Enríquez: "Era hora de que Ibarra regularizara el concubinato con Duhalde"
El ex vicepresidente primero de la Legislatura de la Ciudad Jorge Enríquez (UCR) interpretó la visita que varios funcionarios del Gobierno porteño le hicieron a Néstor Kirchner en la Casa de Santa Cruz como una adhesión encubierta de Aníbal Ibarra a la candidatura presidencial del patagónico. Afirmó que eso era "la consecuencia natural del pacto Duhalde-Ibarra" y que los ataques de los funcionarios porteños contra Ricardo López Murphy son parte del "terror que la vieja política" le tiene al candidato a presidente por el Movimiento Federal Recrear.
"Duhalde -dijo Enríquez- le aportó 122 millones de pesos por el pacto de financiamiento ordenado e instruyó a sus diputados para que aprobaran la renegociación de la deuda externa, en condiciones indignas para la ciudad. Ahora faltaba la prueba de amor de quien es desde el 2000 candidato a jefe de Gobierno".
El legislador radical también afirmó: "Llama la atención que durante la celebración de la boda política, el padrino de Ibarra, el secretario de 'Lucha contra la Descentralización', Ariel Schifrin, haya expresado que López Murphy es un sucedáneo de Menem. Quien nada tiene que envidiarle al riojano en cuanto a su desprecio de las instituciones republicanas es el becario de las regalías petroleras, que ha destruido todo atisbo de independencia del Poder Judicial en Santa Cruz".
"Este frenesí de ataques contra López Murphy da una clara idea del terror que la vieja política está teniendo al comprobar que la sociedad está confiando en un nuevo liderazgo que una por fin la ética con la eficacia", concluyó Enríquez.