Reconfiguración peronista bonaerense: Santa María desafía a Kicillof
Una nueva agrupación vinculada al sindicalista y empresario de medios Víctor Santa María comenzó a expandir su actividad política por distintos distritos de la provincia de Buenos Aires, con un mensaje centrado en la reivindicación del liderazgo de Cristina Kirchner. El movimiento, denominado Peronismo por la Provincia de Buenos Aires, busca ganar presencia territorial mientras el gobernador Axel Kicillof intenta consolidar su propio espacio dentro del justicialismo bonaerense.
El armado ya realizó encuentros en Zárate y en localidades de las secciones cuarta, quinta y sexta, con la intención de recorrer el conjunto del territorio provincial. Aunque sus referentes niegan que la organización tenga como objetivo bloquear una eventual candidatura de Kicillof, la iniciativa se desarrolla en un escenario de creciente disputa entre el cristinismo y el sector que responde al gobernador. Desde el entorno de Kicillof, en tanto, aseguran que mantienen canales de diálogo con el nuevo espacio.
Santa María, dirigente del peronismo porteño y secretario general del sindicato de trabajadores de edificios, cuenta con el acompañamiento de Gisela Marziotta. La exdiputada nacional concentra su actividad en la primera sección electoral, especialmente desde Ituzaingó, y participa de las actividades junto con dirigentes que procuran instalar la identidad cristinista en municipios del conurbano y del interior.
La estrategia también incorpora referentes con conocimiento de la política bonaerense, como Darío Duretti, exdiputado provincial oriundo de Bragado. Duretti fue funcionario del Ministerio de Gobierno y actualmente ocupa un cargo legislativo en la Cámara de Diputados bonaerense, una posición que le permite mantener vínculos con distintos sectores de la estructura partidaria provincial.
El espacio sostiene que Cristina Kirchner continúa siendo la principal referencia del peronismo y plantea que su eventual candidatura debería mantenerse en discusión, pese a la condena judicial que la inhabilita para ejercer cargos públicos. Sus dirigentes aseguran que respaldarían a la expresidenta o a quien ella designe y, al mismo tiempo, defienden la realización de elecciones primarias como mecanismo para resolver las diferencias internas del partido.
El despliegue de Santa María se produce en un momento delicado para el PJ bonaerense, atravesado por la competencia entre la conducción cristinista y el proyecto político de Kicillof, quien observa en la provincia una plataforma para sus aspiraciones nacionales. La agrupación afirma tener vínculos tanto con La Cámpora como con el sector del gobernador, aunque su actividad territorial y su discurso en defensa de Cristina agregan un nuevo factor a una interna que todavía no definió sus reglas ni sus candidaturas.