Organizaciones sindicales y sociales se movilizan contra la reforma laboral
El Congreso será este viernes el epicentro de una nueva jornada de tensión política y social: mientras la Cámara Alta se dispone a debatir la polémica Reforma Laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, sindicatos, organizaciones sociales, partidos de izquierda, sectores trotskistas y agrupaciones piqueteras confluirán en las inmediaciones de la Plaza Congreso para manifestar su rechazo.
Ante el antecedente de incidentes en movilizaciones previas, la Casa Rosada y el Ministerio de Seguridad montaron un operativo masivo: cerca de dos mil efectivos federales y de la Policía de la Ciudad, brigadas de infantería y motorizadas, camiones hidrantes, ambulancias del SAME, bomberos y grupos especiales estarán desplegados alrededor del perímetro que rodea el Congreso. Desde el área de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, se adelantó que “el protocolo antipiquetes se aplicará con toda firmeza”, y se establecerá un vallado que limitará el acceso de la prensa a la zona donde se ubiquen las fuerzas federales.
Los voceros de las organizaciones movilizadas subrayan que la Reforma Laboral supone un retroceso en derechos laborales y denuncian su carácter “esclavista”. Líderes como Esteban “Gringo” Castro, de la UTEP, y referentes del MTE y Libres del Sur, advirtieron sobre la profundización de la informalidad y la pérdida de garantías para los trabajadores, mientras que desde la CTA Autónoma y ATE calificaron la iniciativa como un retroceso histórico que empobrecerá las condiciones laborales y anticiparon una agenda de lucha sostenida en defensa de salarios y puestos de trabajo. Además, se suma el rechazo a la baja de la edad de imputabilidad, que también será tratada en la sesión.
✋ Paro y movilización al Congreso
— Prensa ATE Nacional (@ateprensa) February 24, 2026
📅 Viernes 27 de Febrero
🕠 10hs
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El oficialismo, que logró la media sanción en Diputados con 135 votos a favor, confía en convertir la reforma en ley antes de la apertura de sesiones ordinarias del próximo 1° de marzo; una victoria legislativa que el Ejecutivo considera central junto con la aprobación del presupuesto y el acuerdo Mercosur-Unión Europea. Para facilitar el trámite, el bloque oficialista retiró el artículo 44 relacionado con licencias médicas durante la votación de los 26 capítulos. No obstante, el debate en el Senado se presenta como una pulseada política clave que expondrá las fracturas dentro del mapa sindical: la CGT, por ejemplo, no convocó a un paro general con movilización, lo que evidencia tensiones internas.
En el trasfondo de la disputa legislativa, la coyuntura económica complica el escenario: una caída sostenida del empleo formal y casos de cierre de empresas como FATE alimentan la sensibilidad social ante reformas que, según el Gobierno, buscan formalizar empleo y bajar la inflación, pero que para las centrales sindicales y movimientos populares representan un recorte de derechos. Voces sindicales alertan, además, sobre la posibilidad de que la reforma laboral habilite despidos sin indemnización efectiva y derive en recortes previsionales exigidos por organismos como el FMI, lo que, a juicio de los gremios, terminaría afectando jubilaciones.
La jornada de este viernes, con fuerte despliegue policial y movilizaciones masivas, será observada como una prueba de fuerza tanto para el Gobierno como para el sindicalismo de base y los movimientos sociales. Más allá del resultado parlamentario, la protesta pondrá en evidencia el grado de conflictividad social y la capacidad de convocatoria de los distintos sectores opositores, mientras en la calle se mezclan demandas laborales, rechazo a medidas de ajuste y la preocupación por el uso de la fuerza estatal frente a manifestaciones que en ocasiones anteriores derivaron en represión y episodios de violencia.