La oficina del FMI será el objetivo de la campaña Deuda x Clima

La oficina del FMI será el objetivo de la campaña Deuda x Clima

Organizaciones sociales, políticas y ambientales se manifestarán en la sede argentina del FMI, para protestar contra las políticas de endeudamiento.


El próximo viernes 14 de octubre a las 11:00 de la mañana, una veintena de organizaciones ambientalistas, sindicales y sociales se movilizarán haata la oficina del FMI en Buenos Aires, situada en Paraguay 1178, tras el reclamo de que sean anuladas las deudas financieras ilegítimas, en el marco de la campaña internacional Deuda x Clima que desarrollará 30 acciones simultáneas en más de 20 países.

La convocatoria coincide con la cumbre anual del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, que se realizarán en Washington, Estados Unidos, donde adonde también habrá movilizaciones.

En el extremo opuesto del continente, en Buenos Aires, la convocatoria de las organizaciones que participan de la campaña Deuda x Clima llevará adelante la consigna “la deuda es con los pueblos y con la naturaleza”. Un cuestionamiento que escuchará seguramente desde su oficina en el noveno piso el representante del FMI en Argentina, el británico Ben Kelmanson, vecino además de los representantes de la CEPAL y de Amnesty International, que tienen oficinas en el mismo moderno edificio de frente vidriado y muebles “cool” en la planta baja.

Deuda x Clima es una campaña en la que se reclama por la anulación de las deudas financieras ilegítimas impuestas a los países del sur global y por el reconocimiento de la Deuda Ecológica que los países del norte global tienen con los países en desarrollo.

El coordinador de la campaña Deuda x Clima en América Latina, Juan Pablo Olsson, afirmó que “el modelo de opresión, extractivismo y colonialismo financiero promovido por el Fondo Monetario Internacional y por el Banco Mundial profundiza un sistema injusto, que impide a nuestros países destinar los esfuerzos y recursos necesarios para responder a la crisis climática y social actual”.

Para las organizaciones anti FMI y BM “la Argentina representa un caso paradigmático en América Latina y el mundo de cómo el FMI presiona a los países con deudas impagables para condicionar sus economías, controlar sus recursos y aplicar planes de ajuste. Actualmente nuestro país se encuentra nuevamente en las garras del FMI, a partir de la aprobación del mayor préstamo otorgado en la historia del organismo, violando su propio Convenio Constitutivo. Se trata de una deuda ilegítima de U$S 44.000 millones, que se destinaron en su totalidad a la fuga de capitales”, aseguran los organizadores en el documento de convocatoria.

El comunicado local de Deuda x Clima fue firmado, entre otras organizaciones, por la Central de trabajadores de la Argentina (CTA -Autónoma); Sobernaxs; Corriente Nacional Martín Fierro; Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT); Unidad Popular; Pymes para el Desarrollo Nacional; Internacional Progresista (IP Argentina); Sindicato Único de Trabajadores de Administraciones Portuarias (SUTAP); Proyecto Sur; Grupo Bolívar; Causa Nacional; Fundación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA); Rebelión o Extinción (XRArgentina); Movimiento Verde Cordobés; Fridays for Future, Santiago del Estero; Rebelión o Extinción (XR Misiones); Movimiento La Ciudad Somos los que la Habitamos y Cátedra Laudato Sí (Argentina).

Las protestas contra el FMI y el BM serán replicadas en Ecuador, Paraguay, Perú, Colombia, Uruguay, Bolivia, Brasil, Chile, México, Panamá, Guayana y Puerto Rico. Mientras tanto, en Estados Unidos las organizaciones se movilizarán en Washington DC, Nueva York y Filadelfia. En Europa, las principales movilizaciones serán en: Alemania, Francia e Inglaterra, junto con acciones de protestas en Dinamarca, Bélgica, Suecia, Noruega, Suiza, España e Italia. En África habrá protestas en Sudáfrica, Nigeria, República del Congo, Zambia y Costa de Marfil. En Asia del Sur, las movilizaciones masivas incluyen Indonesia y en Sri Lanka, país cuya crisis económica se está convirtiendo en una emergencia humanitaria, ya que millones de personas se enfrentan a una grave escasez de alimentos, combustible, gas domiciliario y medicamentos, según advirtió la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC).

“Ante la urgente crisis civilizatoria, esta convergencia global trabaja en la construcción de una agenda común para lograr un reclamo global por la anulación de las deudas financieras ilegítimas impuestas a los países del Sur. Ocurre que los gobiernos del Norte impiden avanzar en una agenda de transición ecológica, soberanía, justicia social y justicia climática que anteponga a la vida por sobre la acumulación y concentración de riqueza. Esto lo demuestran los estudios científicos, ya que 100 multinacionales son responsables del 71 por ciento de las emisiones de monóxido de carbono globales y son responsables de profundizar el modelo extractivista y el saqueo sistemático de la naturaleza y de los bienes comunes”, aseveró Olsson, un sociólogo especializado en ambiente.

