Tarjetas, inflación y salarios estancados: la tormenta perfecta para el consumo
La morosidad bancaria comienza a constituirse como un tema de preocupación para las entidades crediticias, ya que, aunque se mantiene en niveles bajos, ha comenzado a manifestarse, lo cual podría tener repercusiones directas en la reducción del consumo. A pesar de que los datos públicos sobre morosidad solo abarcan hasta el mes de abril de 2025, ya se observa un incremento al 4,6% en préstamos personales y al 2,9% en tarjetas de crédito.
Un análisis realizado por la consultora LCG indica que, aunque estos niveles no son considerados alarmantes, diversas entidades bancarias han señalado que la morosidad continuó en ascenso durante los meses de mayo y junio, impactando a familias de diferentes segmentos económicos.
El economista Miguel Ponce advirtió recientemente sobre la situación financiera de los hogares argentinos.
“El 91% de los hogares argentinos está endeudado, y una gran parte de esta deuda se destina a cubrir gastos esenciales, especialmente en la compra de alimentos", indicó el especialista, y agregó: "Esto se ha intensificado en los últimos tiempos. Es un problema generalizado”.
Según el análisis de Ponce, el nivel de endeudamiento familiar no se había visto desde la crisis de 2018. “El 58% de los gastos se realizan con tarjeta de crédito. Más del 40% de los salarios se utiliza para pagar deudas", explicó.
En tanto, el reciente análisis de LCG avanza sobre la forma en que se fue dando este endeudamiento.
"En tarjetas se vio un patrón: primero, cada vez más cancelaciones de montos apenas arriba del mínimo, y luego ni siquiera llegando al mínimo (mora). La mora del financiamiento a familias, en el marco de calcular pérdidas crediticias esperadas (según NIIF) castigará el resultado de los bancos", señalaron desde LCG.
¿Qué está causando este endeudamiento en las familias?
La pregunta que surge es qué motiva la morosidad. Entre los posibles factores del endeudamiento se encuentran:
- Los préstamos a las familias, que son esenciales para mantener el consumo, han adquirido un peso significativo en relación con un salario que aún no logra recuperarse;
- La tasa de interés activa se mantiene alta.
"Posiblemente estas cuestiones anticipen una mayor desaceleración en el crecimiento de los préstamos al consumo y comiencen a generar dudas sobre la capacidad para seguir sosteniendo el aumento del consumo en los próximos meses", concluyeron desde Labour, Capital & Growth.