Publicado: 28/10/2003 UTC General Por: Redacción NU

Opciones cruzadas en un accidentado y largo proceso

Aníbal Ibarra quiere que la Ley de Comunas salga antes del 10 de diciembre, tras haber mostrado durante el resto de su gobierno -que culmina precisamente ese día- una escasa vocación por sancionarla. Unos 50 organismos vecinales, asambleas barriales y ONG's, que vienen bregando desde hace tiempo por la sanción de la ley, por su parte, quieren que ésta se vote el año que viene, después de discutirla en sus barrios. Tanta aparente contradicción es el resultado de un accidentado proceso, en el que nada es lo que parece ni los que más gritan son los que más desean las comunas
Opciones cruzadas en un accidentado y largo proceso
Redacción NU
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Si bien el jefe de Gobierno porteño instruyó a sus legisladores para que impulsen con vigor su proyecto de Ley de Comunas en la Legislatura, todavía no lograron los votos necesarios para aprobarla en la sesión del 20 de noviembre, día para el que tramitaron el tratamiento sobre tablas.

El oficialismo -que reúne al ibarrismo puro, a los protoibarristas, a los panibarristas y aún a los ibarristas de paladar negro- logró sumar hasta ahora 32 voluntades en favor del proyecto, una cifra insuficiente, dado que son necesarios dos tercios del total de los legisladores -40 votos- para aprobar esta ley, según lo establece el Artículo 127 de la incumplida Constitución porteña. Algunos sectores del ibarrismo -no se sabe cuál de los mencionados- quieren forzar la discusión en el recinto de la Legislatura porteña para -en el caso de no lograr su aprobación- contarles las costillas a los opositores del proyecto. "Que se hagan cargo de su decisión", dicen entre dientes.

De todos modos, la batalla aún no está perdida. Si bien todavía no recibieron el proyecto de ley definitivo, los peronistas no dicen ni que sí ni que no y le ponen suspenso a la película. Conciente de que de su decisión depende el futuro de la ley, Santiago de Estrada, el presidente de la bancada justicialista, dice que es prematuro opinar. "Si bien tanto Macri como Ibarra se mostraron favorables al proyecto en sí mismo, habrá que ver cómo queda la versión final", le expresó al cronista de NOTICIAS URBANAS, a la vez que prefirió no abrir juicio acerca del fallo del juez Juan Vicente Cataldo, que les ordenó a los legisladores aprobar un proyecto de ley antes de fin de año.

NO A LAS COMUNAS SIN DISCUSIÓN PREVIA

Desde la vereda de enfrente, una larga serie de organizaciones vecinales, que incluye a la Red de Vecinos de Buenos Aires, a CEVEPAR, a la Red de la Militancia Social de Lugano y Mataderos, a Comunas de Buenos Aires, a Comunas del Sur, a Vecinos por Comunas, a Buenos Aires Viva y a las Asambleas de Parque Avellaneda, Liniers, Flores, Floresta, Pompeya y Bajo Belgrano, entre otras, quiere que se vote una norma -de autoría de la diputada Sandra Dosch- que abra un proceso de discusión barrial, que culminaría en el segundo semestre del año próximo.

"A una ley de la vieja Legislatura, surgida entre gallos y medianoches, le decimos que no. Si los nuevos legisladores expresan -como ellos dicen- a la nueva política no pueden ser cómplices de esta maniobra", le dijo a NOTICIAS URBANAS Mario Bertellotti, de la Red de Vecinos de Buenos Aires.

Las organizaciones vecinales aseguran que el juez Cataldo, cuando fue interrogado sobre la eventual sanción de una ley similar a la de Dosch, se mostró conforme con la posibilidad, siempre y cuando en la propia norma se estipule un plazo máximo para su votación en el recinto legislativo.

Por su parte, tanto el secretario de Descentralización y Participación Ciudadana, Ariel Schifrin, como su coordinador general, Antolín Magallanes, se reunieron en varias ocasiones -a pedido de éstos- con los miembros de las organizaciones vecinales mencionadas más arriba. Después de varias discusiones -algunas de ellas de fuerte tono-, parece haber llegado la paz y el lunes que viene volverán a verse las caras para seguir coordinando sus acciones.

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