Apunten contra la Investigadora
La honestidad sin anestesia del poeta italiano no es fácil de digerir. La cruda realidad es un trago demasiado fuerte para el ser humano, sólo soportable en pequeñas dosis. Por eso, la descripción del escritor europeo se vuelve irrefutable. ?La verdad tiene pocos amigos, y los que tiene son suicidas?, aseguró Antonio Porchia (1886-1968) con brutal exactitud.
Y parece ser que el peso aplastante de la verdad es lo que nadie quiere ver en la Comisión Investigadora de la Legislatura porteña, que investiga las responsabilidades políticas del caso de las escuchas ilegales. Y las trabas para negar la verdad, en esta oportunidad, incluyen tanto a los legisladores macristas como a los de la oposición. La prueba más contundente de los problemas que atraviesa la Investigadora se plasmó con toda claridad la última semana.
El lunes y el martes debían comenzar a declarar los primeros testigos, de una lista de 170, que habían sido citados por los diputados porteños. Sin embargo, ni ese día, ni el posterior, se presentó ninguno de los citados. Aunque las excusas fueron variadas, quedó en evidencia que existía una movida para vaciar de autoridad y representatividad a la comisión. Y dicha acción incluía tanto a Propuesta Republicana (PRO), como a la oposición capitalina y al Gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner.
?Nadie tiene interés en que se siga ventilando el caso del espionaje por dos razones fundamentales: en primer lugar, el macrismo quiere impedir que la Investigadora junte elementos que avalen que una posible resolución final sea el consejo de iniciar el juicio político del jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri. Y por eso presionará a los funcionarios porteños que sean convocados como testigos a que se nieguen a declarar.
Por otro lado, está el kirchnerismo, que como responsable de la Policía Federal y la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) no permitirá que los efectivos de esas fuerzas hablen, ya que su participación en la causa de las escuchas fue bastante irregular y desprolija. Y si eso saliera a la luz, el matrimonio presidencial se vería perjudicado ante la sociedad.
"A esas razones se le debe agregar la división que existe entre las fuerzas políticas de la oposición capìtalina y sus indecisiones sobre como actuar en el tema de las pinchaduras?, le detalló a Noticias Urbanas un colaborador del juez federal Norberto Oyarbide, a cargo de la causa caratulada ?James, Ciro Gerardo y otros s/escuchas ilegales y otros delitos?, que se tramita en el Juzgado Federal Nº 7, que conoce a la perfección el conflicto interno que se desarrolla en la comisión.
La explicación del letrado consultado por este medio quedó corroborada el lunes a media mañana cuando se reunieron los integrantes de la Investigadora, encabezados por su titular, el legislador de Igualdad Social, Martín Hourest. Ese día comenzaban las testimoniales y habían sido citados el secretario general de Política Criminal y Planificación Estratégica del Ministerio Público Fiscal, Agustín Gamboa, el fiscal general de la Ciudad, Germán Garavano, los rectores de las universidades de La Matanza y Tres de Febrero, Daniel Martínez y José Jozami, respectivamente, junto a otros cuatro funcionarios de esas facultades, para hablar de la llegada del ex efectivo de la Policía Federal Ciro James al Gobierno porteño.
Sin embargo, nadie concurría a la cita y en su lugar, y en el mejor de los casos, se recibieron cartas de los ausentes, dando a conocer los motivos de sus faltazos. Pese a las excusas, para la mayoría de los diputados opositores los funcionarios públicos, Garavano y Gamboa, ?fueron presionados por el PRO para no prestar declaración?. Un asesor político de la comisión fundamentó su teoría ante NU: ?Lo de Gamboa es muy claro, porque declaró en la causa que había recibido al espía Ciro James en su despacho, en calidad de miembro de la Policía Metropolitana (PM) y que además, fue a verlo recomendado por los jerarcas de la fuerza. Por eso, para no verse perjudicado, el macrsimo le aconsejó no declarar, ya que sospechamos que sabe mucho más de lo que le dijo al juez?.
El presidente del bloque legislativo de Proyecto Sur, Fabio Basteiro, reafirmó está hipótesis al manifestar que ?lo de Garavano y Gamboa es parte de una estrategia política. Acá hay una decisión de cambiar los ejes de la investigación y no asumir la responsabilidad que como funcionarios les corresponde. Hay una clara actitud de negarse a participar en esta comisión y de vaciarla. No hay justificación para Garavano y mucho menos para Gamboa. Por eso se los debe volver a citar?.
La situación se agravó el martes cuando volvieron a faltar todos los testigos convocados, dándole sustento a los que sostienen que existe un elaborado plan para hacer fracasar a la comisión. Entre otros, ese día, estaban citados, el comisario de la Federal Marcelo Daniel Chiribelo, el subinspector de esa misma fuerza Marcos Mutto, el principal Julio Wahnish, el fiscal federal Jorge Di Lello, Sergio Burstein, su mujer Dora Beatriz Viotti y su hija Glenda Burstein.
