Publicado: 29/12/2006 UTC General Por: Redacción NU

Fuerte cruce por el traslado de una cabecera de colectivos

El juez Juan Vicente Cataldo resolvió que la parada ubicada en el Paseo de la Infanta, donde estacionan cuatro líneas de colectivos, sea mudada de lugar, tras una acción de amparo presentada por el ex secretario de Producción porteño Eduardo Epszteyn, que se quejó del impacto ambiental que ésta provocaba. El director del Parque Tres de Febrero, Javier García Elorrio, dijo que la decisión de trasladar la cabecera ya estaba tomada y que el ex funcionario se “quiso apropiar” políticamente del tema
Fuerte cruce por el traslado de una cabecera de colectivos
Redacción NU
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Antes del 5 de marzo las cuatro líneas de colectivos que estacionan sobre el Paseo de la Infanta, en Bullrich y Avenida del Libertador, dejarían el lugar para mudarse a la avenida Casares, entre las avenidas Sarmiento y Figueroa Alcorta, detrás del Club de Amigos.

La fecha figura en una resolución del juez en lo Contencioso Administrativo Juan Vicente Cataldo, quien se expidió luego de una acción de amparo presentada por el ex secretario de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable porteño Eduardo Epszteyn. El juez y el demandante acordaron con el director del Parque Tres de Febrero, Javier García Elorrio, la mudanza al nuevo emplazamiento. La resolución judicial ordena, además, que el Gobierno de la Ciudad presente dos informes sobre el progreso de las obras el 1 y el 15 de febrero próximos.

“Presenté el recurso de amparo sin ninguna intención de politizar el tema” -aclaró Epszteyn a NOTICIAS URBANAS -. “Lo hice, simplemente, porque suelo frecuentar los bosques de Palermo y es infernal la polvareda que levantan los colectivos que estacionan sobre el Paseo de la Infanta”.

García Elorrio, en cambio, puso en duda las intenciones del ex funcionario: “El Gobierno porteño, cuando autorizó, en noviembre de este año, la parada de colectivos en ese lugar, lo hizo por el lapso de seis meses. Estaba planeado de antemano mudarla, porque en ese lugar se debe construir una plaza. Lo de Epszteyn fue regar cuando ya está lloviendo, o apostarle a un número sabiendo el resultado de antemano. Lo que hizo fue intentar apropiarse de la mudanza de los colectivos, que todos sabíamos que iba a ocurrir”, disparó el director del Parque Tres de Febrero, que señaló que la fecha tope del 5 de marzo que figura en la resolución judicial es “una fecha tentativa, no ordenada”.

LA GÉNESIS DE LA POLÉMICA

La cabecera de las líneas 36, 141, 161 y 188, ubicada frente a la mezquita de Palermo, fue desalojada en mayo del año pasado por el Gobierno porteño, para la construcción del recientemente inaugurado Parque Lineal Bullrich, que se extiende 800 metros en paralelo a Bullrich y las vías del ferrocarril, desde la avenida Santa Fe hasta la avenida del Libertador.

La mudaron a la avenida Sarmiento, entre Avenida del Libertador y Santa Fe, pero llovieron las quejas vecinales. Entonces se intentó llevar la cabecera de colectivos al predio de la ex bodega Giol, pero ese espacio fue cedido al Ministerio de Educación de la Nación. Por ese motivo, se decidió instalarla sobre el Paseo de la Infanta y se les dio a las cuatro líneas un permiso provisorio por seis meses.

La decisión oficial volvió a motivar quejas de los vecinos, debido al fuerte impacto ambiental que el movimiento de los colectivos genera en el lugar. En ese lugar, además, el Gobierno porteño debía construir una plaza. Los cuestionamientos se reflejaron en la acción de amparo que presentó Epszteyn. La semana pasada, el juez Cataldo realizó una inspección ocular en el predio, acompañado por el ex secretario porteño y por García Elorrio. Se pensaron alternativas y finalmente se resolvió mudar la terminal detrás del Club de Amigos.

“No es lo ideal, pero igualmente es mejor que el lugar en donde actualmente está”, señaló Epszteyn, al referirse al futuro emplazamiento de la cabecera de colectivos.

A su vez, García Elorrio defendió el permiso otorgado por el Gobierno porteño en noviembre a las mencionadas líneas para estacionar en el Paseo de la Infanta, argumentando que “gracias a eso, se desplazó a una mafia que utilizaba el predio como estacionamiento ilegal para los autos de la gente que concurre a los boliches de la zona”. Y advirtió: “Si alguien cree que con una acción judicial va a lograr que vuelva esa mafia está equivocado. No lo digo por Epszteyn –aclaró-, pero siempre que se toca un interés, aparecen supuestos vecinos de la zona con reclamos. Por eso quiero remarcar: cuando se vaya el último colectivo, comenzamos a hacer la plaza en ese lugar”.

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