Jordi Borja en la inauguración de CEPPUR
Este lunes se realizó la presentación oficial del Centro de Estudios para la Gestión de Políticas Públicas Urbanas (CEPPUR). Se trata de una ONG formada por jóvenes profesionales provenientes de distintas disciplinas, que se proponen "aportar conocimiento y generar acciones concretas para lograr mejoras en un área que suele estar descuidada y subestimada: las políticas públicas urbanas".
El marco no podía ser más adecuado. El CEPPUR lanzó su convocatoria con una disertación del reconocido urbanista catalán Jordi Borja, quien se refirió a "La ciudad y la innovación política". La cita fue a las 19 en el auditorio de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).
Borja es geógrafo y urbanista, dirige el Master "La ciudad: Políticas, Proyectos y Gestión" en la Universidad de Barcelona, y fue responsable del plan de descentralización de Barcelona en los '80. Es uno de los ideólogos del exitoso urbanismo barcelonés en su mejor época, la que culmina con las Olimpíadas del '92. Asesora a numerosas ciudades y equipos de planificación en Europa y América Latina.
Durante su presentación, Borja fue fiel a su estilo: una forma irónica y provocadora de abordar las cuestiones, que disimula posiciones categóricas y muy meditas. Así, el también sociólogo y geógrafo comenzó su charla afirmando que "los políticos están genéticamente incapacitados para atender los temas de la ciudad. Sólo piensan en los contratos de obras públicas y los beneficios que pueden generar para sí mismos o sus partidos".
Más adelante, desmintió la idea que asegura que "cada vez más gente vive en la ciudad". En realidad, advirtió, "la gente vive en zonas suburbanas, donde no hay gobierno ni estructura comunal que atienda sus problemas y en donde las decisiones de fondo se toman lejos de su hábitat. El desplazamiento de las personas hacia áreas periféricas no es otra cosa que la segregación y exclusión de las personas de la representatividad y ciudadanía. El aumento del metro cuadrado expulsa a la gente a la periferia. Se los condena a vivir en nuevos campos de concentración".
El especialista catalán también explicó que le parecía inadmisible que las decisiones de políticas públicas urbanas generadas en la ciudad de Buenos Aires no incluyan al Gran Buenos Aires. "El Gran Buenos Aires es la escala real de la ciudad en la que vivimos. Desde esa óptica se deben resolver los problemas. El urbanismo no puede detenerse en el límite de la Capital Federal. Hay que establecer una articulación entre la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal para resolver en conjunto los problemas urbanos", aseguró.