Se profundiza la crisis en el bloque macrista
Los macristas del grupo Nogaró y del grupo Festilindo se pelearon nuevamente en la Legislatura cuando se debatió la resolución de renovación parcial de los mandatos. Tras votar divididos -el grupo Nogaró se abstuvo en masa-, se aprobó en general el despacho de mayoría, defendido por el sector joven del macrismo, el Frente Grande, los kirchneristas, el Partido Socialista, el bloque Autonomía Popular, el ARI y el bullrichismo, que establece un sorteo entre dos listas de treinta legisladores para establecer quiénes se quedarán cuatro años y quiénes se irán a los dos. La votación terminó con 30 votos a favor y 25 abstenciones.
Cuando se realizó el tratamiento en particular de la resolución que acababa de ser votada, el grupo Nogaró intentó infructuosamente introducirle cambios: en cinco oportunidades, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Helio Rebot, les impidió hacerlo, motivo por el cual, once de los doce diputados presentes del grupo Nogaró -Diego Santilli había partido hacia el acto de kirchnerista de Parque Norte- decidieron levantarse de sus bancas, visiblemente ofuscados, y se fueron a la oficina de la Vicepresidencia Primera a ver la sesión por televisión. El único de ese grupo que quedó en el recinto fue Santiago De Estrada, que presidía la sesión.
"Nos fuimos del recinto porque no queremos ser cómplices de una resolución que, cuando habla de la transparencia, lo primero que propone es un acuerdo y luego promueve, en última instancia, un sorteo (NdR: se refiere al armado previo de cada una de las dos listas que serán sorteadas, que se realizará por acuerdo). Y en segundo lugar, porque a cada una de nuestras propuestas para modificar un artículo, lo primero que hicieron fue cerrar el debate sin lista de oradores, con lo cual no nos permitieron hablar. Si en la casa de la democracia y de las propuestas no podemos hablar, entonces, directamente, me voy a charlar con mi señora a mi casa", señaló furioso Ricardo Busacca, del grupo Nogaró.
Desde el otro lado, a su vez, acusaron a este sector de querer meter chicanas políticas para evitar que la renovación parcial de mandatos se haga por sorteo y para dilatar la cuestión. "Lo que querían era meter artículos contradictorios para después presentarse a la justicia y pedir la nulidad de la norma", sostuvo un legislador del grupo Festilindo, que pidió mantener en reserva su identidad. "Pero no pudieron -añadió-, por lo que hoy, esta nueva legislatura sentó las bases de su transparencia".
La versión oficial del hecho: el bloque macrista no está partido en dos, sino que sus diferencias responden al criterio de "libertad de conciencia".