“El Fino se fue pero dejó a sus hombres”
Ricardo ?Patán? Ragendorfer se especializa en noticias policiales y, junto a Walter Goobar, viene haciendo punta en develar qué hay detrás del ?Jamesgate?, ?Macrigate? o ?el escándalo de la SIDE paralela?, que estalló por causas judiciales burdamente armadas en Misiones a fin de justificar escuchas telefónicas realizadas en la Ciudad al empresario Carlos Ávila y a Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas del atentado a la AMIA. Ambas, presumiblemente ordenadas por el ex jefe de la nonata Policía Metropolitana, Jorge ?el Fino? Palacios, y coordinadas por su mano derecha en esa materia, el espía Ciro Gerardo James, alias 007.
?El Gobierno nacional acusa al porteño de intentar armar ?una SIDE paralela?, y Macri culpa al Gobierno nacional, a la SIDE y particularmente a la Policía Federal (PFA), de haber infiltrado a la Policía Metropolitana (PM) en una conspiración para abortarla. ¿Qué hay de cierto en estas acusaciones?
?El plan original de formación de la nueva PM incluía un núcleo duro, un servicio de inteligencia que bien puede ser llamado ?SIDE paralela?. Prueba de ello es que ya desde principios del año pasado, cuando era evidente que el Gobierno nacional no traspasaría la PFA ni recursos para financiar la creación de una policía comunal, el comisario Jorge ?el Fino? Palacios ya estaba abocado a reclutar, a través de sus hombres de confianza en la PFA, cuadros para la nueva policía, y que así fueron seleccionados unos 50 ?plumas? y ex agentes de la SIDE. ?Plumas?, se les llama a los policías especializados en inteligencia, es decir, en espionaje.
?Uno de ellos fue Ciro Gerardo James.
?Efectivamente. Este James, que no es Bond, ya había trabajado anteriormente con el Fino Palacios, tanto en la Unidad Antiterrorista de la PFA como en Boca.
?El Departamento Unidad de Inteligencia Antiterrorista (DUIA) fue creado a partir de la disolución del Departamento de Protección al Orden Constitucional (DPOC), a su vez heredero de la tristemente célebre Superintendencia de Seguridad Federal (SSF) de la dictadura, que los más veteranos seguimos llamando Coordinación Federal o simplemente ?Coordina?. Es decir, es el meollo, el carozo, el corazón de la inteligencia policial.
?Así es. Antes había estado en el Ejército, y de la DUIA pasó, siempre de la mano del Fino, a la seguridad de Boca Juniors. Hace dos semanas publiqué fotos suyas de cuando intentaba expulsar de las plateas al dirigente Roberto Digón, parece obvio que por órdenes de Palacios, es decir, de Macri, por entonces presidente de Boca. Retomando: la contratación de esos 50 ?plumas? se hizo antes de que el reclutamiento formal de agentes comenzara, por lo que, como aceptó en sede judicial el comisario Osvaldo Chamorro (la mano derecha de Palacios en la PM, todavía en actividad), hubo que hacerles contratos ?pantalla?, de locación, en distintos ministerios. A varios se los hicieron en el Ministerio de Educación, pero a ninguno con tan buen sueldo como James. Está claro que quien le hizo los papeles en el Ministerio de Educación fue el subsecretario Andrés Ibarra, quien también lo había contratado antes en Boca, donde era gerente general. Como puede apreciarse, Ciro James hace rato que viene de la mano de Palacios. Y de Macri. Pretender que era un infiltrado es ridículo.
?¿Qué características tuvo la relación entre el ministro Guillermo Montenegro y su supuesto subordinado, el comisario Palacios? No parece haber sido fácil.
