Expropiaron definitivamente trece empresas recuperadas
Atrás quedaron las peleas entre el Movimiento de Empresas Recuperadas y el Movimiento de Fábricas Recuperadas. Este jueves la Legislatura porteña aprobó la llamada "Ley Kravetz", por la cual se declara de utilidad pública y sujetos a expropiación los inmuebles y todas las instalaciones de las trece empresas recuperadas que han sido reconocidas legalmente por la Ciudad.
La norma -que fue aprobada en general por 43 votos afirmativos- establece que el Gobierno de la Ciudad cede a título oneroso los bienes expropiados a las cooperativas de trabajo Vieytes Ltda., Chilavert Artes Gráficas Ltda., La Nueva Esperanza Ltda., Diógenes Taborda Ltda., Cooperpel Envases Industriales Ltda., Viniplast Ltda., 18 de Diciembre Ltda.,Gráfica Patricios Ltda., La Argentina Ltda., Fénix Salud Ltda., Lácteos Montecastro Ltda., Artes Gráficas El Sol y Maderera Córdoba Ltda., constituyendo derecho real de hipoteca.
Pese al mote adquirido, el proyecto sancionado fue un mix entre la propuesta de expropiación definitiva del presidente del bloque kirchnerista Frente para la Victoria, Diego Kravetz (que fue la primera en ser presentada); una iniciativa de la diputada de Izquierda Unida Vilma Ripoll, y un proyecto de autoría del presidente del bloque macrista Juntos por Buenos Aires, Jorge Mercado.
El proyecto final fija también que la cesión a título oneroso se realiza mediante venta directa, con la condición de continuar con la explotación de las unidades productivas persiguiendo sus fines solidarios, autogestionados y cooperativos y de cumplir con las obligaciones que se establecen en las leyes particulares. El precio que deberán pagar las cooperativas estará determinado por la suma ofrecida por el Ejecutivo en concepto de indemnización expropiatoria.
El monto deberá efectivizarse en un plazo de hasta 20 años en cuotas semestrales consecutivas. El primero de los pagos deberá llevarse a cabo a los tres años de celebrarse la cesión a título oneroso. La tasa de interés que se aplicará estará determinado por el 100 por ciento de la tasa Libor.
El primero en hacer uso de la palabra fue Mercado, quien manifestó: "Hemos trabajado arduamente en la creación de esta ley, tanto legisladores de nuestro bloque como de otros. Inclusive los que no estaban totalmente de acuerdo con esta ley, han colaborado en la parte jurídica. Este es un hecho que quiero claramente manifestar y aplaudir".
"Estamos convencidos de que esta ley -agregó- es una herramienta importante en el marco de la forma en que se está planteando. Porque acá hay un cambio sustancial en la interpretación de lo que es una empresa recuperada. Estamos hablando de que los trabajadores van a generar utilidad para pagar su empresa. No estamos hablando de la expropiación para cederla gratuitamente a las Cooperativas".
Una vez que se aprobó en general la iniciativa, en el recinto hubo de todo. Desde aplausos, gritos, cánticos, y sonrisas hasta caras largas y miradas de resignación. Es que varios legisladores consideran que este tipo de proyectos atentan contra la propiedad privada. "No me parece coherente que se gasten 35 millones de pesos en aproximadamente 440 trabajadores. Me gustaría saber cuándo se va a gastar aunque sea un diez por ciento de ese dinero en buscar una solución para las más de 1.100 personas en situación de calle", aseguró un diputado que, por supuesto, no está de acuerdo con la norma sancionada.
En tanto, el diputado socialista Roy Cortina expresó: "Estos trabajadores han demostrado que se pueden organizar, que son competitivos y que la solidaridad funciona. Han demostrado que es posible que una fábrica tenga muchos gerentes, que todos los trabajadores puedan llevar adelante otros roles. Por eso, estamos orgullosos de aprobar esta ley y adelante el voto favorable del Bloque Socialista".
El diputado Fernando Melillo, coautor del proyecto, subrayó hoy que "el ARI, tanto a nivel nacional como en la Ciudad de Buenos Aires, siempre respaldó este tipo de procesos sin pretender jamás manipular o utilizarlos políticamente como sí lo han hecho sectores de la izquierda y el PJ".
Recordó también que fue la ex legisladora Delia Bisutti quien presentó la primera iniciativa que permitió una expropiación de este tipo en la Ciudad. "Apoyamos la recuperación de empresas o fábricas por principios, por valores y porque la conducta de estos trabajadores es exactamente la opuesta a las de las altas dirigencias políticas y empresarias que vaciaron el país y destruyeron millones de puestos de trabajos", señaló el presidente del Bloque ARI de la Legislatura porteña.
Sin embargo, hubo varios legisladores que dejaron constancia de su voto negativo como, por ejemplo, los diputados Martín Borrelli, Paula Bertol (Partido Federal-Frente Compromiso para el Cambio), Juan Carlos Lynch, Ricardo Busacca y Jorge Enríquez (Juntos por Buenos Aires).
Enríquez sostuvo: "Lamento la práctica de pedir el cierre de debate sin lista de oradores tal como se hizo en esta oportunidad. Nosotros siempre vamos a dar el debate y a dar quórum, pese a que no estemos de acuerdo con los temas que se pongan a consideración".
Y agregó: "Se consolidó el proceso de cooperativizar empresas quebradas, en algunos casos hasta con hechos de ocupación violenta, hechos por los cuales fueron procesados algunos de los miembros de la cooperativa creada al efecto, y siendo ajenos al conflicto violento la mayoría de los trabajadores, que querían colaborar en el proyecto de reconstrucción de la operatividad de la planta por parte de los legítimos dueños".
Semanas atrás se produjo un intercambio de opiniones entre las dos organizaciones que nuclean a los trabajadores de las empresas recuperadas. Porque mientras el Movimiento de Empresas Recuperadas (liderado por Eduardo Murúa y Kravetz) quería la expropiación definitiva de las fábricas; el Movimiento de Fábricas Recuperadas que encabeza el abogado Luis Alberto Caro prefería la prórroga de las leyes que había sancionado la Legislatura para tener más tiempo para enfrentar el proceso expropiatorio.
De todas maneras, y aunque ambos Movimientos se manifestaron en lugares diferentes de la Legislatura, dentro del recinto convivieron pacíficamente, festejando el logro conseguido.
Por otra parte, la sanción de este proyecto con el apoyo de casi la totalidad del bloque Juntos por Buenos Aires, cuando meses atrás el propio Mauricio Macri había dejado muy claro que su bloque de 23 diputados no iba a votar ninguna expropiación, por lo que deja planteado un interrogante: ¿Es el principio del alejamiento de Jorge Mercado del macrismo?