Vandalismo en la Ciudad

Vandalismo en la Ciudad


Resulta inquietante notar cómo la mayoría de los ciudadanos no se da cuenta de que los bienes públicos son en realidad de cada uno de ellos. Suele pensarse que los bienes “de todos” son en realidad “de nadie” y por eso las personas no los cuidan.

Calles sucias, estatuas rotas, paredes pintarrajeadas, vagones de tren sin ventanilla o con los asientos destruidos, tachos de basura quemados, luces apedreadas y bancos de plazas arrancados son sólo una muestra de lo que sucede.

Por este fenómeno de vandalismo, en la Ciudad de Buenos Aires hoy se reemplazan obras y monumentos por réplicas, no sólo para protegerlas de que los rompan o deterioren, sino de que se los roben, ya que las estadísticas revelan que hay casi setenta ataques diarios a la propiedad pública porteña.

Por otro lado, es inmenso el costo de reparación de estos destrozos. Sólo en Buenos Aires se gastan catorce millones de pesos en arreglos de este tipo, cuando podría implementarse en tantas otras necesidades de los porteños.

¿Dejaríamos que nuestros hijos, familiares o amigos destrozaran nuestra casa? Seguro que no. Por eso tenemos que volver a sentirnos ciudadanos para volver a defender lo nuestro y poder recuperar el espacio público en beneficio de todos.

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