Grosso: “La no-PASO y la dedocracia es una idea superada”

Grosso: “La no-PASO y la dedocracia es una idea superada”

El diputado oficialista Leonardo Grosso en una entrevista exclusiva con Noticias Urbans.


Leonardo Grosso tampoco esquiva las discusiones internas en la coalición de gobierno, como es la liberación de presos políticos, y acusa a la oposición de tener “una actitud de boicot permanente”.

-Como dirigente social recorre permanentemente los barrios. ¿Cómo ve la situación de la calle en lo que va de la pandemia, que elevó la pobreza casi al 45 por ciento?

-La gente la pasó muy mal. La pandemia fue terrible, pero todo el mundo tiene muchas expectativas de que empecemos a resolver problemas.

-¿Hace falta más ayuda tal vez?

-Hay un montón de ayuda. Me parece que hace falta construir entre todos y todas los niveles de conciencia y organización que ameriten para resolver esta campaña de vacunación, que nos va a permitir realmente dejar atrás la pandemia.

-Al principio de la pandemia el Gobierno priorizó la salud. ¿Ahora también pone el foco en la economía? ¿Cómo se vuelve a poner el país en marcha? 

-No hay que pensar que el país estuvo parado. Nosotros implementamos un paquete de ayuda hacia todos los sectores sociales sin precedentes y ni que hablar de la reconstrucción del sistema de salud. En la Argentina no se tuvo que elegir a quién salvarle la vida y a quién dejar morir, porque si nosotros abordábamos la pandemia con el sistema de salud y el Estado nacional como lo había dejado el gobierno de Cambiemos, al mes y medio ya hubiésemos colapsado todo el sistema de salud. Tuvimos una carrera contra el tiempo y lo logramos. Hubo un año muy intenso en ese sentido. Y ayudar a que nuestras PyMEs, nuestros comerciantes, nuestros sectores medios, no se desmoronen del todo con la ayuda económica que hubo fue parte del trabajo. Esa es la base para encarar la reconstrucción de la Argentina.

-¿Qué rol juegan ahí los movimiento sociales como el Evita, que de alguna manera también forman parte del Gobierno? 

-Los movimientos populares articulamos con el Estado para llegar a los barrios donde el Estado no llega habitualmente. Ahora desde el Movimiento Evita, la Corriente Clasista Combativa y Barrios de Pie estamos construyendo una campaña solidaria para seguir previniendo, generar conciencia sobre la vacunación, seguir trabajando con el programa El Barrio Cuida al Barrio, los comedores populares, las clases de apoyo… Va a ser la campaña solidaria más grande de la Argentina, con 150.000 voluntarios y voluntarias que van a recorrer casa por casa los más de 4400 barrios populares.

-Ya como diputado nacional, le pregunto sobre el inicio de las sesiones extraordinarias. Uno de los temas de debate será la reforma judicial, que la oposición rechaza e incluso acusa de liberar el derrotero judicial de Cristina Kirchner. ¿Es necesaria hoy esa reforma?

– Ya cuando Cristina Kirchner era presidenta impulsamos un proceso de reforma judicial que llamamos “democratización de la Justicia”. Yo vengo de la militancia contra la violencia institucional y siempre planteamos que la Justicia es un poder de los menos democráticos que tiene la Argentina, actuando a discreción y al calor de los poderes políticos y económicos. Ahí hay un debate que toda la sociedad argentina se merece, que es cómo construimos un sistema de Justicia mucho más probo, creíble. Hay un problema estructural que tenemos que abordar en algún momento. Después, se cuelan en el debate las chicanas, las grietas y demás cosas que me parecen improductivas, pero nosotros tenemos la voluntad de avanzar en esa discusión y por eso está en el temario.

-La reforma judicial también se conecta con el pedido de libertad a quienes algunos consideran presos políticos. Particularmente usted reclamó por Milagro Sala, pero Alberto Fernández y Sergio Massa ya se negaron públicamente a un indulto o amnistía en todos los casos. ¿Está cerrado el debate?  

-Nosotros somos parte de la campaña y el comité por la liberación de Milagro Sala y nadie le ha planteado al Presidente o al Congreso ese proyecto de ley, ¿no? Eso no ha pasado. Me parece que es más parte de las especulaciones políticas de quienes intentan poner este tema como eje de debate de discordia en el Frente de Todos.

-¿Esta discusión no afecta al oficialismo?

-El Frente de Todos es una alianza enorme, compleja, con un montón de debates internos, por suerte. Tenemos muy en claro las cuestiones que tenemos que ir caminando y esto no va a poner en cuestión el frente político que venimos construyendo. Esto me parece que es lo central. Sin embargo, nosotros planteamos que Milagro Sala es una presa política y que la Justicia de Jujuy actúa al calor del poder político y que ahí el gobierno de Gerardo Morales necesitaba desactivar la principal resistencia social que iba a estar en la calle en contra del modelo de ajuste que plantea para Jujuy.

