Publicado: 19/01/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

Mercosur–UE: la firma comercial enfrenta tensiones políticas

El acuerdo sellado consolida una apertura comercial, pero deja sin resolver los mecanismos políticos.
Mercosur–UE: la firma comercial enfrenta tensiones políticas
Redacción NU
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La firma del histórico Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), tras más de 25 años de negociaciones, marca un hito en la agenda comercial y geopolítica regional. [La ceremonia se realizó el sábado en Asunción, Paraguay, donde los principales mandatarios de la región y representantes europeos suscribieron el tratado que permitirá la creación de una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con más de 720 millones de consumidores y una significativa apertura de mercados para bienes y servicios de ambos bloques]https://www.noticiasurbanas.com.ar/tras-el-acuerdo-ue-mercosur-milei-dijo-que-seguira-buscando-negocios-con-otros-paises).

Sin embargo, más allá de las celebraciones, las opiniones de diversos parlamentarios argentinos del Mercosur pertenecientes a Unión por la Patria (UP) reflejan una mirada crítica y matizada sobre los efectos, desafíos e incertidumbres que rodean la implementación del acuerdo.

Negociación política y sostenibilidad: una complejidad estratégica

En su columna conjunta, Cecilia Nicolini y Franco Metaza destacaron la relevancia de la última cumbre en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde se confirmó que la discusión del tratado no fue únicamente técnica ni estrictamente comercial, sino profundamente política. Según los parlamentarios, las rondas de diálogo con las distintas familias políticas europeas revelaron que las objeciones al texto van más allá de simples aranceles: incluyen reclamos sectoriales, ambientales y de estándares productivos.

En esa lógica, subrayaron que el PARLASUR adoptó una postura clara en defensa de los productores del Mercosur: exigir que las obligaciones en materia de sostenibilidad no se conviertan en barreras paraarancelarias encubiertas y reclamar reciprocidad efectiva y financiamiento para cumplir con exigencias de trazabilidad. Advierten que, sin estos mecanismos, los costos de adaptación podrían recaer desproporcionadamente sobre los productores del bloque sudamericano.

Debate en EuroLat y la política de aprobación

Por su parte, Mariano Arcioni, Marina Femenía y Mariano Fernández se centraron en el debate generado en el foro bicontinental Eurolat, donde el “poroteo” político dentro del Parlamento Europeo dejó en evidencia que el respaldo al acuerdo convive con resistencias significativas. Sectores agrarios europeos —especialmente en Francia, Irlanda y Polonia— expresaron recelos sobre la entrada de productos sudamericanos, argumentando impactos en sus mercados internos y cuestionamientos vinculados a normas ambientales y de sostenibilidad.

Los diputados remarcaron que estas tensiones no solo simbolizan diferencias económicas, sino también visiones contrapuestas sobre el rol del comercio internacional y el equilibrio entre apertura comercial y protección de sectores sensibles.

Impacto esperado en Argentina

Los parlamentarios Gabriel Fuks y Gustavo Arrieta abordaron el impacto del acuerdo en la Argentina contemporánea, señalando que este no es un hecho aislado sino el resultado de más de dos décadas de negociaciones que evolucionaron junto a cambios en la política internacional. Recordaron que el origen del proceso se remonta a fines de los años noventa, en un contexto de expansión de tratados de libre comercio, y que ha atravesado etapas definidas históricamente, incluido el rechazo regional al ALCA en 2005.

Pese a las proyecciones gubernamentales que estiman un crecimiento de hasta 76% en las exportaciones argentinas a la UE en los primeros cinco años, Fuks y Arrieta advirtieron que la ausencia de estudios de impacto exhaustivos y de un debate plural con sectores productivos limita la capacidad del país para aprovechar plenamente el tratado. Señalan que sin políticas de acompañamiento para promover valor agregado, desarrollo industrial e integración en cadenas productivas modernas, la integración puede quedar reducida a una exportación mayoritariamente de materias primas y sin efectos concretos en empleo y desarrollo local.

Desafíos venideros y sostenibilidad de la integración

Como conclusión, el grupo de parlamentarios destacó que el desafío central ahora no es solo celebrar la firma, sino administrar sus efectos en un contexto internacional inestable, marcado por tensiones geopolíticas, transición climática y fuerte competencia por mercados y recursos estratégicos. Insisten en que el éxito del acuerdo dependerá de consolidar una verdadera asociación entre los bloques, que incluya cooperación, transferencia tecnológica y condiciones equitativas para productores y trabajadores de ambos lados.

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