Vuelve la interna a LLA: otra vez las PASO dividen a Karina y Bullrich
La tensión entre Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, volvió a aflorar con fuerza ante el estancamiento del proyecto de reforma política que busca eliminar las elecciones primarias (PASO). Mientras en la Casa Rosada muestran optimismo sobre las negociaciones, en el entorno de Bullrich el pesimismo es absoluto: aseguran que los votos no están ni estarán para aprobar la ley que más le importa al gobierno.
Desde el bloque de Bullrich en el Senado son contundentes: "El fin de la PASO está bloqueado", aseguran sin ambages. El pesimismo se basa tanto en los números que registran en la Cámara alta como en el desencanto con la mesa política y la estrategia de Karina Milei. En ambos espacios, oficialismo y bloque senatorial, solo coinciden en que la discusión sobre el futuro de las PASO se debatirá en el recinto en septiembre, o a lo sumo en octubre, descartando que se postergue hasta diciembre.
Las fricciones no se limitan a lo legislativo. Bullrich habría manifestado alivio al no ser convocada a reuniones clave con enviados de Mauricio Macri, considerando que esas gestiones son fútiles porque el oficialismo "termina borrando con el codo lo que escribió con la mano". La exministra también critica la dinámica de Karina Milei, especialmente sus recorridas por la Ciudad de Buenos Aires y su búsqueda de figuración mediática, a pesar de registrar una imagen negativa del 70%. "Lo de Santa Fe fue alevoso", dijeron en el entorno de Bullrich sobre las apariciones de la hermana presidencial durante su visita a Rosario.
En Balcarce 50 admiten que las gestiones aceleradas de Karina Milei con el Pro y sus recorridas por la ciudad responden a pura preocupación electoral. A nivel nacional, por la merma en la imagen del presidente Javier Milei, y a escala local, porque detectaron que Jorge Macri los estaba venciendo por diez puntos en las encuestas porteñas. Al ver que en el mundo Pro nadie estaba activando desde hace semanas, desde el gobierno bajaron un mensaje claro: "Hay que volver a la calle".
El malestar con Patricia Bullrich es palpable en el gobierno. Por lo bajo, un asesor nacional reconoció que "está endemoniada", en referencia a la serie de tuits donde la senadora le pedía a la administración que las mejoras económicas de la macro lleguen a la "vida cotidiana" de los argentinos, mensajes que Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, desestiman. Mientras tanto, en el frente legislativo, los libertarios pronostican una sesión muy larga para el próximo "supermiércoles" y reconocen que están ajustados de votos, aunque confían en obtener luz verde para el combo de proyectos.
La llegada del Papa Francisco a Argentina se convirtió en otro escenario de disputa interna. Aunque el canciller Pablo Quirno había formado parte de las gestiones iniciales, Karina Milei tomó el mando del operativo en la primera reunión oficial con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. "Quirno quedó pintado", dijeron en Balcarce 50 sobre el canciller que responde a Santiago Caputo, quien dejó de manejar directamente la relación con la Santa Sede. Es un capítulo más de la interna con el principal asesor presidencial, aunque desde el oficialismo aseguran que Caputo "sigue siendo tan influyente como siempre y maneja la botonera".