Perazza: "Las escuelas son instituciones seguras"
"Las escuelas son instituciones seguras", afirmó la secretaria de Educación porteña, Roxana Perazza, en alusión al accidente que le causó la muerte a la nieta del ex presidente Raúl Alfonsín, en el Colegio Jesús María. "Por las escuelas de la Ciudad transitan alrededor de 800 mil estudiantes y esos accidentes, por suerte, son menores", agregó.
"En las escuelas que dependen directamente de nosotros -explicó la funcionaria-, el mantenimiento lo hacemos nosotros a través de la Dirección de Infraestructura. Pero las escuelas privadas se dividen en dos tipos: las que no están para nada subvencionadas, como es el caso de Jesús María, y las escuelas que reciben aportes en porcentaje. En las escuelas privadas lo que nosotros tenemos es un sistema que no depende directamente de la Secretaria de Educación, sí del Gobierno a través de Control Comunal, que realiza la habilitación edilicia".
"La habilitación -continuó Perazza- sí tiene que cumplir algunos requisitos específicos que hacen al funcionamiento de una escuela. No es que se la habilita como si fuera un comercio. De todas maneras es verdad que se lo habilita una vez y que el mantenimiento depende de los dueños del establecimiento, que son una entidad privada. Ahora, cada vez que el establecimiento que es subvencionado quiere abrir una nueva sala o quiere abrir un gimnasio tiene que pedir un permiso".
La secretaria de Educación indicó que, por una resolución del año 2002, las escuelas deben remplazar por otros materiales los vidrios a partir de que se rompan. "En general, cuando los vidrios se rompen se cambian por policarbonato blindex, que son más caros pero, obviamente, más seguros", reveló, en el programa Puntos de Vista, que se emite por Radio La Red.
Amparo, hija del diputado Ricardo Alfonsín, se rompió la arteria femoral en el Instituto Jesús María, en Talcahuano 1260, del microcentro, cuando el martes pasado un vidrio de una puerta se le cayó encima. Según fuentes periodísticas, no es la primera vez que alumnas del colegio sufren accidentes con esa puerta de vidrio, aunque sí es la única de esta gravedad.
"Esas escenas realmente no le gustan a nadie, pero sirven para reapreciar estos mecanismos que tienen las escuelas privadas, y también que tienen las del Estado", expresó Perazza. "Menos incidencia tenemos en los colegios donde no tenemos ningún tipo de subvención o de aporte", destacó la secretaria de Educación.