?Ambos son viejos conocidos y trabajaron juntos en la investigación del atentado a la AMIA, es decir, dejando los eufemismos de lado, en su encubrimiento. Montenegro fue desde un principio una figura eminentemente decorativa, porque Macri le confió a Palacios y no a él la formación de la PM. Y Palacios le puso como ladero al abogado Pascual Miguel Mazzeo, al que nombró director de Asuntos Internos, es decir, jefe de contraespionaje. Vale decir, el encargado de evitar infiltraciones. Como ?pluma?, y con el alias de ?Macciopinto?, durante la dictadura Mazzeo revistó en la SSF y estuvo infiltrado en los restos de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) de la Facultad de Derecho. Mazzeo mantenía y aún debe seguir manteniendo al tanto a Palacios de todos los movimientos de Montenegro.
?Es una técnica repetida, ¿no? Porque durante la investigación sobre la AMIA, Palacios también espió al juez del cual supuestamente dependía.
?Exactamente. Entonces infiltró en el juzgado de Juan José Galeano a Claudio Lifschitz, un agente de inteligencia de la PFA que se desempeñaba como secretario del juez. Mazzeo fue clave en el reclutamiento de los demás ?plumas? y de un número todavía no determinado de ex agentes de la llamada ?Sala Patria? de la SIDE, entre ellos un tal Walter Buceta, que es un traficante de datos dudosos y el principal proveedor de ?carne podrida? a dos supuestos periodistas de investigación, Christian Sanz y Jorge Boimvaser.
?Dos conocidos difamadores.
?Y también hay en esa lista agentes cesanteados por haber participado en las maniobras hechas para desviar las investigaciones del ataque a la AMIA, como Jorge Matute y Vito Occhionero, y otro, Víctor Ruiz, que fue echado por inventar pagos a confidentes imaginarios.
?No dijiste si hay algún asidero en las acusaciones que presentó Macri ante el juez Ariel Lijo.
?No hay ninguna constancia de que haya habido una infiltración deliberada. Ahora, aunque no me consta, me figuro que es muy posible ?¡y previsible!? que los ex agentes de inteligencia de la PFA siguieran conversando con los que se quedaron adentro de la repartición.
?¿Qué varía con la partida de Palacios y el nombramiento en su reemplazo de un civil, Eugenio Burzaco?
?El Fino se fue pero dejó a sus hombres. Toda la cúpula de la PM está integrada por fieles a Palacios. Policías que, como él, fueron raleados en 2004 por la mayor purga que se hizo en la Federal por orden del entonces presidente Néstor Kirchner. Había un solo comisario que no reportaba a Palacios sino a Montenegro, Alejandro Nóbile. Era director general de Custodios y Seguridad de Bienes, es decir, el encargado de contratar los servicios adicionales de la Policía Federal, y lo echaron antes de que saltara lo de Ciro James acusándolo falsamente de ser mi fuente. Montenegro recibió la noticia con estupor de boca del propio Nóbile. ?No te preocupés ?le dijo? ya mismo me voy a ver a Mauricio.? Pero Macri lo hizo esperar media hora y cuando lo hizo pasar a su despacho estaba en compañía del Fino Palacios, por lo que Montenegro no se atrevió a abrir la boca. La llegada de Burzaco no cambia demasiado. Burzaco es un señor gordo pero que carece de peso específico. Ante su llegada, Montenegro amenazó con su renuncia, pero Gabriela Michetti, que es su referente, le acarició una mejilla y lo disuadió de irse, al menos por el momento.
?¿Descartás que Burzaco pueda dar una sorpresa?
?En el mejor de los casos será una figura decorativa. Y en el peor, el crédito del ala derecha de la derecha argentina, es decir, de la ultraderecha. Porque Burzaco era el principal asesor de la policía neuquina de (Jorge) Sobich cuando ésta mató al maestro (Carlos) Fuentealba; asesoró al ?no ingeniero? (Juan Carlos) Blumberg en materia de ?mano dura? y está vinculado al ala derecha del Partido Republicano de los Estados Unidos. Burzaco es el autor de dos libros, Rehenes de la violencia y Mano justa, al lado de los cuales el de Palacios, Terrorismo en la aldea global, es como El Principito.
(NOTA ORIGINALMENTE PUBLICADA EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 213, DEL 05/11/09).