Las víctimas de Floresta ya tienen su monumento
Funcionarios de los gobiernos nacional y de la Ciudad, Madres del Dolor, la Comisión Anti Impunidad y familiares y amigos de los tres jóvenes fusilados en Floresta por un policía retirado emplazaron un monumento y una placa este miércoles, al cumplirse tres años del asesinato. Angélica Van Eek, madre de Adrián Matassa, le agradeció el apoyo al jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra: "Hasta me pagaron el cajón para mi hijo", dijo.
En el acto estuvieron los ministros de Educación, Daniel Filmus, y de Interior, Aníbal Fernández, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde; el secretario porteño de Descentralización y Participación Ciudadana, Héctor Capaccioli; la subsecretaria de Derechos Humanos de la Ciudad, Gabriela Alegre; la directora de Atención y Asistencia a la Víctima, Mara Brawer, y el director de Infraestructura Escolar, Luis Rey.
La jornada se inició a las 19 en la estación de servicio YPF en la que fueron asesinados los jóvenes, ubicada en la Avenida Gaona y Bahía Blanca. Desde allí, los concurrentes caminaron tres cuadras por la Avenida Gaona hasta Gualeguaychú, en la plaza Paseo de la Victoria, donde se descubrió el "Monumento a los Chicos de Floresta. Sucesos 2001", realizado por las artistas María Claudia Martínez y Verónica García.
Al respecto, Alegre manifestó: "El asesinato de estos muchachos es un punto de inflexión, porque, por un lado, está la pérdida irreparable de estas vidas y, por el otro, marcó un ejemplo de movilización de un barrio como Floresta".
La iniciativa de levantar una estatua en homenaje las víctimas de la Masacre de Floresta fue presentada por la legisladora Sandra Dosch (Frente Grande) y aprobada en agosto de este año por la Legislatura. Por esa época, la escuela secundaria de adultos de la zona y el barrio se puso en marcha para hacer un concurso de artistas para ver quién hacía el monumento. Ganaron dos escultoras, que propusieron la cara de los chicos y las hicieron con elementos donados por la Dirección de Infraestructura Escolar, y con la colaboración del Centro de Formación Profesional 24º, del Bajo Flores.
EL CRIMEN
El 29 de diciembre de 2001, en el minimercado de una estación de servicio ubicada en Bahía Blanca y Avenida Gaona, Floresta, cuatro amigos miraban por televisión imágenes en las que un grupo de manifestantes golpeaba a un policía en Plaza de Mayo, en el marco de un cacerolazo en las horas previas a la renuncia del entonces presidente Adolfo Rodríguez Saá.
Según relataron los testigos, mientras los jóvenes hacían diversos comentarios sobre las imágenes que observaban por televisión, el sargento primero retirado de la Policía Federal Juan de Dios Velaztiqui, de 63 años, sacó el arma y disparó contra Maximiliano Tasca, de 25 años, Adrián Matassa, de 23 años, y Cristian Gómez, de 25 años. Gómez y Tasca murieron en el lugar. Matassa falleció a la mañana siguiente en el Hospital Álvarez. Enrique Díaz pudo escapar corriendo.
El 10 de marzo de 2003, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 13 condenó a Velaztiqui a la pena de prisión perpetua por el delito de homicidio calificado por alevosía. El 19 de junio de 2003 la Cámara Nacional de Casación Penal confirmó la condena a prisión perpetua al ex policía federal.
EN BREVE SE HARÁN VISITAS GUIADAS A LA ESMA
Por otra parte, Alegre informó que dentro de veinte días se comenzarán a hacer visitas guiadas a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA). El mantenimiento y la seguridad del predio pasó esta semana a manos del Gobierno de la Ciudad; en tanto, los funcionarios porteños comenzarán el lunes a trabajar allí para que en marzo pueda estar señalizado el Casino de Oficiales, donde funcionó el centro clandestino de detención.