Ser clase media en CABA exige ingresos de $2,3 millones
Una familia tipo en la Ciudad de Buenos Aires necesitó en marzo ingresos mensuales superiores a $1.700.000 para ser considerada de clase media, de acuerdo con estimaciones privadas que toman como referencia el costo de vida en el distrito. El dato refleja el fuerte impacto de la inflación sobre los ingresos y la dificultad creciente para sostener ese nivel socioeconómico.
Según el informe, el umbral para no caer por debajo de la clase media se ubicó en torno a los $1.750.000 mensuales para un hogar compuesto por dos adultos y dos hijos. Este valor incluye gastos básicos como alimentos, transporte, servicios, educación y esparcimiento, y se calcula en función de una canasta más amplia que la utilizada para medir la pobreza.
En ese contexto, el ingreso necesario para cubrir únicamente la canasta básica total -que marca la línea de pobreza- también mostró un incremento significativo y se ubicó cerca de los $950.000. Es decir, una familia necesitó casi un millón de pesos sólo para no ser considerada pobre en la Ciudad.
🏠En marzo, la línea de pobreza para una familia de 4 miembros y propietaria de la vivienda creció 3,4% respecto de febrero de 2026.
— Instituto de Estadística y Censos IDECBA (@IDECBA) April 10, 2026
💰Para el mismo tipo de hogar, la Canasta alimentaria ascendió a los $886.357.
🧑💻Informe en: https://t.co/hEpeihzBUr#IDECBA #LíneasDePobreza pic.twitter.com/kXl9svE9td
Por otro lado, el informe señala que para pertenecer a los sectores de mayores ingresos dentro de la clase media, el piso se eleva aún más y puede superar los $2.300.000 mensuales. Este segmento incluye a hogares con mayor capacidad de consumo, acceso a bienes durables y posibilidad de ahorro.
La medición también advierte que amplios sectores que antes se identificaban como clase media hoy se encuentran en una zona de vulnerabilidad, con ingresos que oscilan entre los $950.000 y los $1.700.000. En muchos casos, estos hogares deben ajustar gastos o recurrir al financiamiento para sostener su nivel de vida.
De esta manera, la evolución de los ingresos necesarios para ser clase media en la Ciudad expone el deterioro del poder adquisitivo y la presión constante del costo de vida, en un contexto económico que sigue desafiando la estabilidad de los hogares porteños.