Amigos son los amigos
No aclaren que oscurece. El viejo refrán le cabe a la perfección a la relación política que mantienen el suspendido jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra y su vice, a cargo del Poder Ejecutivo, Jorge Telerman. Las versiones sobre una relación oscilante entre ambos volvieron al centro de la escena el miércoles 22 por la noche, luego del acto realizado en el Salón Sur de la Casa Rosada, durante el cual se presentó el Plan de Modernización de la línea Sarmiento del ferrocarril. El evento fue presidido por el presidente Néstor Kirchner y junto a él se encontraba Telerman. El ex fiscal observó el acto desde la primera fila, algo que no le habría gustado a pesar de que el santacruceño lo llamó "mi amigo Aníbal".
"El malestar entre ambos no existe, es todo mentira. Telerman llamó a Kirchner el lunes para hablar de las iniciativas que involucran a la Nación y a la Ciudad y el Presidente aprovechó la ocasión para invitarlo al estrado durante la presentación del plan. Es más, Telerman e Ibarra hablan todos los días por temas de la gestión y proyectos de infraestructura relacionados con la Capital Federal. Kirchner también, habla con Ibarra, pero nunca dialogó ni con el ex fiscal, ni con el ex embajador en Cuba sobre el juicio político o el caso Cromañón", le aclaró a NOTICIAS URBANAS una alta fuente del Gobierno de la Ciudad.
También, se los vio muy amigables durante el cumpleaños 48 del ex secretario de Descentralización porteña, el albertista Héctor Capaccioli, realizado el miércoles pasado en un local de San Telmo. "Se abrazaron muy efusivamente", comentó un peronista porteño que participó del festejo.
Otro hecho que abonó la teoría del conflicto se produjo durante las jornadas de Copa Davis, llevadas a cabo en el Parque Roca. Supuestamente, Telerman tenía asignado un asiento pegado al de Diego Maradona, lugar que perdió al ir al baño, pero quedó en buenas manos ya que lo ocupó su amigo -con quien alterna el gobierno- Aníbal Ibarra.