Improvisación o un mandato de Perón

Improvisación o un mandato de Perón


La decisión tomada por la Presidenta sobre el futuro de YPF sorprendió a algunos y a otros los descolocó definitivamente. La mayoría de los argentinos esperaban con ansiedad, pero con seguridad que llegaría la oportunidad en la cual el Gobierno recuperara para el país a una sociedad que con su conducta estaba afectando el desarrollo de la vida cotidiana de todos.

El Pueblo esperaba serenamente este momento porque tenía plena confianza en que la Presidenta iba a tomar las medidas adecuadas en el momento oportuno. Esta confianza se basaba en los antecedentes del Gobierno iniciado el 25 de mayo del 2003.

Inmediatamente aparecieron, por otro lado aquellos que se convirtieron en voceros de los intereses de Repsol y casi en representantes de un Gobierno español que se había decidido a defender los beneficios de una empresa privada que actúa en nuestro país. Sin duda que estos predicadores nativos, en su ceguera, se habían puesto en contra de los intereses de la Argentina y de todos sus habitantes.

El Gobierno argentino tiene su historia sobre el tema que estos voceros deberían haber tenido en cuenta, sino recordemos:

A los pocos años de iniciar su gestión el Gobierno de Néstor Kirchner decidió recuperar para el Estado el Correo Argentino que se había privatizado a favor de Macri durante los 90. Después de despedir a buena parte de su personal la gestión entró en una tremenda crisis que fue acompañada por la falta de pago del canon correspondiente. Macri creyó que aun estaba en la época que podía evadir sus obligaciones, pero el Gobierno Nacional finalmente estatizó al Correo y hoy continúa funcionando en manos del Estado en forma eficiente compitiendo sanamente con otros correos privados.

Posteriormente llegó el caso de Aguas Argentinas, cuyas acciones correspondían a una empresa francesa. Recordemos como la prensa opositora se horrorizaba cuando Kirchner no asistía a los eventos de las empresas en Francia. Esta empresa no invirtió, por lo tanto el agua no llegó a donde se habían comprometido y no se construyeron las cloacas que figuraban en el contrato y así fue como Néstor Kirchner decidió también recuperar este servicio para que la prestación quede en manos del Estado. El Gobierno entendió que la distribución del agua potable no puede ser un negocio en el cual se ganan fortunas que no se reinvierten y se llevan como dividendos o como autopréstamos a sus casas matrices en el exterior. El Gobierno francés de la época se enojó, la empresa amenazó y una vez más tuvieron como socios en su reclamo a los medios periodísticos opositores como Clarín y La Nación y sus empleados. También acompañaron el elenco estable de políticos contestatarios.

Más tarde el Gobierno, ya de Cristina Kirchner, decidió que el resguardo de los aportes de los trabajadores para la jubilación debería volver a estar en manos del Estado, por eso el manejo de estos fondos pasó de las AFJP al ANSES. Se terminó con un tremendo negocio que dejó enormes ganancias para el sector financiero que percibía abultadas comisiones sobre los fondos de los jubilados por realizar préstamos, la mayor parte de esos fondos al Estado, determinados por ley. El resto de los ahorros fueron a parar a las grandes empresas como el caso Clarín cuando estas AFJP compraron con el ahorro de los trabajadores acciones a $ 32,- que pasaron a costar $ 8.- a los pocos días, generando una pérdida a los jubilados por 500 millones de pesos y una espuria ganancia para los dueños del diario opositor. Con esta decisión de la Presidenta también se escandalizaron los medios y los políticos de la oposición, con el habitual anuncio de tempestades y hoy se puede ver el éxito de la medida.

