Reforma electoral: aliados rechazan eliminar las PASO y plantean cambios
La reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei comenzó a transitar una etapa clave de negociaciones en el Congreso, donde el oficialismo busca respaldo para avanzar con cambios estructurales en el sistema político. El proyecto incluye la eliminación definitiva de las PASO, modificaciones en el financiamiento partidario y nuevas exigencias para la conformación de fuerzas políticas, pero la necesidad de reunir mayorías especiales obliga a La Libertad Avanza (LLA) a negociar con sectores aliados y bloques dialoguistas.
Sin embargo, dentro de los espacios que suelen acompañar al Gobierno ya surgieron reparos sobre la eliminación total de las primarias abiertas. Legisladores cercanos al Pro, la UCR y otros sectores opositores moderados comenzaron a plantear alternativas que permitan mantener algún mecanismo de competencia interna, aunque con reformas que reduzcan costos o limiten su alcance. La postura dominante entre varios aliados es que eliminar las PASO sin ofrecer una herramienta sustitutiva podría debilitar la organización de futuras coaliciones electorales.
El Ejecutivo sostiene que las PASO representan un gasto innecesario para el Estado y argumenta que su supresión permitirá reducir el peso del aparato público. En esa línea, la Casa Rosada también propone restringir el financiamiento estatal de campañas, elevar requisitos para conservar personerías partidarias e incorporar la llamada “ficha limpia”, destinada a impedir candidaturas de dirigentes condenados en segunda instancia por corrupción.
Las PASO son un instrumento de participación democrática que garantiza la transparencia electoral de los partidos políticos abriéndolos a toda la sociedad. Permiten las políticas de frentes y alianzas -especialmente de aquellos que no están ejerciendo el poder- y la aparición en…
— Andres Gil Dominguez (@agildominguez) April 22, 2026
Pese al impulso oficial, el escenario parlamentario aparece más complejo que en otras iniciativas recientes. La reforma electoral requiere consensos amplios debido a su impacto institucional, y varios gobernadores y referentes provinciales ya dejaron en claro que pretenden introducir cambios antes de acompañar el texto definitivo. El debate, por lo tanto, se perfila menos como una aprobación automática y más como una discusión de fondo sobre el diseño político rumbo a 2027.
Entre las alternativas en estudio aparecen propuestas para transformar las PASO en un sistema menos costoso, con participación limitada o carácter no obligatorio, en lugar de suprimirlas por completo. Esta opción gana terreno entre quienes consideran que las primarias siguen siendo una herramienta útil para ordenar candidaturas, especialmente en alianzas opositoras o frentes multipartidarios.
De esta manera, la reforma electoral de Milei ingresa en una fase de negociación política donde el oficialismo deberá equilibrar su objetivo de reducir estructuras estatales con la necesidad de sostener acuerdos parlamentarios. El futuro de las PASO, lejos de definirse por una eliminación directa, podría terminar reformulado por las demandas de sus propios aliados, en una pulseada que anticipa fuertes discusiones sobre el sistema democrático argentino en los próximos años.