Carrió disparó sobre JxC: “No confío en nadie, salvo en la CC”

Carrió disparó sobre JxC: “No confío en nadie, salvo en la CC”

La dirigente cuestionó a los partidos que integran la alianza opositora. “Mi decepción es absoluta”, dijo.


Elisa Carrió dejó un fuerte mensaje contra Cristina Kirchner: comparó su infancia con la Vladimir Putin y aseguró que la vicepresidenta «está enamorada» del mandatario de Rusia, al que trató de «psicópata». Pero además, sorprendió con su dureza al frente interno: lanzó un fuerte mensaje en la interna de Juntos por el Cambio, tras las duras negociaciones por la votación del acuerdo con el FMI en el Congreso.

La exdiputada brindó este miércoles la primera clase de un curso sobre «La paternidad en cuestión, mirada desde su complejidad». La charla junto a Silvia Ormaechea (profesora de Posgrado de Formación Docente) fue la primera en modalidad mixta, presencial y virtual, para la ex diputada en el marco del Instituto Hannah Arendt.

Después de esa charla, la referente de la Coalición Cívica y socia fundadora de Juntos por el Cambio diseccionó las arduas negociaciones en ese armado opositor, que terminaron con una postura de apoyo -aunque no unánime- al acuerdo con el FMI, una posición que ella misma impulsaba. Pero esas discusiones, a juzgar por sus dichos, hirieron a la coalición.

«Ya no sé qué soy. Soy Lilita, no me identifico con la mayoría de la clase política», comenzó, con una toma de distancia con casi todos los espacios políticos.

«No confío en nadie salvo en la Coalición Cívica», subrayó sobre su decepción con el resto de partidos que conforman JxC.

Profundizó sobre los motivos de la postura que ella reclamaba y calificó de «papelón» la posición contraria, del ala dura del Pro.

«Sentía que debíamos tener una estrategia en que la Argentina no haga el papelón de que quienes contrajeron la deuda no apoyaran el refinanciamiento», sentenció sobre la discusión interna de la coalición opositora, después de que los «halcones» del Pro tensionaran la posición del interbloque en Diputados y ahora en el Senado.

Acerca de los roces internos, afirmó: «Tengo que agradecer a los diputados de la Coalición Cívica, que dijeron que no hay ‘ni’. Hasta el final había un ‘no’ o un ‘sí’. Ahí hay un problema en Juntos por el Cambio».

Carrió reveló que intervino, a la distancia, en el debate interno. «Es cierto que estuve en contacto, pero cumplí un deber, de modo tal que no puede haber ostentación del deber cumplido. No quiero tener un solo rédito político de lo que ayudé a construir», aclaró.

Y si bien despegó de sus cuestionamientos a Mauricio Macri y a Horacio Rodríguez Larreta, a quien de todos modos objetó por «tener empatía con todos».

No obstante, fue lapidaria con el espacio que ayudó a crear: «Me miran y no me escuchan. Me sentí usada», se quejó.

Carrió también apuntó con especial intención contra Ricardo López Murphy, que en la madrugada del viernes rechazó en Diputados el proyecto sobre el acuerdo con el FMI. Literalmente: lo fulminó.

«El ‘no’ de López Murphy es inexplicable. Quiere ser intendente. Primó no la convicción, sino en el inconsciente el ‘deseo de ser’. Y los ‘ni’ no querían comprometerse, pero como líderes tenían que hacerse responsables», dijo Carrió, que volvió a repartir críticas y le adjudicó intenciones electorales al republicano unido de postularse para jefe de Gobierno porteño.

«A estos economistas que hablan mucho hay que enseñarles geopolítica y ciencias políticas. Votos como los de Espert, que rechazó el acuerdo. ¿Cómo es esto? Terminamos votando con La Cámpora y la izquierda, ¿qué es esto?», se exasperó la exdiputada.

Pidió «no ser demagogo». «Los que dijeron ‘no’ querían que reviente todo. Yo viví el 2001, con las mujeres en la calle pidiéndome toallitas», les recordó.

Antes, Carrió le había dedicado sus minutos a Cristina Kirchner y a la relación de la vicepresidenta con Vladimir Putin.

«El psicópata no tiene sentimientos ni por él ni por los demás», remarcó sobre el presidente ruso, antes de trazar una comparación con Cristina.

«La infancia de Putin es muy parecida a la de Cristina. El carácter de los dictadores es similar. Ella está enamorada de Putin, porque aquellos que no sienten amor pueden tener una relación de poder», elucubró Carrió.

A nivel de geopolítica mundial, advirtió sobre las actitudes de Putin y del turco Recep Tayyip Erdoğan: «Hay algunos líderes que no pueden parar porque no pueden resistir la humillación. Antes o después hay un holocausto en Europa».

Más tarde, volvió a las consecuencias locales del conflicto entre Rusia y Ucrania y el tejido de vínculos internacionales.

«Tenemos una alianza explícita entre Cristina y Putin. Mucho más explicita que la de Perón con Hitler. La neutralidad significó que los genocidas alemanes estuvieran en Argentina», observó la ex diputada nacional.

También llamó la atención sobre la relación económica entre Rusia y China. Ese vínculo, afirmó Carrió, «le da aire a Cristina para voltear a Alberto».

En ese sentido, pidió «sostener al Presidente». Y remarcó: «Aun en esa debilidad absoluta hay que sostener institucionalmente a una nación para que llegue por vías democráticas a las elecciones».

Carrió volvió a apuntar contra Cristina Kirchner sobre las denuncias de la vice por el ataque a su despacho y los videos que subió a redes sociales.

«Se tiene que casar de nuevo para quedar viuda de nuevo; si no, no legitima. Siempre tiene que estar de luto. Que no se victimice. La víctima no es ella, que es presidenta del Senado y tiene impunidad, sino los millones que se le quemaron la producción», la cruzó la líder espiritual de la Coalición Cívica.

«Hay que terminar con las llamadas víctimas políticas. Que la señora se haga responsable, que no sea víctima», acotó en su intervención, antes de mandarla a «ponerse más botox».

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