Filmus aceptó la derrota y llamó a construir una fuerza política
Sentados alrededor del televisor, varios ministros y dirigentes porteños miraron, desde el piso 16 del Hotel Panamericano, cómo Mauricio Macri hacía pogo en el bunker de PRO. “No participé de la anterior resistencia, pero en esta me anoto”, dijo sin ruborizarse la titular del INADI, María José Lubertino. Nadie le respondió, el clima no daba. Daniel Filmus acababa de asumir la derrota en el entrepiso, a salón lleno, en una presentación que los ministros elogiaron. Pero la derrota caló hondo en muchos, que off the record criticaron el manejo de la campaña por parte de la cúpula kirchnerista.
“Asumo personalmente todos los aciertos y dificultades que ha tenido esta campaña. Si no nos acompañó la mayoría es porque no supe lograr que nos acompañe”, dijo el candidato a jefe de Gobierno del Frente para la Victoria luego de aceptar la derrota y de afirmar: “Ningún resultado es satisfactorio si no conducimos la Ciudad de Buenos Aires".
No obstante, las primeras declaraciones públicas de los dirigentes del distrito tuvieron, también, mucho de autocrítica, a diferencia de que hicieron tras las elecciones en que Rafael Bielsa fue electo diputado nacional. “Mauricio Macri ganó porque supo no nacionalizar las elecciones; habló de baches y de temas que nos interesan a los porteños, sin duda supo hacer llegar su mensaje mejor que nosotros", señaló Alberto Fernández, jefe de Gabinete de la Nación. Por su parte, el legislador electo Aníbal Ibarra manifestó: “Nuestro errores hay que analizarlos, ahora hay que trabajar con la misma firmeza que reconocemos el voto a Macri”.
Además de Aníbal y Alberto, acompañaron a Filmus en su aceptación de la derrota, los ministros de Relaciones Exteriores y Culto, Jorge Taiana; de Trabajo, Carlos Tomada; de Salud, el legislador electo Ginés González García; de Interior, Aníbal Fernández; de Economía, Felisa Miceli; y de Justicia, Alberto Iribarne; el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilla; y el candidato a vicejefe de Gobierno, Carlos Heller. Ni los titulares del Ministerio de Planificación Federal, Julio De Vido; y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; ni el secretario Legal y Técnico, Carlos “El Chino” Zannini, se acercaron al hotel, que quedó cubierto en la puerta por panfletos con la leyenda “Alberto Fernández, mariscal de la derrota, hacele un favor al Presidente y retirate de la Capital”, firmados por la agrupación J. W. Cooke en Compromiso K.
“Es una votación importante, implica un crecimiento, que a pesar de todas las dificultades hemos sabido llegar con nuestras ideas a las porteñas, a los porteños, y hemos llegado a este momento con este caudal que nos parece importantísimo”, dijo el ministro de Educación, quien agregó: "Hemos transitado por todas las dificultades que ustedes conocen y hoy estamos contentos con el 40 por ciento que hemos obtenido, saludamos y felicitamos a la ciudadanía de Buenos Aires que ha emitido, su voto, su opinión y su veredicto". No obstante, el candidato señaló que, aunque está “contento”, no está satisfecho porque el kirchnerismo no es “una fuerza testimonial”, sino que es “una fuerza que gobierna el país y quería gobernar la Ciudad de Buenos Aires para transformarla, mejorarla y darle condiciones de vida digna a todos los porteños y porteñas”.
Lo escucharon Guillermo Oliveri, Juan Cabandie, Gabriel Fuks, Víctor Santa Maria, Héctor Cappacioli, Mercedes Marcó del Pont, Juan Manuel Olmos, Jorge Coscia, Jorge Srur, Sandra Bergenfeld, Beatriz Baltroc, Sebastián Gramajo, Diego Kravetz, Juan Pablo Cusa, María Laura Leguizamon, Claudio Morgado, Mara Brawer, Patricia Vaca Narvaja, Gustavo Gemelli, Eduardo Luis Duhalde, Nicolás Trotta, Humberto Sabatinni, Eduardo Hecker, Jorge Mercado, Jorge Giorno, Diana Conti, Julio Balbi, Inés Urdapilleta y Eduardo Epszteyn, entre muchos otros.
.”Esto puede ser visto de dos maneras —aseguró Filmus—, como un punto de llegada o un punto de partida. Sin lugar a dudas, es también un punto de llegada porque aquí se disputó quién conducía la Ciudad de Buenos Aires, pero es también un punto de partida: mi compromiso para todos los porteños y porteñas es que a partir de mañana vamos a trabajar para construir una fuerza nacional y popular y progresista”.
En ese sentido, el diputado nacional y líder del Partido de la Revolución Democrática, Miguel Bonasso, manifestó: “A partir de mañana hay que hacer una oposición responsable y digna, para ir marcando todo aquello que constituya la defensa del interés general de la sociedad porteña, que planteamos en nuestras propuestas. Y, creemos nosotros, en la construcción de una nueva fuerza política, Dialogo por Buenos Aires”. En tanto, sobre los resultados, indicó: “Era lo que todos los observadores esperaban, no es lo que los optimistas patológicos como yo esperábamos”. Por su parte, Ginés indicó: “Si se tiene en cuenta de dónde salimos y de dónde llegamos, la falta de tiempo por el adelantamiento de las elecciones y otras dificultades que tuvimos, estoy conforme”.
Inmediatamente el ministro de Salud subió al piso 16, donde con desconcierto, muchos miraron atontados el televisor. En ese ínterin, algunos improvisaron análisis y se destacó la victoria de Daniel Filmus en Villa Lugano, donde dio vuelta el resultado con los votos de la tarde, hasta sacarle más de diez puntos a Macri. Felisa Miceli no se quedó para el debate, tomó su campera negra y partió. Santa María fue uno de los últimos en dejar de mirar la televisión. “Otras veces festejamos nosotros”, se dijo, pero al líder del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta Horizontal el consuelo no le sirvió.