Más desregulación: remedios, puertos e inmuebles
El Gobierno prepara un nuevo paquete de reformas desreguladoras que busca reflotar en el Congreso algunos de los proyectos que quedaron frenados o limitados por la Justicia, con foco en la venta de medicamentos, la navegación de cabotaje y la intermediación inmobiliaria. El texto, que ya estaría en fase de redacción avanzada en el Ministerio de Desregulación que encabeza Federico Sturzenegger, se enviará probablemente acompañando al llamado Súper RIGI y al proyecto de derogación de la ley de etiquetado frontal de alimentos.
Uno de los puntos centrales es el plan para flexibilizar la comercialización de medicamentos de venta libre, con el objetivo de que puedan exhibirse en góndolas y no solo tras el mostrador de farmacias y, eventualmente, ampliar su venta en supermercados y comercios de proximidad. La idea es extender a otros establecimientos la modalidad que hoy solo rige para Farmacity, tras un fallo judicial, y eliminar la exclusividad de la venta en farmacias físicas para ese segmento de productos.
El Gobierno también busca ampliar la venta online de medicamentos de venta libre, algo que ya se autorizó parcialmente por decreto, pero que distintas provincias resisten aplicar. El empuje de la nueva ley busca consolidar estas medidas como norma nacional, con el argumento de mejorar la competencia, bajar precios y ampliar la oferta disponible para los consumidores, aunque el sector de farmacéuticos advierte riesgos sanitarios y de control de la información al paciente.
🚨 Nuevo paquete desregulador en marcha. El Gobierno de @JMilei y @fedesturze prepara cambios sensibles en navegación fluvial, venta de medicamentos, mercado inmobiliario y hasta en la ley de etiquetado frontal.
— Sergio Rosso (@Sergrosso) May 22, 2026
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Otro capítulo fuerte del paquete apunta al mercado inmobiliario: la iniciativa prevé eliminar el requisito de matrícula habilitante para actuar como corredor de propiedades, de modo que cualquier persona pueda intervenir en operaciones inmobiliarias sin inscripción profesional. El oficialismo sostiene que esto reducirá costos de intermediación y aumentará la competencia, mientras colegios de martilleros y corredores alertan sobre la pérdida de garantías y la posibilidad de mayor informalidad en contratos de compraventa y alquileres.
En el área de transporte, el proyecto prevé una apertura en la navegación de cabotaje, permitiendo que buques de bandera extranjera puedan operar en rutas reservadas hasta ahora a embarcaciones nacionales con tripulación argentina. El gobierno vincula la medida con la necesidad de mejorar la logística fluvial y abaratar costos de transporte de mercancías, aunque el sector de navegación nacional advierte que el cambio podría afectar la competitividad de las empresas locales y la regulación de la actividad bajo ley nacional.
En el contexto político, el paquete desregulador llega cuando el Ejecutivo busca reafirmar una agenda de liberalización económica y dejar atrás el rechazo de algunos decretos previos, ahora buscando la aprobación de leyes que otorguen mayor estabilidad jurídica a las reformas. Si bien el texto aún no se conoce íntegramente en el Parlamento, ya se anticipa que será recibido con fuertes críticas de sectores regulacionistas y gremiales, y con el debate sanitario, inmobiliario y logístico marcado por la confrontación entre el discurso de la libertad de mercado y el de la protección de la salud, el trabajo y el medio ambiente.