“El Gobierno nacional aprendió a mirar a la Ciudad"
No hay ninguna cuestión de fondo entre el Gobierno y la CGT que tenga que provocar un conflicto?, remarca Matías Barroetaveña, subsecretario de Políticas de Empleo y Formación Profesional del Ministerio de Trabajo de la Nación. El funcionario, que reporta a Carlos Tomada, preside además Nueva Dirigencia, el partido que en los 90 fundó Gustavo Beliz. Del exministro de Carlos Menem y Néstor Kirchner, Barroetaveña se alejó políticamente hace años. ?Yo siempre fui peronista?, define. Y cuenta que a fines de los 80 empezó a hacer política en la JUP con Juan Manuel Abal Medina (a quien considera ?una de las personas más inteligentes y preparadas para ejercer su rol?), en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Allí se recibió de licenciado en Ciencia Política. Previo a su desembarco en el Ministerio de Trabajo, fue presidente de la Auditoría General de la Ciudad, entre 2003 y 2007.
?¿Por qué dice que no hay causas de fondo en el conflicto entre Moyano y la Presidenta?
?Mirá, el de este gobierno es un modelo que ha puesto al trabajo en el centro, recuperando el trabajo registrado, las jubilaciones y los ingresos de los trabajadores, y le dio protagonismo al sindicalismo. Nada de eso ha cambiado.
?¿Usted cree, entonces, que el conflicto pasa por una lucha de poder personal, como algunos piensan?
?Las cuestiones de las personas son menores en relación al momento político que vive la Argentina. Y me parece que los sectores sindicales, aun los que uno puede identificar como cercanos a Moyano, se han expresado también con acuerdo a este modelo. Insisto, un conflicto supondría una contradicción de intereses, modelos contrapuestos, y eso es algo que hoy no existe.
?Como dirigente kirchnerista porteño, ¿por qué piensa que no le pudieron ganar a Macri en la Ciudad?
?Hasta ahora Macri apostó a culparnos por lo que no supo hacer. Pero me da la impresión de que eso no le va a funcionar para siempre. ¿Sabés por qué? Porque la estrategia de Macri en la última elección fue ?necesito más tiempo?. Y si uno hace la cuenta de cuántas viviendas prometió hacer en los primeros cuatro años y cuántas efectivamente hicieron, da que necesitan 457 años más para construirlas, porque prometieron hacer 40 mil en cuatro años y solo levantaron 350. También prometieron 20 escuelas en el primer mandato y solo hicieron tres; así que cumplir les llevaría otros 28 años. Para el subte prometieron 40 kilómetros e hicieron 500 metros. A ese ritmo, terminarían en 320 años. Por eso, dentro de cuatro años, el macrismo no va a poder pedirles a los ciudadanos más tiempo, ni echarle la culpa de su ineficiencia al Gobierno nacional, porque nadie le va a creer.
?¿Y qué tendría que cambiar el kirchnerismo para conquistar la Ciudad?
?Me parece que el Gobierno nacional ya aprendió a mirar a la Ciudad de otra manera. Hasta 2009 la miraba desde afuera, delegando en la Legislatura y en algunos dirigentes que hacían política en el distrito. En cambio, la presencia del Gobierno nacional en la Ciudad hoy es permanente. En el tema seguridad, lo de Nilda Garré es fenomenal. Pero además, el Gobierno nacional se está haciendo cargo de otros temas: con la tarjeta SUBE, con obras de gran envergadura. Además, hay 100 mil chicos en la Ciudad cubiertos con la Asignación Universal por Hijo; cientos de miles de personas que se pudieron jubilar gracias a la moratoria lanzada, y están las pensiones no contributivas. También te puedo nombrar nuestro programa ?Jóvenes con más y mejor trabajo?, para personas de 18 a 24 años, que en la Ciudad capacita a 12 mil jóvenes y les da la posibilidad de hacer emprendimientos y de vincularse con el ámbito empresarial privado.
