en la televisión, en teatro no se escucha. Lo que te digo parece una cosa de maestra ciruela, pero no basta sólo con entrenar el alma y la sensibilidad, sino también con abrir bien la boca para que te entiendan".



(NOTA PUBLICADA ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 169, DEL 01/01/09)

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