Tensa calma en una clínica ocupada por sus trabajadores
El juez Omar Facciuto tiene en sus manos una denuncia por usurpación hecha contra los trabajadores de una clínica en proceso de recuperación, por parte del síndico de la quiebra, y en las próximas horas debe decidir si ordena o no su desalojo. Por otra parte, el MNER dialoga con Matilde Ballerini, magistrado que entiende en la quiebra, para que acepte la propuesta hecha para lograr la continuidad de la clínica e interceda ante Facciuto.
Se trata de la clínica de alta complejidad IMECC, también llamada Danae, ubicada en la esquina de la avenida Díaz Velez y la calle Otamendi, que fue ocupada hace una semana por sus 56 trabajadores. Los ex empleados habían formado poco antes la Cooperativa Fénix Salud y habían convocado al MNER en pos de recuperar la clínica y no perder sus fuentes laborales.
La empresa quebró el 6 de junio de 2003 y fue clausurada casi siete meses después, el 30 de diciembre. Durante el último año y medio de existencia de la clínica, los dueños de IMECC se atrasaron en el pago de sueldos y no pagaron los aportes para la obra social ni la asignación por escolaridad.
Un informe del Ministerio de Salud de la Nación asegura que la propuesta de recuperación de la clínica es viable y por su parte, el Pami manifestó que continuará contratando sus servicios, al igual que lo hacía antes de su quiebra. En tanto, funcionarios de la Secretaría de Salud porteña visitaron las instalaciones y expresaron su interés en la continuidad, al igual que lo hizo el secretario de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable del Gobierno de la Ciudad, Eduardo Epszteyn, en una reunión que mantuvo con Eduardo Murúa, presidente del MNER.
La propuesta inicial consiste en que los trabajadores alquilen la clínica, pero el MNER, a través de su legislador, Diego Kravetz, también presentó un proyecto de ley de expropiación. "Estamos en condiciones de poner la clínica en movimiento rápido", afirmó Murúa.
"No nos preocupa cuánto tardaremos -expresó el presidente del MNER-, de lo que estamos seguros es que la vamos a recuperar. Todo depende de la voluntad política de los legisladores o del Estado de la Ciudad de Buenos Aires y hasta quizás del humor de una jueza que todavía no entendió la propuesta de los trabajadores".
Ballerini aceptaría la proposición del MNER si viene con el aval del Gobierno de la Ciudad, el cual estaría a punto de concretarse de manera formal por parte de Epszteyn.