“El problema que tiene Fernández es que no entiende que él ganó las elecciones”

“El problema que tiene Fernández es que no entiende que él ganó las elecciones”

Entrevista exclusiva con el diputado nacional por el radicalismo Facundo Suárez Lastra.


El diputado nacional por el radicalismo Facundo Suárez Lastra cuestionó la intervención y el intento de expropiación de la empresa Vicentin y aseguró que el presidente Alberto Fernández “está devaluado”.

 

-¿Cree que la expropiación de Vicentín podría afectar la negociación de la deuda?

-Es una señal absolutamente negativa, tanto para el interior como para el exterior. Una empresa privada está a cargo de un juez y el Presidente la interviene. Esto es muy preocupante, no solo en términos de imagen, sino porque muestra lo que la Argentina está dispuesta a consentir a sus gobernantes. Ahora están procurando remediarlo, buscan el consenso del juez. Pero que el Gobierno pensara que era posible intervenir una empresa privada que está en proceso judicial, llama la atención. No se puede dejar pasar sin reflexionar. Atenta contra la división de poderes, es un retroceso conceptual severo. Me llama la atención que no se haya subrayado este tema. Al margen de si conviene, si es procedente, si es afectado al interés público, al margen de los temas económicos, hay un tema sistémico. Que muestra a un presidente muy devaluado en su mirada personal, como hombre público, de derecho, con experiencia en administración.

 

-¿Cree que la medida fue ideada por él mismo o por Cristina Kirchner?

-Eso es una especulación. El Presidente tiene las facultades para hacerlo, pero creo que hay dos lecturas que son absolutamente imposibles de soslayar. La primera se apoya en los fundamentos que da el Presidente y que hace propios, en conjunción con un comunicado de La Cámpora. El comunicado expresa una mirada de la estructura productiva que habla de una crisis global, de repensar la agenda del mañana, de redefinir el desarrollo productivo del país, de tener estrategias sólidas para conquistar la soberanía alimentaria. Textualmente, dice: “Creo que la participación del Estado es un paso fundamental para poner a la Argentina de pie”. Y creo que éste es el eje del debate. No son un grupo de jóvenes izquierdistas, sino que son un centro neurálgico del poder en la Argentina. Tienen posiciones en la alianza del gobierno. La Cámpora es la estructura más importante del Gobierno, y que esa organización tenga esa concepción… Esto no es Venezuela, ni Cuba, es una mirada sobre la estructura productiva que atrasa veinte años. Estos no son jóvenes progresistas mirando el futuro. Son jóvenes conservadores mirando el pasado. Y esto quedó plasmado en la presencia de (la senadora nacional Anabel Fernández) Sagasti. No sé si es el Presidente o la vice. Sí sé que el Presidente toma decisiones y resolvió esto. Es él quien se tiene que hacer cargo y es él quien se ha devaluado fuertemente, en su persona.

-¿Cree que el Presidente se presentó como moderado en las elecciones para luego cambiar su perfil a uno más radical? 

Yo no tengo el conocimiento personal del Presidente. Sí creo que si él fuera  moderado, liberal, republicano y socialdemócrata como se autopercibe, tendría que actuar de forma distinta. El problema que tiene Fernández es que no entiende que él ganó las elecciones. Que Cristina sola no ganaba. Él fue quien hizo que rebalsara el vaso y ganaran la elección. Uno puede llegar al borde y perder. Si Fernández fuera lo que autopercibe, debería entender que él ganó la elección. Que un hombre del derecho hable como habló sobre soberanía alimentaria y luego en entrevistas se muestre tan flojo, como una persona sin convicción, que no podía expresarse firmemente… Uno de los principales acreedores de los fondos es socio minoritario de una de las empresas socias del Grupo Vicentín en el comercio de los granos. La están haciendo mal por todos lados. Acá hay impericia de gestión, en toda la línea. No se puede negociar la deuda y actuar de esta manera.

 

La Cámpora es la estructura más importante del Gobierno, y que esa organización tenga esa concepción… Esto no es Venezuela, ni Cuba, es una mirada sobre la estructura productiva que atrasa veinte años. Estos no son jóvenes progresistas mirando el futuro. Son jóvenes conservadores mirando el pasado.

-¿Cree que la cúpula del gobierno de Mauricio Macri sabía que la AFI espiaba a periodistas y funcionarios opositores como propios?

-No puedo saber eso. Espero que no haya sucedido. Si sucedió, habrá consecuencias. Yo espero que la investigación no sea sesgada y acotada. Creo que la investigación debe ser acerca de los procedimientos que existen en denuncias sobre espionajes ilícitos desde gobiernos anteriores, desde los 90 y en los últimos años del kirchnerismo, además de los que aparecen ahora. Pero tengo que decir que fue un error importante, en términos institucionales de parte de Macri, que la persona a cargo de la AFI tuviera ese perfil personal. No conozco a Arribas, pero sé de política, de los poderes. No era para un empresario del fútbol esa posición. Era para un hombre público, de integridad, con una cosmovisión que ninguno de los antecedentes de Arribas indicaba como persona adecuada para ese lugar. Creo que la investigación tiene que ser a fondo, y no tiene que estar limitada a los episodios de estos últimos años. Antes hemos visto constancias de la Presidencia mandando a agentes a apretar jueces. Estas cosas las hemos visto y se tienen que investigar a fondo.

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