Luego, llegamos al caso de Aerolíneas Argentinas. Muy parecido a YPF. Acciones en manos privadas españolas que saquearon a la empresa, no invirtieron, vendieron patrimonio y se llevaron para España todas las utilidades. Nuestro país perdió rutas, se quedó sin aviones y sin línea de bandera. Nuestro Gobierno Nacional una vez mas actuó recuperando la empresa para todos los argentinos y hoy con mucho esfuerzo esta retornando a ser una línea aérea que nos enorgullece a todos. Acá también los políticos de la mañana en la radio y de la noche en la TV no ahorraron críticas y anuncios de cataclismos. Todo malo, pero el Gobierno de Cristina sigue adelante reconstruyendo la empresa que los privados españoles habían destruido. El Gobierno de España, protector de estos empresarios inescrupulosos, también amenazó con represalias que difundían sus consabidos amigos argentinos. Hoy esos empresarios españoles están procesados y algunos presos en su propio país. Y sus voceros argentinos en silencio.

Un verano reciente, la Presidenta ordenó afrontar las deudas con reservas, para no seguir pagando las tasas usurarias que le cobraban a nuestro país. Nuevamente estalló la oposición bajo la conducción del Jefe que está en la sombras pero que todos conocemos. Encabezados por Martín Redrado -que creía que era su oportunidad- todas las madrugadas de ese verano se presentaban en Tribunales, a pesar del mes de feria, una troupe de políticos a denunciar el “avasallamiento” del Banco Central. Con cara de muy dormidos (porque hasta altas horas de la noche recorrían los canales) los veíamos por televisión haciendo colas frente a las cámaras para hacer sus denuncias que repetían una y otra vez. Una vez más fracasaron y recientemente nuestra Presidenta decidió proponer al Congreso la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para terminar de una vez por todas con una práctica de esta Institución que la ponía al servicio de los intereses financieros internacionales.

Ahora le tocó a YPF. Una empresa que no invertía. Que no producía en relación al incremento de la demanda de una Argentina en crecimiento. No sólo no crecía sino que disminuía en forma alarmante su producción. Pero como si esto fuera poco, Repsol se llevaba fuera del país las enormes utilidades que a pesar de todo se generaban. Se trata de miles de millones de dólares que cubren las pérdidas que Repsol de España viene sufriendo en otras regiones. Pretendían que los argentinos nos hiciéramos cargo de su crisis

Pero todo esto tenía un límite y ellos no creían que Cristina se iba animar a reaccionar. Cuando vieron que la Presidenta inició la marcha implacable, se lanzaron en su búsqueda. Ahí empezó la campaña contra la decisión del Gobierno Nacional. Primero desde nuestro país se escucharon voces con un reiterado tono irrespetuoso a la figura presidencial. Luego amenazas de todo tipo. En forma simultánea aparecieron inéditas agresiones a Cristina Kirchner por parte de autoridades, empresarios y especialmente de un grupo de periodistas de España que utilizaron todo tipo de calificativos. Pero ni los autóctonos ni los extranjeros recordaron que esta Presidenta ya se aguantó cientos de tapas en contra de esos medios periodísticos que estaban acostumbrados a extorsionar a Presidentes con cuatro tapas. Cristina Kirchner ya les demostró, como lo relatamos a lo largo de este articulo, que no la conmueven cuando lo que está en discusión es la Grandeza de la Patria y la Felicidad de Pueblo. Y Cristina avanzó hacia la recuperación de YPF:

Sin duda que la Presidenta recuerda las enseñanzas del General Perón cuando en el articulo 40 de la Constitución de 1949 establecía: “La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social.” “……………….. toda actividad económica se organizará conforme a la libre iniciativa privada, siempre que no tenga por fin ostensible o encubierto dominar los mercados nacionales, eliminar la competencia o aumentar usurariamente los beneficios.” Esto lo dijo Perón hace más de 60 años y desde el 2003 el Gobierno Nacional va avanzando en esa dirección. Esto no es improvisación, es cumplir con el mandato de Perón, con la impronta corajuda de Néstor y Cristina Kirchner.

La Argentina necesita empresarios serios y responsables. Con el mercado ya se demostró que no alcanzó frente a algunos inescrupulosos a quienes sólo los puede ordenar la presencia del Estado en defensa de los intereses del Pueblo Argentino.

Carlos Montero
Secretario de prensa y Comunicacion del PJ de la Ciudad de Buenos Aires

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