Publicado: 26/02/2011 UTC General Por: Redacción NU

Los sospechosos del fuego

Los peritajes confirmaron que el siniestro en el despacho de Oyarbide fue intencional. Allí está el archivo del caso del espionaje. Las sospechas del juez.
Los sospechosos del fuego
Redacción NU
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El detallado informe es contundente. A esta conclusión llegó el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi el martes por la tarde luego de leerlo. En el escrito, los peritos del Cuerpo de Bomberos de la Policía Federal descartaron de cuajo que el incendio que se produjo pasadas las 7.30 del lunes 14 en la oficina del cuarto piso de los tribunales federales de Comodoro Py 2002, donde funciona el Juzgado Federal Número 7 a cargo de Norberto Oyarbide, fuera causado por un desperfecto eléctrico, como se creyó al principio, o por producto de la casualidad. Muy por el contrario, los investigadores llegaron a la conclusión de que el siniestro fue provocado de manera intencional.

En el informe se asegura que el incendio se originó por ?un agente capaz de arder a llama libre, como un encendedor o fósforo? y que ?no hubo ningún desperfecto técnico?, ya que según los primeros datos el fuego se había iniciado por el mal funcionamiento de un aire acondicionado, que estuvo encendido durante todo el fin de semana.

El resultado del peritaje motivó que el magistrado a cargo de la investigación pidiera un listado de las personas que entraron a la sede judicial la mañana del suceso y un inventario de las cosas quemadas. Además, ordenó a los bomberos más peritajes para que amplíen lo afirmado en el informe inicial y citó a declarar al personal de seguridad y a los custodios del edificio de Retiro, donde se encuentran los tribunales federales.

Con estas citaciones, el magistrado pretende averiguar si alguien forzó la puerta del despacho, ya que según las primeras noticias del hecho, nadie denunció que eso hubiera ocurrido. ?La puerta de la oficina no fue forzada, así que el que entró tenía duplicado de la llave o alguien le facilitó el acceso?, le señaló a Noticias Urbanas un letrado que trabaja en el edificio de Retiro, en un despacho cercano al incendiado.

El fuego se inició pasadas las 7.30, en la deshabitada oficina donde se tramita la causa del espionaje porteño y por consiguiente se guardan elementos relacionados al caso. Aunque no hay una versión oficial sobre los daños provocados por el fuego, la rápida actuación de tres dotaciones de bomberos evitó que las llamas quemaran el archivo de la causa, aunque eso no evitó las pérdidas.

?Aunque no se diga oficialmente, parte del archivo judicial se quemó, pero gracias a los bomberos se evitó un desastre mayor. Es evidente que si no hubieran actuado rápido los daños hubieran sido mucho mayores. Igualmente todo lo perdido se puede recuperar ya que la mayor parte del expediente está guardado en una computadora y varios de los abogados defensores de los imputados tienen fotocopiada buena parte de la pesquisa?, le relató a este medio la fuente antes consultada.

Oyarbide es el juez subrogante a cargo del Juzgado Federal 7, y entre las causas que se tramitan allí, la más importante es la de las escuchas ilegales, ya que la de la mafia de los medicamentos está en el piso tres, donde funciona el Juzgado Federal Número 5, del que es titular Oyarbide desde que fue nombrado magistrado federal.

?Para el juez, el siniestro fue provocado por individuos involucrados en el caso del espionaje, ya que no hay motivos para otra explicación. Ninguna persona no relacionada con la causa tendría fundamentos para tal acción, ya que además no se robó nada ni existe otra investigación tan importante como la que tiene a maltraer al Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri. A eso se suma que el incendio se originó donde se guardan los archivos y no en otro lugar del despacho, así que el que lo provocó tuvo como objetivo principal destruir ese material?, le contó a NU un colaborador de Oyarbide.

El juez ?tiene la hipótesis de que el siniestro fue provocado por gente cercana al ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge ?el Fino? Palacios o por personas mandadas por el espía Ciro James?. Oyarbide siempre se opuso a la liberación de ambos, porque sostiene que libres entorpecerán la investigación de la causa y para él no es casual que al poco tiempo de que una resolución de la Sala II de la Cámara Federal porteña, que integran Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah, le ordenara concederles la libertad condicional se produzca este hecho. ?Me mandaron un mensaje?, repite el juez ante sus íntimos.

Los colaboradores más cercanos de Palacios y James desmienten las sospechas del magistrado, al señalar que de nada serviría quemar el archivo cuando existen varias copias del expediente.

Otra hipótesis del suceso relaciona a un sector ultrakirchnerista de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) con el incendio. ?Hay funcionarios K que se vienen quejando de las resoluciones de Oyarbide y de ciertos fallos que consideran como un apriete contra el Gobierno nacional, que sólo le causan problemas. Las últimas resoluciones que tomó en la causa de la mafia de los medicamentos fueron más ruidosas que efectivas. Además de estar utilizando al ex recaudador de la campaña presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, Héctor Capaccioli, como una espada de Damocles sobre la cabeza del oficialismo. Por último, la detención del sindicalista Gerónimo Venegas desbordó el vaso y por eso este hecho está más relacionado con un mensaje del espionaje K al magistrado que con cualquier otra cosa?, le aseguró a este medió un operador judicial.

Esa hipótesis estaría relacionada con el mensaje de Twitter que escribió el subsecretario de Asuntos Municipales bonaerense, Alberto De Fazio, luego de enterarse del siniestro: ?Interpusieron un recurso de quemazón ante Oyarbide??.

Los investigadores no descartan a nadie, sin embargo, avanzan con cautela ante la contundente evidencia de que el incendio fue intencional. No quieren toparse con ningún responsable de peso en su camino.

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