El debate sobre el rol policial opacó la investigación de las escuchas
La segunda mitad de la exposición del jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, ante la Comisión Investigadora no se alejó demasiado de los ejes que guiaron su extenso intercambio con el diputado peronista Diego Kravetz, quien lo paseó por todas las áreas de competencia del testigo y concluyó con una discusión sobre el mismo rol que debe cumplir la fuerza policial porteña, un debate que debería haber quedado cerrado con la ley que le dio origen.
Burzaco habló tanto de armas como de chalecos y blindaje para vehículos, siempre limitando sus respuestas a la profundidad del conocimiento que posee sobre los distintos temas. Cuando el uso del ?no lo sé? y el ?desconozco? se volvió demasiado habitual, incluso se le hizo notar cómo podía ser que la semana pasada estuviese dispuesto a declarar por sus subordinados si no contaba con sus mismos conocimientos.
Las interrogaciones de Kravetz con respecto a partidas de armas fallidas, por roturas en el cargador y otra en las cachas, motivaron la reacción del testigo. ?No voy a mandar ningún policía a la calle con un arma que no funciona?, aseguró. Respuestas similares estuvieron dirigidas a explicar los problemas registrados en los contratos que suministraron los chalecos para los efectivos y el blindaje para los vehículos. Kravetz cuestionó los gastos en estas áreas, particularmente en cuanto al blindaje, y criticó el que se volviera a trabajar con una empresa que entregó una partida de chalecos defectuosos. Burzaco aclaró que sugerir qué empresas contratar no está dentro de sus competencias.
Desde el bloque del Encuentro Progresista, Raúl Fernández, le criticó que ?uno esperaría que el jefe de policía en un tema tan delicado se moleste por avisar su preocupación por contratar a una empresa que suministró chalecos que no sirven?, y retrucó: ?Después le vuelven a comprar a esa empresa y la invitan a participar en una nueva licitación?.
El diputado Eduardo Epszteyn (Diálogo por Buenos Aires) aprovechó su tiempo de preguntas para retrotraerse a testimonios que pasaron previamente por la Comisión como el subsecretario de Administración de la Policía Metropolitana, Ignacio Grecco, y Alejandro Parodi, comisionado general del área de Investigaciones de la fuerza. De este último tomó la aseveración de que cuando ingresó a trabajar a la PM no había material sobre el que trabajar, y cuestionó el destino de los materiales proporcionados por ?un servicio que debía aportar materia bruta para el mapa del delito?.
Epszteyn también pidió mayores detalles sobre la cantidad de efectivos que actualmente salen a la calle, para luego denunciar que la nómina que se le había entregado no se correspondía con las cifras aportadas por el testigo. Aclarada la cifra completa (unos 1.000 uniformados a partir del ingreso de los nuevos cadetes), la discusión se cerró sobre el rol de la jefatura policial en la asignación de los pagos extra como el riesgo profesional o función jerárquica. El diputado aseguró que Grecco había alegado que la PM era la que decidía quién recibiría los extras, mientras que Burzaco contestó que sólo indican qué funciones cumple cada agente.
Tras nuevas preguntas de Epszteyn y fundamentalmente Kravetz sobre el manejo de la caja chica especial, sobre la cual Burzaco negó tener control directo, la reunión derivó en una serie de monólogos, tanto del jefe de policía como de los diputados, expresando posturas sobre el rol que debe cumplir la PM y cuáles son sus competencias. El detonante fue un cuestionamiento de que la policía hubiera comprado elementos previendo un futuro traspaso de competencias por parte de la Policía Federal y pedidos de la Justicia para participar en investigaciones puntuales.
?La ley dice claramente que somos auxiliares de la Justicia local, federal, nacional y la de las provincias?, argumentó Burzaco, quién rápidamente recibió respuesta por parte de Kravetz, quien calificó de ?ridículo? el hacer ?compras para el hipotético caso que un juez requiera una investigación?. Epszteyn también se sumó al debate: ?Ustedes están preparando una policía que haga inteligencia criminal, esta Legislatura les dijo que la policía tenía que estar para otra cosa?. ?Nosotros hacemos lo que dice la ley que votaron ustedes?, se quejó Burzaco.
Quien tomó la posta entonces fue el legislador macrista Martín Borrelli, quien improvisó un discurso en el que señaló que la oposición exhibiría iguales quejas si no se hubieran hecho las previsiones criticadas. Más adelante, criticó la línea investigativa de los diputados de otros bloques, considerando que fueron pocas las preguntas que llegaron a rozar la causa de las escuchas. ?La investigación sobre el aparato ilegal de escuchas no se ha logrado?, concluyó.
Finalizada la declaración, el mismo Burzaco apoyó esa postura, al considerar que le fueron hechas ?muchas más preguntas sobre compras y contrataciones que sobre las escuchas ilegales que es para lo que se creo la comisión".