-¿Pero son los mismos presos políticos Milagro Sala que Boudou o De Vido, por ejemplo? 

-Yo creo que hay un debate que es el judicial y hay otro debate que es cada situación puntual, y que todo eso de alguna manera termina siendo fagocitado muchas veces para dividir el frente interno.

-Otro tema que el propio Presidente habilitó para discutir en el Congreso es la suspensión de las PASO. ¿Estás de acuerdo con la medida?

-Desde el Movimiento Evita creemos en las PASO. Son una herramienta necesaria y no nos parece que haya que cuestionarlas ni que amerita la situación pensar en que se suspendan. Estamos a favor de las PASO como herramienta de democratización de los partidos políticos. Desde su implementación, le han dado muchísima vida a organizaciones que estaban en fuerte cuestionamiento y que han reincorporado a amplios sectores a participar de la política electoral. De hecho, nosotros hemos podido ganar municipios como Moreno. La idea de la no-PASO y la dedocracia era una idea superada en todos los espacios políticos. Y me parece que tienen que seguir así. En eso somos muy vehementes y entendemos que sería bueno que se sostengan las PASO.

Es imposible sintetizar al campo nacional y popular en un partido político, o en una posición. El debate interno nuestro es enriquecedor y siempre sucedió. Todo el mundo tiene distintas posiciones y las va expresando de distintas maneras. Hay un rol fundamental de Cristina por su liderazgo social, pero Alberto es el presidente y él toma las decisiones.

-¿Aún en el contexto de la pandemia, que es el argumento público de los gobernadores que reclaman suspenderlas?

-Es el argumento público, pero yo creo que para cuando sean las elecciones ya va a haber avanzado el proceso de vacunación. Además, una instancia tan importante para la democracia amerita hacer esfuerzos y llevar adelante una votación con todos los cuidados. Han votado muchos países en el medio. Yo estuve en Bolivia cuando ganó (Luis) Arce y se pudieron llevar adelante esas elecciones sin tener tanto impacto en la situación epidemiológica en el país. Me parece que no amerita la suspensión de las PASO.

-Pensando en que el Presidente habilitó la discusión de las PASO a pedido de los gobernadores, que su primer año de gobierno fue atravesado por la pandemia, que es un gobierno de coalición, que retrocedió en algunas medidas como fue lo de Vicentín, que tiene sus diferencias con Cristina Kirchner, entre otras cosas, ¿es más fácil conseguir el gobierno que el poder? ¿Consiguió el poder ya Alberto Fernández?

-Nosotros no vemos contradicciones. Es imposible sintetizar al campo nacional y popular en un partido político, o en una posición. El debate interno nuestro es enriquecedor y siempre sucedió. Todo el mundo tiene distintas posiciones y las va expresando de distintas maneras. Hay un rol fundamental de Cristina porque tiene un liderazgo social enorme como resultado de haber sido la presidenta de dos de los mejores gobiernos que hemos tenido en este país y tiene una relación directa con la gente. Y Cristina misma es la que propone a Alberto. Pero Alberto es el presidente y este es un sistema presidencialista y él toma las decisiones en el marco de una coalición. Si Alberto no respetara la opinión de los distintos espacios de la coalición, le dirían que es autoritario pero si las respeta, las escucha y es parte de ese debate, empiezan a cuestionar quién manda. Hay un doble discurso ahí, con el cual es muy difícil poder hacer un análisis serio. En definitiva, somos un gobierno de coalición y Alberto es el presidente.

-Te traslado la pregunta a la provincia de Buenos Aires. ¿Cómo ves la gestión de Axel Kicillof?

-Lo veo muy bien. Hemos enfrentado una situación inédita e inesperada, donde no hay un conocimiento global en el cual uno podía apoyarse para saber si estaba haciendo bien o mal las cosas. Creo que en general la política y nuestros gobiernos nacionales, provinciales y municipales han trabajado bien y mucho y han logrado que la pandemia no se convirtiera en una tragedia aún peor. El Estado ha estado presente con todos. Por supuesto que no alcanza, pero en medio de esta pandemia mundial, nada alcanza. Tenemos vocación y capacidad de sacar a la Argentina adelante porque somos un espacio muy amplio.

-En esa vocación y capacidad de sacar a la Argentina adelante, ¿cuál es el rol de la oposición? ¿Se pueden generar puentes de diálogos o no?

-Ellos no quisieron hablar nunca. Siempre tuvieron una actitud de boicot permanente: han hecho campaña anticuarentena, ahora antivacuna, juegan con la desesperación de la gente. No han sido para nada una oposición constructiva, ni tampoco han tenido una mirada autocrítica sobre su gobierno. Macri mismo opina como si él no hubiera gobernado nunca y eso tiene que ver con no haber hecho un proceso de autocrítica de lo que han hecho durante cuatro años, que bien le haría a su partido y, sobre todo, a la Argentina.

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