"Me miraban raro cuando escuchaba a Larralde a los 15"
"Ecos de mi tierra es uno de los pocos lugares donde se puede tocar en vivo. Hoy por hoy, la tele le está dando mucha importancia a la música. Hace un par de años éramos los únicos. Me encanta que este programa brinde oportunidades. Badía hizo cosas maravillosas al respecto. Soy más de esta generación, pero tuve la suerte de conocerlo y que me haya dado la oportunidad de tocar. Badía y Mateyko fueron tipos que apostaron siempre a la música. Ahora tenemos un living para hablar y que el artista cuente sus cosas. Esto hizo que sea más fácil traer a más artistas. En el living me pongo más del lado del público, que no sabe si el invitado está casado, si tiene hijos y eso. Por ese lado, viene bien. Además, hay un muy buen trabajo de producción que busca datos interesantes, lo cual me ayuda también.
"El que hoy interese más ser estrella que un buen cantante o intérprete pasa no solo en la música sino también en el fútbol y en todos lados. Se cambió mucho eso. ?Nos vamos a salvar, vamos a ganar la Quiniela.? Estamos viviendo una época de búsquedas de las cosas fáciles y parece que ser cantante o futbolista es un camino más corto, pero no lo es. La música es algo que acompaña a todo el mundo siempre. Vivir de la música es otra cosa. Ale Sergi, de Miranda!, decía que uno puede vivir de miles de maneras de la música. Se puede componer jingles, canciones, etcétera. Lo que pasa es que todos queremos ser lindos, cantantes, que nos quiera todo el mundo y vender discos. Soñar no cuesta nada y creo que, de alguna manera, yo misma cuando me inicié pensaba en la masividad. Si no, no me hubiese presentado en los grandes festivales. Pero no hay que perder de vista que es un laburo, que hay que trabajar. A veces el público te dice que sí y otras te dice que no. No siempre depende de uno y, la verdad, no sé de qué depende."
Impasse 1: Canal 7 es el punto de encuentro con Soledad Pastorutti. Menudita, de sonrisa amplia y esa simpatía tan propia y personal. Posa para las fotos con amabilidad y vamos hacia una amplia oficina para charlar.
"Al folclore, en cuanto calidad artística, lo veo muy bien parado. Hoy los folcloristas han hecho un cambio muy grande. Se ha profesionalizado muchísimo. Desde que se ha vuelto más comercial en los 90 ?y lo digo bien, en tanto que ha llegado a la masividad y a los grandes medios?, llegó a Buenos Aires pero de otra manera. Antes no había seguridad privada ni vallas en los recitales de folclore. No había escenarios altos. Ahora son megashows, mucho más parecidos a otros géneros. Aparte, el folclore tiene peñas, festivales más chiquitos. Cuenta con muchos ambientes donde vivir. Entonces, nunca va a morir. Esto lo digo por el interior del país. Si lo llevás a las grandes capitales hay una gran diferencia, que es lógica, de forma de vida, de tiempos y propuestas.
"Hay un folclore que encontró la vuelta para captar a un público más joven. Los géneros están más mezclados. Ahora no sé si se puede hablar de folclore, rock o cumbia. A veces todo es la misma cosa, pero en las bateas te ponen el disco en un lugar determinado. Existen distintos tipos de ?folclore?. Están el Chaqueño, Soledad, Los Nocheros, Jorge Rojas por un lado; Liliana Herrero por otro, y también Arbolito. Acá mismo se los presentó a ellos como una banda de rock que hace folclore. Pero no me gusta etiquetar a la gente; somos lo que somos. El folclore está más abierto y más rico. Se abrió muchísimo y es más amigable con los públicos. Está bueno que conviva todo, que se le dé paso a la gente nueva y que se mantengan los demás. En los últimos años se ha permitido usar rastas y que no haya necesidad de usar el típico traje de gaucho. Se ha permitido la batería y la guitarra eléctrica y está bien, siempre y cuando siga existiendo el otro folclore. Que una cosa no quite la otra. Todo tiene que convivir. Obviamente, un pibe de quince años va a elegir a Arbolito y no a un Larralde. A mí me miraban raro cuando decía que escuchaba a Larralde a los 15 años. Quizás el pibe de 15 años llegue a Larralde a través de Arbolito."
Impasse 2: Soledad mantiene la frescura con la que empezó pero con la experiencia que le fue dando el crecimiento de su carrera. Contesta todo y no deja ninguna duda respecto a sus respuestas. Pasado, presente y futuro se mezclan en una conversación amena y rica.
"Es probable que sea conductora a futuro, no es una mala opción. Igual, nunca siento en otras facetas lo mismo que cuando subo al escenario a cantar. Salir de gira sigue siendo lo mío. Ir en micro, subir las valijas... me empieza a arder todo y me gusta mucho. Lo que sí noto, al hablar con los artistas, es que uno se va cansando de viajar, no del show, porque es la parte más linda, sino de viajar. Es una vida bastante dura la que llevamos, durmiendo poco. Más aún cuando se trata de una mujer que acarrea familia y todo, no es fácil, se complica un poco, por eso es una buena opción ser conductora. Al menos es algo para pensarlo en algún momento, decir: ?Este año descanso de las giras?. A veces paso etapas en las que no sé dónde estoy parada, y no sé si está bueno lo que estoy haciendo. Por eso, sería interesante frenar un poco.
"Mientras los nenes sean chiquitos, la idea es seguir viajando como hasta ahora. Antonia tiene su cama en el micro y llevamos la mamadera y los pañales. Donde pueden ir tres, pueden ir cuatro tranquilamente. Sí se va a complicar es cuando empiecen el colegio. Antonia está yendo a una guardería, no tiene que cumplir horarios.
"La palabra ?autenticidad? no conspira contra la creatividad del músico. Si hay artistas que toman la ?autenticidad? y se quedan, sin abrirse a nuevos sonidos, haciendo siempre lo mismo, depende de cada uno. Respeto a la gente que se queda girando en su mismo territorio. No me parece mal. Después estamos los locos como nosotros, que cambiamos, pero tengo una edad para cambiar todo el tiempo. Más adelante no sé si me voy a animar. Ahora puedo arriesgarme, mañana no sé. Pero cada uno que haga lo que quiera. Ahora Los Nocheros están reversionando clásicos, poniéndoles cuerdas. Respeto mucho lo que hicieron Los Nocheros y creo que son los verdaderos revolucionarios del folclore. Yo estaba con dos guitarras y un bombo cuando empecé y era políticamente correcta, más allá de mi actitud en el escenario, que no le gustaba a mucha gente. Me acuerdo que en el 97, 98, me preguntaban qué opinaba de la batería en el folclore, pero ya diciéndome que no estaba bueno, y, sin embargo, Los Nocheros encontraron un sonido diferente. Los admiro profundamente."