Cuarto intermedio hasta el martes a las 14
La sesión pasó a cuarto intermedio hasta el martes a las 14, luego de haber estado suspendida por casi dos horas. Así lo decidieron los diputados porteños, a las 4 de la mañana de este sábado, luego de más de ocho horas y media netas de sesión.
A las 2:15, la diputada Susana Etchegoyen (Interbloque de Izquierda), había pedido el pase a cuarto intermedio hasta el martes, luego de su discurso.
La votación resultó negativa (25 votos contra 22) y la sesión debía seguir, pero el diputado Jorge San Martino (Unión para Recrear Buenos Aires) solicitó la reconsideración del pedido. Para aprobar esto se necesitaban 40 votos, que no fueron obtenidos. Luego pidió nuevamente otro cuarto intermedio, pero le fue denegado por De Estrada, quien le dijo que ya se había votado.
Los ánimos de los familiares se caldearon y comenzaron a insultar al jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, y a los legisladores que no aprobaron el pedido.
La moción de pase a cuarto intermedio había sido un reclamo de los familiares, quienes, exhaustos, querían que se suspendiera la sesión. Esto fue apoyado por la izquierda y por el macrismo puro de Compromiso para el Cambio.
Ante ese panorama, De Estrada, en su carácter de vicepresidente primero, suspendió por "diez minutos" la sesión para ordenarla, lapso que se prolongó por casi dos horas.
Esta decisión fue a instancias de un llamado del presidente de Compromiso para el Cambio, Mauricio Macri, a varios de los legisladores que integran el bloque Juntos por Buenos Aires, que preside Jorge Mercado. Macri amenazó con echar de su espacio a quien no aceptara suspender la sesión hasta el martes.
Ibarra, en cambio, prefería que la sesión se realizara en un solo tramo, sin cortes. Incluso esta metología se había acordado en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria.
Algunos legisladores de Juntos por Buenos Aires calificaron la intimación del empresario como una "extorsión", y fueron pocos los que terminaron apoyándola. Jorge Enríquez y Álvaro González ya habían votado favorablemente el cuarto intermedio antes del llamado del presidente de Boca Juniors.
Pese a que la reunión que realizó el bloque de Mercado junto a Ibarra y el resto del Gabinete en el Salón Eva Perón para debatir el cuarto intermedio hasta el martes fue a puertas cerradas, trascendió que De Estrada -visiblemente alterado- afirmó no ser capaz de armar nuevamente un operativo de seguridad de las características del viernes. "Van a lograr que me dé un infrarto", añadió.
Acto seguido el propio Juan José Álvarez habría llamado a Macri para pedirle que cambiara de posición. "Mauricio no sigas con ésto, te están asesorando mal. No obligues al Gobierno Nacional a intervenir la Ciudad, el Presidente no quiere eso. No pidas que corra sangre", le habría aconsejado Álvarez frente a los legisladores.
Finalmente, hubo varios diputados que, frente al pedido de su jefe político, decidieron agachar la cabeza. No hay que perder de vista que este año hay elecciones, y hay algunos legisladores que quieren renovar sus bancas y ven al espacio macrista como una de sus únicas posibilidades.
La decisión final de pasar a cuarto intermedio fue saludada por los familiares de las víctimas, quienes, además pidieron que se les permitiera ingresar el martes en mayor cantidad. Salieron del recinto y de la Legislatura levantando las fotos de las víctimas de Cromañón y asegurando que van a volver.
Una vez finalizada la sesión, la diputada de Juntos por Buenos Aires, Sandra Bergenfeld, se mostró sumamente contrariada con la orden de Macri. "Este viernes en la Legislatura Porteña fui partícipe involuntaria de la peor clase de intento de toma de poder que hubiera podido imaginar", aseguró. Su desacuerdo con la maniobra fue volcado en una fuerte nota de opinión (ver "El fin no justifica los medios").