Publicado: 13/04/2009 UTC General Por: Redacción NU

Cromañón: revelador testimonio de Fiszbin

La ex funcionaria Fabiana Fiszbin intimidó a un fotografo, negó entrevistas y que la interroguen las querellas. Endilgó a los medios el llamado "focazo de corrupción" de los inspectores, cuando en realidad, fue una frase del ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, y reconoció sus gestiones a favor de la Cámara de Boliches. José Iglesias, abogado querellante, desmiente a la ex subsecretaria.
Cromañón: revelador testimonio de Fiszbin
Redacción NU
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Al salir del receso la imputada ex funcionaria, Fabiana Fizsbin, se negó a responder preguntas de la prensa y una vez fuera del Palacio de Justicia, quienes la acompañaron la protegieron de dos fotógrafos. Uno de ellos, de la agencia de noticias TELAM, recibió varias intimidaciones por el séquito de Fiszbin. Esa postura de limitar a quienes pueden realizarle preguntas incomodas se repitió. No permitió que en el interrogatorio preguntaran las querellas.

Antes de la preguntas Fiszbin pidió pasar, mediante el técnico y asesor que ella misma dispuso, unos minutos del video en el que aparece hablando el responsable de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal, Fabián Fernández, sobre las inspecciones en los boliches.

"Justamente lo que dice el bombero, y ella lo afirmó, es que la única actividad comercial que debe contar con certificado de bomberos son los boliches. Esto quiere decir que existía un alto peligro de incendio del cual Fiszbin desoyó, como quedó a la vista tanto por las alertas de la Defensoría como de la Legislatura", manifestó Iglesias.

La testimonial de la ex subsecretaria de Control Comunal continuó con una encuesta sobre 4.200 estudiantes secundarios. Se trataba sobre su relación con el consumo de alcohol. "Lo que queríamos era que, a través de las preguntas, y de manera anónima, los chicos nos informaran de los locales donde se expedía alcohol. Se juntaron 50 locales que pasaron a hacer inspeccionados", relató Fiszbin.

Iglesias, el abogado querellante, manifestó a NOTICIAS URBANAS -no lo pudo hacer ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 24-, que "la ex funcionaria estaba más preocupada por el tema del alcohol a que se prendieran fuego. Y estoy seguro de que no mostró los boliches que estaban en esa lista porque seguramente aparece el Reventón o Cromañón".

La imputada agregó que elaboró proyectos de ley, que hizo campañas de prevención con temas como alcohol y tabaco, y que trabajó en conjunto mediante convenios con la Cámara de Empresarios de Discotecas y Entretenimiento de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CEDEBA). "La Cámara de locales bailables facilitó la lista de lugares que se alquilaban para fiestas de egresados", dijo.

"No estaba al tanto de cada local, sino que hacía un abordaje general. La Unidad Polivalente de Inspección (UPI) llegó a Cromañón en el 2004 pero estaba cerrado y los inspectores no verifican el certificado expedido por bomberos", señaló la ex funcionaria. Echó culpas de no aplicar la normativa a la "autoridad policial y la justicia contravencional".

Antes de pasar a responder preguntas de los jueces, el fiscal Jorge López Lecube y sus abogados, su voz mostró cierta emoción que no había expresado a lo largo de su extensa indagatoria (y no exposición, ni intervención).

Las preguntas comenzaron con las del fiscal general. Ella respondió por ejemplo que el "focazo de corrupción" "fue una frase de los medios y que no conocía"; ella equivocó la autoría de la frase: era la que usó Aníbal Ibarra (a quien jamás nombró) para justificar el desplazamiento masivo de inspectores a fines de 2003. Igual declaró que el "focazo de corrupción", "cuando asumí, ya no existía".

Por lo que respecta a las alertas de la Defensoría y el curso que le daban, expresó que "la resolución de (el defensor adjunto, Atilio) Alimena fue recibida de manera informal y a los 20 días, de manera formal.

El desarrollo de los alertas era totalmente engorroso. Primero mesa de entrada, de ahí a Jefatura, que los derivaba a la secretaría petinente y de ahí a la subsecretaría que al final las pasaba a alguna dirección general. Este paso se repitió con las dos advertencias de la Defensoría y de la Legislatura.

?La resolución 2.022 estaba entre los 56 mil expedientes que no fueron contestados. Recién la vi cuando tuve Internet en la subsecretaría", reconoció Fiszbin. Minutos después, mientras tenía sus manos agarrando la nuca, agregó que "una persona dueña de locales me acercó la misma denuncia de la actuación 2.022". Con ese testimonio confirmó esa estrecha relación con la Cámara de Empresarios de Discotecas y Entretenimiento de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CEDEBA), que se confirma con su disertación sobre inspecciones en un congreso por esa identidad organizada.

La relación con los empresarios de boliche no finaliza allí. Fabiana Fizsbin misma confirmó lo expresado por el defensor adjunto del Pueblo, Atilio Alimena. "En realidad, el presidente de la Cámara me pidió (ver a Alimena) e hice la gestión y le pasé el teléfono. No sé por qué quería ver a Alimena", se hizo la desentendida la imputada, al ser interrogada por López Lecube.

Iglesias fue analizando la testimonial de quien "cuidó varias noches los hijos de Vilma Ibarra. Hoy quedó claro que la gravísima resolución 2.022 de la Defensoría ella no la conocía y que esperaba tener Internet para leerla. Con el alerta de la Legislatura pasó que fue contestada en febrero de 2005, cuando ingresó en octubre de 2004 al Gobierno".

Según Iglesias, la ex funcionaria "vino a manejar una caja. Con esto no digo que se quedó con plata. Su relación con los empresarios la sostuvo ella misma. Reuniones en la subsecretaría, en la cámara, convenios, consensuar medidas, más el proyecto de ley de mudar boliches que beneficiaba a las cinco cabezas de la cámara que estaban en irregularidad. Ella fue una fiel cumplidora de la caja de Vilma Ibarra. Y con esto quiero decir que la administración de la caja no es cohecho sino un carácter de dolo", se despachó Iglesias.

Antes de concluir la entrevista, Iglesias desmintió que la ex funcionaria, como aseveró, no conocía Cromañón.

"Existe un expediente de cuando ella era directora de Trabajo. Fue iniciado por el Sindicato de Músicos al entonces Reventón, y allí aparece firma de Fiszbin. También hubo otras actuaciones para que no se clausure Cemento. Todo esto cierra cuando Ibarra aparece por primera vez tras el incendio en conferencia de prensa con los dueños de los boliches; y no con los sobrevivientes y los familiares de las víctimas", finalizó Iglesias.

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