Radicales bonaerenses: nueva votación en junio tras la interna fallida
El radicalismo bonaerense encara un escenario clave de cara a las elecciones internas programadas para el 7 de junio, que definirán la conducción del partido en la provincia y marcarán el rumbo hacia el año electoral 2027. Tras un 2025 complicado, donde perdieron seis senadores, ocho diputados y varios concejales, el partido busca recomponerse y fortalecer su presencia territorial, especialmente en un año en el que ponen en juego 27 intendencias.
Actualmente, el partido está fragmentado en al menos tres principales sectores. Uno de ellos está liderado por el senador nacional Maximiliano Abad, que incluye figuras como el ex intendente de San Isidro Gustavo Posse y el diputado Sebastián Salvador, hijo del exvicegobernador de María Eugenia Vidal. Este grupo se caracteriza por su fuerte base territorial y capacidad de movilización.
Por otro lado, la agrupación Evolución, vinculada al ex senador nacional Martín Lousteau, tiene como referente bonaerense a Pablo Domenichini, rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown y candidato que cuestionó el resultado de la última interna. Este espacio, aunque enfrentado con Abad hace dos años, ha comenzado a entablar diálogo con su sector.
El tercer bloque, que agrupa a varios intendentes y legisladores, tiene como principal figura a Miguel Fernández, exintendente de Trenque Lauquen y ganador de la última interna. Fernández fue designado presidente del Comité de Contingencia, aunque la validez de su mandato está siendo revisada en la Justicia.
🔴 La interna de la UCR
— Juan Rubinacci (@JuanRubinacci) April 16, 2026
⇥ El Foro de Intendentes Radicales se reunió ayer en Tandil para hablar de temas de gestión y pedir audiencias con Kicillof y Santilli a raíz de la crisis económica que sufren los municipios
⇥ Pero también hicieron un llamado a la unidad pensando en… pic.twitter.com/JrFrh6bx8q
Pese a las tensiones, desde Evolución reconocen la necesidad de detener las disputas internas para fortalecer al partido: "El resultado de la última elección nos obliga a parar la pelota, darle legitimidad plena a una conducción partidaria y eso es a través de la unidad", señaló un dirigente del espacio. Sin embargo, otro sector que recientemente organizó un acto masivo en Saladillo aún no fue convocado a negociaciones y mantiene una postura de firmeza: "Nos estamos preparando para la guerra para lograr la paz", comentan con humor.
El análisis de 2025 revela un intento fallido de alianzas electorales, con sectores que se sumaron a frentes como Somos Buenos Aires, integrado por exmacristas y vecinalistas, y otros que apostaron al frente Nuevos Aires, pero ambos con resultados por debajo de lo esperado en sus distritos. Además, el radicalismo descartó sumarse a La Libertad Avanza, a diferencia del Pro.
En cuanto a la distribución territorial, el radicalismo gobierna actualmente en diversos municipios de la provincia, con fuerte presencia en la Quinta Sección, donde controla 12 de los 27 distritos, que representan cerca del 10% del electorado bonaerense. También administra localidades en la Segunda, Tercera, Cuarta, Sexta y Séptima Sección Electoral, consolidando un amplio mapa de intendencias.
Con la mira puesta en 2027, el próximo mandato que se definirá en junio será fundamental para diseñar la estrategia electoral y la postura política del partido, en un contexto donde se discuten reformas electorales y posibles desdoblamientos de comicios provinciales y nacionales. El radicalismo bonaerense busca así recuperar protagonismo y construir una alternativa sólida dentro del espectro político provincial.