El megaproyecto de San Lorenzo fue aprobado y unió a oficialismo y oposición

El megaproyecto de San Lorenzo fue aprobado y unió a oficialismo y oposición

Con la presencia de Tinelli, Lammens y parte de la hinchada, el proyecto fue apoyado por VJ, el FdT, la UCR y el FIT.


Este jueves la Legislatura porteña tuvo dos invitados que siguieron desde una oficina del Palacio Legislativo la sesión. Se trató de los máximos directivos de San Lorenzo, Marcelo Tinelli y Matías Lammes, actual ministro de Turismo y Deportes de la Nación. Afuera se encontraba un importante  grupo de hinchas del club de Boedo que esperaba con ansiedad la aprobación de un proyecto que permitiría la construcción de un gran emprendimiento en los terrenos de Avenida La Plata, además del estadio de fútbol. 

Y la aprobación del proyecto logró la unión del bloque oficialista de Vamos Juntos, del bloque radical, del bloque del Frente de Todos y hasta recibió del bloque del FIT.

De esa manera, los legisladores de la Ciudad aprobaron -en primera lectura- una ley de re zonificación de los terrenos de Avenida La Plata 1600/1700, en el barrio de Boedo, lo que permitiría al Club San Lorenzo de Almagro desarrollar un plan de infraestructura deportiva, cultural y recreativa en el predio donde históricamente estaba la cancha de fútbol, desplazada en la última dictadura.

Esta aprobación inicial casi unánime requiere de un tratamiento en audiencia pública y una segunda lectura en comisiones legislativas antes de su debate y eventual sanción.

El proyecto de los dirigentes del club, fue presentado por el legislador Manuel Socías (FdT) y considerado en varias reuniones de la Comisión de Planeamiento Urbano, que preside Vitcoria Roldán Méndez (VJ).

El cambio de zonificación solicitado y aprobado en primera lectura determina los usos permitidos. El predio en cuestión, que totaliza el equivalente a unas cinco manzanas, sería dividido en cuatro zonas, la más amplia destinada a un estadio multiuso de gran altitud (se permitirá hasta 38 metros), pero también a otras instalaciones deportivas, culturales, eductivas, comerciales y residenciales.

El plan fue expuesto por la dirigencia sanlorencista a los legisladores de la Ciudad, en reuniones de comisión. Las nuevas zonificaciones son sobre los terrenos que dan en su plenitud sobre la Av. La Plata, entre Inclán y Las Casas, y completa un perímetro con la calle José Mármol, dentro del cual hay subzonas de ese rectángulo que pertenecen a viviendas particulares, edificios en torres y una estación de servicio preexistentes.

Se trata de “un proyecto urbanístico diseñado para el predio en el que se contemplan espacios educacionales, talleres de formación laboral, salas multiuso, gimnasios, natatorios, oficinas, hotel, restaurantes, confiterías, farmacias, auditorios, destacamento de bomberos, sede comunal (CGP), cocheras, galerías comerciales, patios de comidas, entre otros, además de un estadio ligero y horizontal, transparente y en relación con el barrio”, explicó el dictamen de la comisión de Planeamiento Urbano.

La ley en tratamiento manda al Ejecutivo proponer, “en caso de ser necesario, eventuales instancias adicionales de participación en relación a la mejor integración con el entorno barrial del equipamiento a desarrollarse”.

El proyecto tuvo aprobación por 57 votos y una sola abstención, la de la legisladora de Autodeterminación y Libertad.

Al referirse al proyecto y al apoyo que le dio el bloque de la UCR Evolución, el legislador radical Juan Francisco Nosiglia dijo: «Este cuerpo discutió y aprobó la necesidad de restituir las tierras donde San Lorenzo albergó su estadio durante décadas y de las que fue despojado en un proceso oscuro e ilegítimo por la última dictadura militar. Este proyecto es parte de la lucha de muchísimos años de los hinchas, socios, y dirigentes de San Lorenzo por volver al barrio que les dio origen».

Y agregó: «En ese sentido, los legisladores tenemos el mandato expreso de cumplir con la ley de restitución histórica, vigente desde hace más de 8 años, y que con la primera lectura de hoy empezamos a concretar».

Por último, señaló: «De cara a la segunda lectura, hay que escuchar a los vecinos en las instancias de participación y también imaginar instrumentos de compensación para quienes viven en las inmediaciones del predio. Así construimos una política que contemple a todos los actores involucrados y privilegie el bienestar general».

 

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