Publicado: 21/12/2004 UTC General Por: Redacción NU

Terragno, en contra de intervenir la UCR-Capital

El senador Rodolfo Terragno se metió de lleno en la interna de su partido, al enviarle una carta al presidente del mismo el cahqueño Angel Rozas, en donde se opone a que se intervenga el radicalismo porteño. Además, manifestó que la UCR se vio afectada por errores cometidos por la dirigencia nacional y llamó a recuperar a los millones de afiliados que se alejaron de la histórica fuerza
Terragno, en contra de intervenir la UCR-Capital
Redacción NU
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Se convirtió en una especie de regreso mediático. El senador radical se metió de lleno en la interna de su partido y le envió una carta al presidente del mismo el chaqueño, Angel Rozas, pidiéndole que no intervenga el radicalismo porteño. Según expresa en una carta, el legislador coincide en que el radicalismo debe reafirmar su oposición al actual Gobierno nacional, construir una alternativa de poder y evitar alianzas prematuras, pero subraya que “puede haber más de un camino para llegar a las mismas metas” y es necesario dejar “que las discusiones se desarrollen con normalidad y sean saldadas de manera democrática”. El senador advierte que “la referida intervención provocaría fuertes resistencias” y, en vez de proveer una solución, “agravaría los problemas”.

Luego Terragno reitera sus conocidas opiniones sobre las causas de la crisis en la cual se sumió el radicalismo. Sostiene que “la Capital es una caja de resonancia” y que el radicalismo local se ha visto afectado por “errores de buena parte de la dirigencia nacional”. Entre esos “errores”, señala cuatro:
1."La elección del candidato presidencial, en 1999”.
2.“El apoyo a la política económica del período 1999-2001”.
3.“Las características de la elección interna de 2002/2003”.
4.“El resultado de los comicios presidenciales de 2003”.

Terragno insiste en que, “para salir de su actual situación, el radicalismo nacional debe promover el modelo industrial exportador que se negó a impulsar en 1999, y una política de redistribución de ingreso que vaya más allá de la retórica”. No obstante, señala que eso no bastará si no se procura representar –al mismo tiempo— “a los votantes que han permanecido fieles a la UCR y a los millones que integran la diáspora radical”. Esto, dice al final de su carta, “exige amplitud, diálogo, comprensión, paciencia y esfuerzo”.

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