En diálogo con Noticias Urbanas, por su parte, Olsson expresó que “en la campaña global Deuda por Clima nosotros planteamos tres temas que no suelen estar presentes en las discusiones políticas cotidianas, que son el colonialismo, la deuda financiera y la crisis climática”.

Luego, el miembro de IP Argentina aseguró que “el grave problema del calentamiento, que se aceleró fuertemente desde la Revolución Industrial nos plantea un escenario de riesgo de extinción de la Humanidad y y un escenario catastrófico, ante la destrucción de los ecosistemas y la contaminación de la atmósfera, provocadas por el uso de combustibles fósiles”.

Finalmente, Olsson manifestó que “la paradoja es que los países empobrecidos –no pobres- poseen grandes riquezas en sus territorios, que han desatado la codicia de las potencias imperiales y el saqueo de esas riquezas, que van a parar a las metrópolis a precio vil. El propio Papa Francisco dijo hace poco que América Latina tiene destino solamente si logra liberarse de la tutela de los países más ricos, de lo contrario, la pobreza será su destino”.

Deuda Ecológica con el Sur Global: la crisis climática exige la anulación de las deudas financieras ilegítimas

El movimiento internacional Deuda x Clima reclama al FMI y al Banco Mundial la anulación de las deudas ante la crisis climática. El objetivo es llevar el reclamo de los países en desarrollo a la COP27 de Egipto
*Por Juan Pablo Olsson

Mientras el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial se reúnen este viernes 14 de octubre en Washington DC para avanzar con su agenda de colonialismo financiero, generando condiciones de saqueo y empobrecimiento para los países del Sur Global, el movimiento global Deuda X Clima realiza una convocatoria a una acción global de protesta contra estos organismos, en reclamo de la anulación de las deudas financieras ilegítimas impuestas a nuestros países empobrecidos, fundamentalmente en las regiones de América Latina, África y el Sudeste Asiático, ante la crisis climática y ecológica que se agrava cada vez más.

Recientemente, las Naciones Unidas para el Desarrollo publicó un nuevo informe donde alertan que 54 países se encuentran en una grave crisis de deuda y necesitan un alivio inmediato de esos procesos de endeudamiento para evitar una pobreza aún más extrema. Ese conjunto de países representa más de la mitad de la población más pobre del mundo. La ecuación de pobreza, deuda y crisis climática ubica a estos países en horizontes de escenarios catastróficos.

El ejemplo de ello es Pakistán: las lluvias monzónicas en ese país, fueron por primera un 800% más fuertes de lo normal, a la vez, sus glaciares se derriten a un ritmo acelerado e inédito, tras meses de calor extremo de hasta 50 grados y sequías insoportables. Las consecuencias de este proceso de agravamiento del calentamiento global, en uno de los países con mayor deuda financiera del mundo, marcan un antes y un después en cuanto a escenarios sociales y ambientales de características catastróficas: 1350 muertes, 300 de ellos niños; un millón de casas destruidas, más de 30 millones de personas desplazadas, 900 millones de cabezas de ganado muertas. Literalmente un tercio del país quedó bajo el agua en esta histórica inundación, de la cual aún se está recuperando. Se ha declarado una emergencia humanitaria por la destrucción generalizada de las cosechas y las infraestructuras.

La gravedad del escenario de Pakistán genera una alerta al resto del conjunto de países empobrecidos, que van a ser quienes más padezcan los efectos del calentamiento global y de la crisis climática, de la cual no son los responsables. Es por ello que se habla de Deuda Ecológica de los países del Norte Global con los países del Sur. Son los países desarrollados los principales emisores de gases que provocan el calentamiento global. El mundo está compuesto por 195 países, pero sólo unos pocos son responsables de lanzar a la atmósfera alrededor del 75% de las emisiones totales de Gases de Efecto Invernadero.

Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), cada año se emiten a la atmósfera de la Tierra más de 36.000 millones de toneladas de CO2, el principal de los Gases de Efecto Invernadero que contribuyen al Cambio Climático. La mayor parte de estos gases nacen del uso de combustibles fósiles, la generación de energía por vías no renovables y las actividades humanas contaminantes. A contramano de la implementación del Acuerdo de París en el 2018, el mundo batió todos los récords registrados en la historia de la humanidad de concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. En concreto, la concentración alcanzó en 2018 las 407,8 partes por millón (ppm), lo que supone casi un 47% más que el nivel preindustrial, antes de 1750. Sin embargo, una mayoría de esta contaminación proceden de apenas un puñado de países: China, por ejemplo, ronda el 30% de todas las emisiones mundiales registradas en 2019, mientras que Estados Unidos emite casi el 14%; los siguen India, con 2.654 millones de toneladas de CO2; Rusia, con 1.711 millones de toneladas de CO2; Japón, 1.162 millones de toneladas de CO2; Alemania, 759 millones de toneladas de CO2; Irán, 720 millones de toneladas de CO2; Corea del Sur, 659 millones de toneladas de CO2; Arabia Saudita, 621 millones de toneladas de CO2 e Indonesia con 615 millones de toneladas de CO2.

