Primer bimestre: el Gobierno vuelve a reducir las transferencias a las provincias
En el arranque de 2026, el Gobierno nacional ha implementado un nuevo recorte en las transferencias a las provincias, lo que ha generado preocupación entre los gobernadores. A pesar de mantener una buena relación política con la Casa Rosada, los recursos federales han disminuido, dejando a muchas administraciones locales en una situación fiscal complicada. La coparticipación en febrero se redujo un 7,5% respecto al mismo mes del año anterior, y los giros no automáticos mostraron una alarmante caída del 35,7% en términos reales.
El análisis realizado por la consultora Politikon Chaco revela que el primer bimestre del año ha sido uno de los peores en la distribución de fondos desde 2018. Las transferencias automáticas, que incluyen tanto la coparticipación como las leyes especiales, cayeron un 7,3% comparadas con el mismo período de 2025. La situación se agrava si consideramos que las transferencias no automáticas han mostrado una retracción real interanual del 47,2%, marcando un hito preocupante desde 2005.
Ante este panorama, varios gobernadores se han manifestado en sus respectivas legislaturas sobre la crítica situación financiera que enfrentan. A pesar de los esfuerzos para mantener los números fiscales bajo control, la falta de recursos limita significativamente su capacidad para implementar políticas públicas efectivas. Estas preocupaciones surgen en momentos en que el apoyo político por parte de los gobernadores ha sido crucial para la aprobación de reformas impulsadas por el Gobierno central.
📊Transferencias no automáticas a provincias y CABA en febrero 2026 totalizaron $ 120.934 millones cayendo 35,7% interanual en términos reales. Se trata del segundo peor febrero desde 2005. pic.twitter.com/meIqgnpT2W
— Politikon Chaco (@politikon_chaco) March 2, 2026
Una de las herramientas más debatidas en este contexto son los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que históricamente han estado en el centro de las negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores. En febrero, se distribuyeron $20.000 millones entre seis provincias.
En diciembre del año pasado, el Gobierno había entregado una suma significativa de ATN a varias provincias cercanas a la administración, pero el presente recorte sugiere que esto podría no ser una estrategia sostenible a largo plazo. Los gobernadores que antes gozaban de generosas transferencias ahora tienen que lidiar con situaciones financieras complicadas, afectando su capacidad de respuesta ante necesidades urgentes en sus territorios.
A medida que el año avanza, la creciente inquietud de los gobernadores sobre la reducción de transferencias podría forzar una reconfiguración en las relaciones entre los distintos niveles de gobierno. La necesidad de encontrar un balance entre la responsabilidad fiscal y el apoyo a las provincias será esencial para navegar estos tiempos difíciles, y es posible que los líderes provinciales busquen formas de unidad para presionar por un cambio en esta política fiscal restrictiva.