?¿La elección a senador de 2013 va a incidir en la de jefe de Gobierno de 2015?
?Creo que va a ser fundamental para plantear una elección en 2015 donde, por lo que se ve, van a confrontar los dos modelos en pugna a nivel nacional y local: nuestro modelo de justicia social e inclusión, y el del macrismo, totalmente contrapuesto.
?Usted la mencionó a Garré. ¿La ve bajando a la Ciudad postulándose para senadora?
?Yo formo parte del espacio de Carlos Tomada en la Ciudad y tanto Nilda Garré como Mercedes Marcó del Pont lo han acompañado en todos sus últimos pasos en la política. Entiendo que van a seguir formando parte de este espacio, donde ninguno pone las cuestiones personales por encima del objetivo del proyecto. Para las elecciones, hoy falta muchísimo.
?Le pregunto por el PJ Capital, con el que su partido comparte el FpV. ¿Cómo ve su futuro inmediato?
?Yo creo que el PJ Capital tiene que dar cuenta de una nueva realidad en la que dos espacios son protagonistas: el que conduce Tomada y el de La Cámpora. Me parece que sus referentes son quienes deberían estar sentados a la mesa para ver cómo se construye su futuro. En el PJ debería haber un armado suficientemente amplio como para que todo el kirchnerismo tenga su lugar. Y tiene que estar muy en línea con lo que Cristina decida para el PJ nacional y con el rol del peronismo en este nuevo momento. Igualmente, te aclaro que yo no soy de los que creen que el kirchnerismo es una etapa del peronismo. Yo creo que el kirchnerismo es otro momento histórico de transformación con, por lo menos, la misma relevancia que tuvo en su momento el peronismo.
?En otras elecciones porteñas se discutieron dos modelos de construcción K: el que ponía al PJ como centro y el que priorizaba al llamado arco progresista, con el PJ como una porción más dentro de ese esquema. ¿Cuál debería ser la estrategia ahora?
?Yo estuve siempre profundamente en contra de la idea de que había que esconder al peronismo. En 2009, ¡hasta se creyó que había que esconder al kirchnerismo! Yo sostengo que el peronismo es una fuerza que expresa todas las demandas que el progresismo tiene en otros lugares del mundo. El peronismo tiene que ocupar un papel importante, con aliados, y nunca escondido.
?Pero usted estuvo bastante tiempo políticamente cerca de Alberto Fernández, que opinaba lo contrario. ¿Discutía este tipo de cosas con él?
?Alberto era el presidente del PJ Capital, por lo que le dio un espacio al partido.
?Pero siempre le daba preponderancia al ibarrismo.
?Lo que ocurre es que en la Ciudad el kirchnerismo desaprovechó una oportunidad en 2003, cuando, en lugar de llevar un candidato propio, acordó con Aníbal Ibarra y le permitió tener otro gobierno a una gestión que, para mí, fue muy mala. Así quedamos asociados a un gobierno profundamente incapaz y, sobre ese error, después se plantearon siempre dos espacios, dos listas. Pero hoy el kirchnerismo está en otra etapa.
?Tanto Alberto Fernández como Beliz fueron importantes en su carrera política, ¿sigue manteniendo relación con ellos o está distanciado?
?Beliz es una persona inteligente, capaz y honesta, a la que su personalidad, tal vez, le jugó en contra para seguir haciendo transformaciones importantes. Su salida del Gobierno me alejó de él en términos políticos, pero, por las columnas suyas que he leído en los últimos tiempos, me parece que los años lo han hecho repensar su evaluación sobre algunas cosas. Además, creo que la muerte de Kirchner le quitó cierto enojo y le permitió ver con mayor perspectiva el proceso de transformación de la Argentina.
?¿Y Alberto Fernández?
?Él fue la persona que Kirchner eligió como jefe de Gabinete y para conducir los destinos del kirchnerismo en la Ciudad. Pero Alberto cometió un error: creer que puede haber algún espacio entre este proyecto nacional y el proyecto antinacional.