Los países ricos y las principales empresas del mundo son los responsables del calentamiento global y la contaminación de la atmósfera. Los países pobres y endeudados son quienes más van a padecer las consecuencias. Según el informe publicado este año por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) se estima que, sólo en la próxima década, el cambio climático llevará a entre 32 millones y 132 millones de personas más a la pobreza extrema. El calentamiento global pondrá en peligro la seguridad alimentaria, y también aumentará la incidencia de la mortalidad relacionada con el calor, las enfermedades cardíacas y los problemas de salud mental. A su vez, en un escenario de altas emisiones, el aumento del riesgo de inundaciones podría provocar 48 mil muertes adicionales en niños menores de 15 años en 2030 debido a la diarrea. Las especies animales y vegetales y los ecosistemas también enfrentarán cambios dramáticos, como por ejemplo que los manglares no puedan contrarrestar el aumento del nivel del mar, la disminución de las especies marinas dependientes del hielo y la muerte de árboles a gran escala.

De esta forma, los científicos alertan que cada décima de grado de calentamiento adicional en la temperatura promedio del planeta aumentará las amenazas para las personas, las especies animales y vegetales y los ecosistemas. En este momento, entre tres mil trescientos y tres mil seiscientos millones de personas viven en países altamente vulnerables a los impactos climáticos, con puntos críticos globales concentrados en los pequeños estados insulares en desarrollo, el Ártico, el sur de Asia, América Central y del Sur y gran parte del África subsahariana.

Ante la crisis climática global, el FMI y el Banco Mundial proponen una agenda de más endeudamiento y ajuste para el Sur Global

Ante este alarmante escenario, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial pretenden avanzar con su agenda global de mayor endeudamiento, con el objetivo de profundizar un sistema de explotación extractivista y depredador de los recursos que poseen los países del Sur Global, en beneficio del Norte Global, pretendiendo imponernos una agenda neocolonial que nos condena a ser territorios de sacrificio y poblaciones descartables.

Como señala el Papa Francisco, en un mundo donde el “Dios dinero” está en el centro y se prioriza la ganancia y el lucro por sobre la vida, este siglo podría ser testigo de cambios climáticos inauditos y de una destrucción sin precedentes de los ecosistemas, con peligrosas consecuencias para la humanidad. Francisco nos habla de la fragilidad del planeta, de la necesidad de promover debates sinceros y honestos, afirmando que no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo y de la cultura del descarte en la vida de las personas. Hace referencia a la grave responsabilidad de la política internacional y local, la cultura del descarte y la propuesta de un nuevo estilo de vida.

Ya en el año 1972, en el contexto de la Cumbre de Estocolmo, Juan Domingo Perón, en su “Mensaje Ambiental a los pueblos y gobiernos del mundo” alertaba sobre este grave peligro, con capacidad de afectar a toda la humanidad y poner en peligro su supervivencia, relacionado a la contaminación del medio ambiente y la biosfera, y la dilapidación de los recursos naturales. Planteaba a su vez, la necesidad de un esfuerzo internacional mancomunado para revertir este proceso de destrucción del equilibrio planetario.

En este contexto, la Argentina representa un caso paradigmático en América Latina y el mundo de cómo el Fondo Monetario Internacional presiona a los países con deudas impagables para condicionar sus economías, controlar sus recursos y aplicar planes de ajuste. Actualmente nuestro país se encuentra nuevamente en las garras del FMI, a partir de la aprobación del mayor préstamo otorgado en la historia del organismo, violando su propio Convenio Constitutivo. Se trata de una deuda ilegítima de U$S 44.000 millones, que se destinaron en su totalidad a la fuga de capitales.

En este sentido, la iniciativa global Deuda x Clima, convoca a movimientos sociales, climáticos, ambientales, y de trabajadores, con un protagonismo de la voces del Sur Global, a reclamar por la anulación de las deudas ilegítimas impuestas a nuestros países por el FMI y el Banco Mundial, cuya dinámica va a impedir que contemos con recursos para generar un procesos de adaptación a esos graves escenarios y avanzar hacia una transición justa, que permita otro modelo de mundo con un modo de producción y consumo sustentables. Por ello, uno de los principales objetivos es expandir este reclamo a nivel global, con acciones de protesta contra el FMI y el Banco Mundial en Washington DC, Estados Unidos; América Latina y el Caribe, África, Europa y el Sudeste Asiático e incorporar al debate global sobre la crisis climática y la COP27 de Egipto las problemáticas del colonialismo, el saqueo y las deudas financieras ilegítimas que padecen los países del Sur Global.

*Sociólogo ambientalista, integrante de la campaña global Deuda X Clima, coordinador en América Latina de la Internacional Progresista.

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