Una ciudad sin deudas y sin ahorros
En declaraciones publicadas por un matutino, Jorge Telerman, actual jefe de Gobierno porteño, que el próximo 10 de diciembre entregará el poder a su sucesor, Mauricio Macri, del centroderechista Pro, admitió que "un gobernante no se puede dar gustos personales".
La afirmación apuntaba a la decisión del empresario de cerrar el canal Ciudad Abierta: "Eso es más que un error, es una injusticia", dijo.
En una conversación atravesada por un aire melancólico, partir es morir un poco, dijo un poeta, Telerman recalcó entre sus logros el "momento histórico" que vive la cultura porteña, y entre sus fracasos el de "no haber ganado las elecciones" y también el de "no haber terminado de urbanizar una villa completa".
La demorada inauguración del Hospital de Villa Lugano, las nuevas estaciones de la línea A de subtes, la paralización de la autopista ribereña y "la peatonalización" de la Plaza de Mayo, según el funcionario, prefiere no contarlas en el debe, porque según su criterio, se debió a los continuos choques de su administración con el gobierno central.
Telerman también dijo que "el día en que el gobierno nacional decidió presentar un candidato quedó sellado el resultado electoral. Le quedó muy libre el campo político a Macri".
En plural mayestático, finalmente, después de contar que como es de rigor, se dedicará a estudiar las cuestiones de la ciudad desde una fundación, aseguró que en el 2009 "vamos a estar presentes electoralmente".