Gullo: “Macri peca de falta de decisión y trabaja poco”

Gullo: “Macri peca de falta de decisión y trabaja poco”

Por Horacio Ríos

El Canca valora el papel que la juventud asume en este modelo y diferencia, el proyecto K del macrismo. Dice que las veces que hubo acuerdo fue por responsabilidad, para favorecer a los porteños.


Juan Carlos Dante Gullo llega a la cita con Noticias Urbanas, en un bar de Cobo y Centenera, cerca de su casa de la calle Cachimayo, vestido de elegante sport –saco blanco, remera rosa–, con un leve tostado en el rostro, que resalta su pinta de galán maduro. Gullo juega de local en ese barrio cercano a Parque Chacabuco, donde los parroquianos lo saludan y hasta una moza casi adolescente sabe perfectamente quién es.

El antiguo “jetón” de la Regional Uno de la Juventud Peronista dirá que quiere quedarse en el Partido Justicialista y jugar en el kirchnerismo desde allí, el lugar que conoció desde joven, “para acompañar este proceso político, que exige la apertura a la participación de la juventud, en especial”.

Elegido como legislador en las listas del Frente para la Victoria (FpV) en las elecciones de 2011, esta es la segunda ocasión en que ocupa un cargo legislativo, tras un período de cuatro años como diputado nacional. Actualmente revista como vicepresidente segundo de la Legislatura porteña, un cargo que lo ubica en un lugar privilegiado en las negociaciones –a menudo difíciles– con el macrismo.

Acusando recibo de los achaques de ciertos sectores, que denuncian una supuesta connivencia del FpV con el macrismo, Gullo señala: “Nuestra relación con el macrismo es de una profunda diferencia, que está determinada por los proyectos políticos que ambos sectores llevamos adelante. El nuestro es un proyecto que va hacia la inclusión social, que va a buscar la independencia económica, la dinámica productiva y la apertura a la región para conseguir la no dependencia de los países centrales. Esto choca de frente con los macristas, que proponen una vuelta a los ideales neoliberales de los 90”.

Marcando una diferencia con las políticas de enfrentamiento radicalizado que planteó años atrás en el Congreso el Grupo A, que incluía a los diputados del Pro, Gullo aclara: “En algunos temas le pusimos el hombro al Gobierno porteño, por una cuestión de responsabilidad. Cuando nos plantearon la reforma electoral y política, el Frente para la Victoria dijo sí, marcando una fuerte diferencia con el Pro en la Cámara de Diputados de la Nación, que se ausentó y no votó una norma similar que propuso la Presidenta de la Nación. En el marco del trabajo legislativo, este año que pasó no fue malo. Tuvimos muchas diferencias, pero coordinamos políticas con el macrismo, porque los porteños necesitan decisiones ejecutivas, aunque a Macri no lo caracterizan precisamente las constantes decisiones políticas”, ironizó.

El legislador no duda en su caracterización de sus rivales políticos. “Macri peca de falta de decisión, trabaja poco y tiene actitudes esquemáticas cuando expone fórmulas que ya se demostró en los 90 que están agotadas. Mientras tanto, el mundo es un muestrario del éxito del paradigma económico que nosotros impulsamos desde el Gobierno nacional. Macri tiene déficits profundos. Por ejemplo, tardó un año en aceptar la gestión del subterráneo. Lo más grave es que está lanzado a 2015 y cree que haciéndose el malo con la Presidenta y generando dicotomías se genera política, cuando la política es mucho más que eso.”

De todos modos, como lo cortés no quita lo valiente, Gullo aclara que con Cristian Ritondo –su colega, vicepresidente primero de la Legislatura– tiene una buena relación. “Yo lo conozco desde hace muchos años, porque él era un joven militante peronista. Ambos sabemos que, a pesar de las diferencias, existen códigos que se deben respetar. Acordamos muchas veces porque nosotros, desde el kirchnerismo, no queremos que haya una mala gestión en la Ciudad, porque a nadie le conviene eso, en especial a los porteños.”

En su concepción de la Ciudad, Gullo, que se recibió de sociólogo en la Universidad de Buenos Aires en 1997, plantea que “Buenos Aires tiene que cumplir con la Ley de Basura Cero y trabajar en el marco del Área Metropolitana, porque si no, siempre los porteños terminan perjudicando a los bonaerenses. Por eso, además de reducir la generación de residuos, Macri también debe coordinar las áreas de transporte y de seguridad. Nuestra responsabilidad es grande en la Región Metropolitana, porque los bonaerenses son los que más aportan a la Ciudad, porque generan ingresos, consumen, producen, hacen trámites y luego se van, y los que usamos los recursos de la Ciudad somos los que vivimos en ella”.

El legislador también es crítico de las políticas sociales del macrismo, uno de sus principales déficits. “La política de Macri tiene graves problemas en las áreas de Educación, Salud y Vivienda. Por esta razón nosotros, desde el Gobierno nacional, impulsamos la construcción de cuatro mil viviendas en Parque Patricios y Pompeya, por medio del Plan Procrear. Además, hemos votado la rezonificación de terrenos fiscales ociosos en Liniers, Caballito y Palermo para construir viviendas sociales y para sectores medios. El Gobierno nacional debe velar por las necesidades de los porteños, porque si no, estos están en problemas, por lo que se puede ver”, señala, socarrón.

Con respecto a lo que viene en la política del Frente para la Victoria, que deberá enfrentar en este año la crucial elección legislativa de medio término, Gullo plantea que la columna vertebral de los acuerdos en la Ciudad pasa por el peronismo.

“El Frente para la Victoria sostiene un fuerte clima de acuerdos con el Partido Justicialista. No muchos saben que el año pasado hicimos dos campañas de afiliación, que resultaron en la aparición de 20 mil nuevos afiliados. Además, el PJ y el FpV forman parte de Unidos y Organizados, que es la instancia del armado político y de las listas para las elecciones de este año. De todos modos, la última palabra la va a tener Cristina, que es la jefa del movimiento.”

Finalmente, el legislador no eludirá la polémica, a sabiendas de que sus palabras van a levantar polvareda. “Dentro de este esquema, es relevante la inserción territorial que consiguió La Cámpora, que es el principal grupo de juventud.”

En esa agrupación, que suele ser demonizada sin demasiados fundamentos por la oposición, milita su hijo Carlos, perteneciente a la tercera generación de militantes de la familia Gullo. La dinastía se inició con la madre de Dante Gullo, Ángela Aieta, peronista desde siempre, que trabajó en tiempos de la dictadura en tareas solidarias con los presos políticos –Dante estuvo ocho años detenido–, hasta que fue secuestrada en la misma casa de la calle Cachimayo por un grupo de tareas de la ESMA, el 5 de agosto de 1976. Nunca más se supo de ella. Luego le siguieron en sus tareas de militancia sus hijos Dante y Jorge. Este fue secuestrado años después que su madre, el 28 de abril de 1979, y permanece desaparecido desde entonces, al igual que ella.

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