A pegar tranquilo, que invita Giorno
El diputado porteño Jorge Giorno, del Partido de la Ciudad, acusó a los partidos Izquierda Unida (IU), el MST (Movimiento Socialista de los Trabajadores), al Partido Obrero (PO) y al Partido Popular de la Reconstrucción (PPR) -la fuerza que lidera el ex carapintada Mohamed Alí Seineldín- de haber instalado mediante la pegatina de afiches y carteles de campaña "una forma agresiva de tratar de imponer rostros y nombres", y los inculpó por tal motivo de estar llevando a cabo una "campaña violenta" en la Ciudad. "Tal vez buscando generar acciones legales contra los partidos de izquierda y de derecha", amenazó el querellante.
Giorno, que es candidato a legislador porteño por la lista 185, que postula a Aníbal Ibarra como jefe de Gobierno y a Alberto Salom como diputado nacional, afirmó que esos afiches incurren en una "franca violación" a toda normativa vigente ya que están "atropellando e inundando el territorio urbano y espacios de publicidad que con mucho esfuerzo han sido alquilados para acceder legalmente a la publicidad en la vía pública", opinó.
"Día a día asistimos a una incontrolada pegatina de afiches que van tapizando frentes de negocios, paredes, mobiliario urbano y todo aquello que signifique un mínimo de exposición", asintió el legislador en referencia a los carteles de IU, el PO y el PPR, que candidatean como jefe de Gobierno a Vilma Ripoll, Marcelo Ramal y Lucio Somoza respectivamente. "Este grito desesperado de los extremos políticos tiene directa relación con su decadencia. Nuevamente los métodos de agresión se confunden y terminan dañando al cuerpo social que reclama algo distinto", disparó Giorno.
El legislador explicó que la situación generada por la pegatina de afiches no pasaría de ser una simple anécdota "si no significara un verdadero perjuicio económico para quienes sufrimos la agresión". Es que, como presidente del pequeño Partido de la Ciudad, Giorno es el responsable de la aplicación de los fondos que la fuerza recibe para invertir en publicidad, y conoce lo elevado de los costos propagandísticos. "Alquilamos carteleras para desarrollar nuestra campaña publicitaria y lo hemos hecho de la misma forma en que lo podrían hacer 'todos' los partidos políticos del distrito", afirmó.
El diputado también se jactó de haber presenciado sorprendido "cómo verdaderas hordas de pegadores de afiches 'cuasi-profesionales' sistemáticamente han cubierto nuestras carteleras con publicidad propia usurpando el esfuerzo económico de nuestros simpatizantes, provocando un perjuicio dinerario que indefectiblemente tendrán que subsanar".
Por último, el candidato del Partido de la Ciudad -que todos los sábados promueve su campaña recorriendo los barrios a bordo de su "despacho móvil", un colectivo londinense rojo de dos pisos- advirtió que podría apelar a los mecanismos legales para buscarle una solución al tema de los afiches dentro del estado de derecho. "Pero tal vez resulte tarde, porque las elecciones del 24 de agosto habrán acontecido", dijo. Y remató: "Estoy convencido que el escarnio público es más grave que cualquier multa o pena, y que el ciudadano sabe premiar o castigar con su voto las conductas de los candidatos. Ésa es la razón por la cual las pongo en evidencia".