Carelli: "Nunca renunciamos a tener una policía propia"
No quiere entrar en polémicas y lo repite varias veces. El subsecretario de Seguridad porteño, Enrique Carelli, coincide con la posición del jefe de Gobierno Anibal Ibarra de no crear una policía de la Ciudad y el conurbano. "El tema es sólo un enunciado y no hay nada concreto. Nadie nos hizo llegar un plan", afirma el funcionario porteño.
Al desarrollar con mayor profundidad el dilema de la seguridad, Carelli deja en claro su posición. "Creo que el problema de la seguridad se soluciona con una acción coordinada de todos los sectores. No puede haber una solución provincial a expensas de la Ciudad. Para nosotros se debe establecer un trabajo en conjunto entre la Nación, la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, en ese marco apoyaremos al gobierno bonaerense en todo lo que nos pida", se explaya Carelli.
"La Ciudad tiene características distintas a la Provincia. Tenemos un esquema delictivo distinto, por eso no queremos tomar ninguna decisión apresurada. Esta cuestión se debe debatir y analizar con mucha profundidad y cuidado. La Policía Federal trabajó muy bien en la Capital Federal y nosotros realizamos un trabajo muy coordinado con la Nación en el tema de la seguridad", detalla el subsecretario de Seguridad a NOTICIAS URBANAS.
El funcionario no se cansa de reafirmar que estar en contra de la creación de una policía de la Ciudad y el conurbano, tal como sostiene el gobernador Felipe Solá, no significa renunciar a la policía propia. "Queremos derogar la Ley Cafiero y además, nunca dijimos que renunciamos a nuestro reclamo de tener policía local", repite Carelli.
Sin embargo, el proyecto de policía de la Ciudad del ibarrismo es muy distinto al que pide Solá o esgrime el macrismo. "Nosotros queremos crear un modelo de policía comunitaria que dependa de la Superintendencia de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal. Ésta sería una dirección de la Superintendencia y requeriría una ingeniería que no puede dejar de lado la realidad del problema de la seguridad actual en función de lograr un objetivo en común. Debemos ser muy prudentes y manejarnos con seriedad, ya que no es cuestión de pedir la policía ya y después no saber qué hacer con ella", detalla el funcionario.
Al especificar las facultades que tendría esa nueva dirección, Carelli declaró que "la nueva dirección tendría el control de todas las comisarías de la Ciudad, le permitiría al jefe de Gobierno tener una fuerza propia y además ayudaría a la justicia contravencional. También se escucharían los reclamos de los habitantes de los distintos barrios para que la policía pueda cumplir de mejor manera su función preventiva. Para nosotros, educar, hacer acción social, dar salud y hacer obras son acciones que nos permiten prevenir el delito y lograr una mayor seguridad".
Al hilar más fino, el subsecretario de Seguridad explica que "esta nueva dirección estaría integrada por 800 hombres y que la policía seguiría funcionando de manera centralizada. El jefe de esa nueva dirección dependerá del titular de la Policía Federal y será elegido por su superior, por el jefe de Gobierno porteño y por el ministro de Justicia".
El razonamiento de Carelli se opone, en principio, al de los macristas que sostienen que la Superintendencia de Seguridad Metropolitana debería convertirse en la nueva policía capitalina. "Siempre dijimos que si la idea es traspasar parte de la Policía Federal a la Ciudad, ese hecho tiene que venir acompañado por la parte de la coparticipación federal que le corresponde a la Capital Federal", dispara Carelli.
Al detallar las diferencias entre la situación de la seguridad en la Ciudad y en la Provincia, el funcionario sostiene que "en la Capital bajaron varios delitos y que sin embargo otros se mantienen". Pero Carelli va más allá en sus apreciaciones: "Acá no hay secuestros y bajó mucho el robo de autos, sin embargo, nuestro mayor problema siguen siendo los robos y los hurtos".
Al finalizar el reportaje, el funcionario vuelve a su argumento inicial y trata de bajarle el tono al conflicto creado con Solá al afirma que "la idea no es polemizar con el gobernador, porque el tiene un problema muy serio -vuelve a reiterar- pero no queremos que la solución a la situación de la Provincia sea a expensas de la Ciudad". Una afirmación tan clara como el agua.