Massa junto a intendentes: señales de unidad en un encuentro con fútbol y asado
En medio del reordenamiento del peronismo bonaerense, un encuentro que combinó fútbol y política terminó funcionando como una fuerte señal hacia el futuro electoral. Dirigentes del Frente Renovador e intendentes se reunieron en San Vicente para disputar un picado que, lejos de lo deportivo, sirvió como excusa para activar conversaciones sobre la sucesión en la provincia de Buenos Aires.
La jornada tuvo lugar en el Polideportivo Padre Mugica y reunió a figuras con peso territorial, en un contexto donde comienzan a crecer las especulaciones de cara a 2027. Lo que empezó como un partido informal derivó rápidamente en una postal política que reflejó la reconfiguración interna del espacio y el posicionamiento de distintos dirigentes.
Entre los participantes se destacó la presencia de Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, junto a otros jefes comunales como Federico Achával, Nicolás Mantegazza, Gastón Granados y Gustavo Menéndez. También formaron parte referentes del massismo como Sebastián Galmarini y Juan Andreotti, en un armado que combinó gestión territorial y proyección política.
El dato central fue la aparición de Sergio Massa, quien no jugó pero siguió de cerca la actividad. Su presencia alimentó las versiones sobre su futuro electoral y lo volvió a ubicar en el centro de la escena, en un momento en que mantiene una estrategia de bajo perfil público pero intensa actividad política.
Más allá del resultado del partido -victoria 4 a 1 del equipo peronista con Otermín como figura-, lo relevante fue la imagen de unidad y competencia interna entre dirigentes que ya comienzan a perfilarse como posibles candidatos a suceder a Axel Kicillof en la gobernación.
Tras el encuentro, la actividad continuó en la Quinta 17 de Octubre, donde el asado y las charlas privadas profundizaron las discusiones políticas. Allí, algunos nombres empezaron a consolidarse como potenciales postulantes, como Achával, Andreotti y Menéndez, en un escenario abierto y en plena construcción.
El episodio dejó en evidencia que el peronismo bonaerense ya comenzó a mover sus fichas rumbo a 2027. Entre gestos, fotos y reuniones informales, la figura de Massa reaparece como articulador clave, mientras una nueva generación de intendentes busca posicionarse en la carrera por el poder provincial.