También en esta oportunidad las excusas de los faltantes fueron variadas, la familia Burstein avisó con anticipación, la semana pasada, que no podrían concurrir a declarar debido a que debía viajar al exterior, en su calidad de titular de la agrupación judía de Familiares y Víctimas del Atentado a la AMIA.
Los integrantes de la Federal ni siquiera avisaron de que no iban a concurrir y la institución se limitó a expresar que la Investigadora no tiene ningún poder ni jurisdicción sobre la fuerza y por lo tanto sus miembros no están obligados a testimoniar en la misma. ?En realidad, el jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, les prohibió concurrir para no comprometer a la Federal en el caso de las escuchas, ya que el funcionario kirchnerista es conciente de las desprolijidades que efectivos de la fuerza cometieron en la investigación?, le explicó a Noticias Urbanas un comisario inspector de la Federal al ser consultado sobre las razones del faltazo de sus camaradas de armas.
Como esa de esperar, la ausencia de la totalidad de los testigos convocados para el lunes y para el martes desató una crisis interna en la comisión. Además, Hourest criticó a los ausentes al señalar ?que hayan faltado todas las personas es una falta de respeto institucional?.
Y, como si esto fuera poco, Mauricio Macri le agregó leña al fuego al fustigar el accionar de la Comisión Investigadora, justificando los faltazos de los citados. ?No les parecerá un marco de seriedad suficiente como para ir a declarar. Si la gente no quiere ir a declarar, no se la puede obligar. Desde el primer momento les dije que lo manejasen con mayor seriedad porque si no nadie le iba a dar la importancia que merecía el tema y los hechos me están dando la razón?, castigó, con suficiencia.
La realidad no dejaba lugar a la duda y por eso el titular de la Investigadora, el opositor Hourest, se convenció de que debía actuar rápido si no quería que la comisión se viniera abajo y se convirtiera en el hazmerreír de los vecinos de la metrópolis. Según, le comentó a este medio un operador cercano al legislador, Hourest se convenció, luego de las ausencias del martes, que ?estaban operando políticamente contra la Investigadora y que no sólo el PRO quería que fracase, sino que también colaboraba en esa tarea el kirchnerismo, certeza a la que llegó luego de que no se presentara ninguno de los integrantes de la Policía Federal que habían sido citados a declarar?, por eso el diputado jugó la única carta de peso que tenía a su alcance: el poder judicial.
?Hourest se reunió el miércoles con el juez Oyarbide para plantearle la difícil situación por la que atravesaba la comisión y pedirle su ayuda, ya que sin su respaldo la Investigadora se hundía y de alguna manera eso tampoco le convenía al magistrado, ya que si la comisión avanza y desarrolla su tarea con normalidad, muchos de lo que ahí se diga confirmará los argumentos esgrimidos por el juez para procesar a Macri. Éste fue el eje de la charla, aunque en público, el legislador dijo que había ido para pedirle autorización para que pudieran declarar los detenidos en el Penal de Marcos Paz, el ex jefe de la Metropolitana, Jorge ?el Fino? Palacios y Ciro James. Hay que aclarar que para realizar esta solicitud no era necesario que fuera el diputado en persona, ya que lo podía solicitar a través de un escrito?, le reveló a Noticias Urbanas un letrado defensor de uno de los imputados en la pesquisa.
La desmedida reacción de los diputados macristas contra el pedido de Hourest avala la data proporcionada por el abogado, ya que amenazaron con pedir la citación del ex Presidente y actual diputado nacional Néstor Kirchner.
?Hourest se comporta como jefe del bloque opositor y no como presidente de la comisión investigadora, ya que en ningún momento fuimos convocados a la reunión en la que el titular de la comisión se refirió a lo charlado con el magistrado y nos enteramos de la misma por los medios periodísticos?, expresaron su enojo a través de un comunicado los cinco integrantes del PRO en la Investigadora. Pero el presidente del bloque oficialista, Cristian Ritondo, fue más lejos al incluir a Kirchner entre los testigos. ?Sabemos que si no vienen funcionarios menores es porque Kirchner no quiere, la presencia de los cinco testigos de la Policía Federal que hubiera permitido establecer cómo fue la cadena de hechos en la denuncia de escuchas que realizó Burstein, pero pese a ello, nosotros no dejaremos de trabajar y si existe la posibilidad llamaremos a Néstor?, aseguró el legislador.
?En realidad, ellos saben que vino a pedir el respaldo de Oyarbide y por eso salieron a cruzarlo con tanta dureza?, agregó el letrado.
En medio de las operaciones cruzadas entre oficialistas y opositores, el futuro de la comisión parece cada vez más incierto y encima los tiempos se acortan, ya que para diciembre deberá concluir su labor y dar a conocer sus conclusiones finales. Algo que ahora se ve muy complicado, porque sin testigos no hay datos. Y no hace falta decir quienes se benefician con eso.