Raúl Fernández aceita la maquinaria ibarrista
"Hay preparativos para una guerra que no va a existir porque, finalmente, vamos a terminar todos juntos. Digamos que nos estamos contando las costillas por unos pocos lugares en la lista de diputados del año que viene", sintetizó un kirchnerista porteño con buena llegada a ambos Fernández, Raúl y Alberto, los jefes de Gabinete local y nacional.
Es que Raúl Fernández, el operador estrella de Aníbal Ibarra, organizó una cena la semana pasada y ahora planifica una nueva cita culinaria en la que planea seguir convocando a sus potenciales aliados para el 2005: kirchneristas, socialistas, radicales y algunos peronistas independientes. La idea es que la coalición, al estilo de Fuerza Porteña pero sin el Ari, se arme con tiempo: una cocción a fuego lento, al ritmo de sucesivas citas gastronómicas.
"Pero son pocos lugares", insiste la fuente K, quien especula que "si sacamos un 25 por ciento, la lista del oficialismo podría sacar unos tres diputados nacionales y unos ocho legisladores".
El ibarrismo insiste en que uno de esos tres lugares tendría que ser para la representante del jefe porteño, la actual legisladora hiperibarrista Laura Moresi.
Con todo, tanto los K como los ibarristas admiten que recién discutirán el armado de esa lista nacional, cuyo primer lugar lo definirá la Casa Rosada -hasta ahora el candidato para ocuparlo es el canciller Rafael Bielsa- en marzo o abril próximos.
Hasta entonces, el Fernández porteño tiene planeado seguir con empanadas, vino, política y encuentros. En el último, que fue en su casa, participaron el funcionario ibarrista Marcelo Vensentini; la diputada radical Silvana Giudici y su correligionario y secretario de Cultura porteño, Gustavo López; los legisladores socialistas Roy Cortina y Norberto La Porta; y el también legislador Milcíades Peña, del kirchnerismo.