Viniplast: trabajo argentino, productos argentinos
En la mañana de este jueves se realizó la apertura oficial de la Cooperativa de Trabajo Viniplast, que alguna vez fue una fábrica que se llamó Vinilpaper, dedicada a la producción de materias primas para la elaboración de insumos para la industria del calzado -zapatos y zapatillas- y tapicería -cuerinas-.
La empresa, en su composición original, entró en convocatoria de acreedores en 1995, aunque de todos modos continuó funcionando. En los años 1998 y 1999 los obreros debieron soportar continuas suspensiones, sin cobrar sus salarios, tantas que ambos años trabajaron menos de seis meses.
El siete de diciembre de 2001, la patronal de Vinilpaper cerró las puertas de la empresa, desentendiéndose de la suerte de los trabajadores. La empresa estaba, a esa altura, descapitalizada, empobrecida e improductiva, pero no los socios de la firma, que lograron eludir la miseria apelando al sencillo expediente de desviar los ingresos por la actividad fabril hacia sus arcas personales. Entre ellos, dos millones de pesos-dólares de un crédito que les otorgó el Banco Nacional de Desarrollo.
Este mal endémico, que aquejó a un empresariado que carece de la menor noción de Patria, culminó, en el caso de Vinilpaper, el seis de diciembre de 2002, cuando un juez le decretó la quiebra. Sin sanciones para la patronal, como es común que ocurra en estos casos.
De todas maneras, fieles a la cultura empresarial del fin de siglo, antes de retirarse, los empresarios se llevaron -con la intención de conseguir calderilla- alrededor de dos millones de dólares en mercadería y materias primas. Además intentaron el vaciamiento de la empresa, una maniobra que fue desbaratada por los trabajadores, que estaban determinados -ellos sí- a seguir adelante con la actividad. Los empresarios se disponían a comprar la quiebra por un precio irrisorio, aunque los que terminaron sonriendo al final fueron los trabajadores, ahora nucleados en la Cooperativa de Trabajo Viniplast.
La cooperativa se constituyó en febrero de este año y en septiembre último consiguieron que la Legislatura aprobara la expropiación de la fábrica. Además consiguieron un crédito de 50.000 pesos, con una tasa anual del 10 por ciento, que les otorgó la Secretaría de Desarrollo Económico porteña.
UNA INAUGURACIÓN CON EMOCIONES
Pero, más allá de la historia, hubo un acto, en el que estuvieron presentes los 14 trabajadores de la cooperativa, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra; el secretario de Desarrollo Económico, Eduardo Hecker; el presidente del Club Nueva Chicago -un baluarte del barrio de Mataderos-, Ernesto Guerra; el escribano mayor del Gobierno, Carlos Gaitán; los diputados Ana Maiorkevich y Enrique Rodríguez y los diputados electos Silvia La Ruffa, Diego Kravetz, Milcíades Peña y Claudio Ferreño.
En primer lugar, habló el presidente de la cooperativa, Hugo Fucek. Primero, el dirigente se solidarizó con los trabajadores de Adidas y de Fricader. Estos últimos se encuentran en conflicto con una patronal similar a la de Vinilpaper desde hace 19 meses.
A continuación, Fucek manifestó que "aún faltan cosas por lograr. Nos han ayudado mucho y a la vez hemos ayudado a otros. En las elecciones para jefe de Gobierno, nosotros tomamos partido, cerrándole el camino a la derecha. Y actuamos por convicción y no por oportunismo. Porque la política activa en favor de la producción es el único camino alternativo al del asistencialismo".
El secretario de Desarrollo Económico, por su parte, dijo que "éste es un momento para sentirse orgulloso. Encaramos el camino de apoyar a la producción y el trabajo con audacia. Este era un camino que antes no existía y lo encaramos porque es una política razonable. Hoy, el Movimiento de Empresas Recuperadas crece y genera simpatía. Por eso, éste es un momento importante en el nuevo proceso político y social que estamos viviendo".
El jefe de Gobierno porteño expresó que "con muchos de los que están aquí hemos puesto en marcha otras empresas que habían sido abandonadas. Estas actividades significan esfuerzos comunes que trascienden el hecho de recuperar una fuente de trabajo. Venimos escuchando desde hace tiempo a los neoliberales hablando de grandes inversiones, pero el resultado era siempre el mismo: empresarios ricos y empresas pobres. Hoy hay un debate político acerca de la producción nacional, el rol de los trabajadores y el rol de las políticas de estado. Tenemos que seguir avanzando en estos temas, mejorando las leyes y la organización. Pero hoy estamos haciendo historia".
Luego, los presentes fueron agasajados por los miembros de la Cooperativa de Trabajo Viniplast con los vinos de la felicidad y los "sanguchitos" de la alegría.