Marco Rubio: "Venezuela no está en transición democrática, está bajo administración estratégica"
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expuso ante el Senado la estrategia de Washington hacia Venezuela en una audiencia marcada por definiciones contundentes sobre el rumbo político del país sudamericano. En ese contexto, sostuvo que “Venezuela no está en transición democrática, está bajo administración estratégica” y remarcó que el proceso en curso responde a una lógica de control antes que de legitimidad.
Durante su intervención, el funcionario dejó en claro que “EE. UU. no impulsa una transición democrática inmediata en Venezuela: administra una estabilización donde el control precede a la legitimidad”. Según explicó, la política estadounidense tiene un objetivo triple: “evitar el colapso del Estado, neutralizar amenazas criminales y reinsertar a Venezuela en un orden económico supervisado”.
En materia económica, Rubio subrayó el rol central del petróleo dentro de la estrategia. “El petróleo se usa para impedir el colapso fiscal y social, no para salvar ni legitimar al régimen”, afirmó, al tiempo que destacó que “la reforma de la Ley de Hidrocarburos marca un quiebre estructural: apertura bajo tutela externa que jamás habría ocurrido sin presión extrema”. En esa línea, agregó que los ingresos del sector “no financian al régimen: quedan bajo control, auditoría y autorización directa de Estados Unidos”.
🇺🇸 | MARCO RUBIO: “No vamos a permitir es que la industria petrolera en Venezuela sea controlada por adversarios de los Estados Unidos.
— Eduardo Menoni (@eduardomenoni) April 13, 2026
No vamos a permitir que el hemisferio occidental sea una base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de EEUU.” pic.twitter.com/VqyqFdKCTe
El jefe de la diplomacia estadounidense también abordó el vínculo con actores del actual poder venezolano. “EE. UU. coopera con Delcy Rodríguez por necesidad operativa, no por legitimidad política ni absolución moral”, explicó. Además, señaló que “la presencia estadounidense en Caracas es real, operativa y en terreno, no simbólica ni diplomática de escaparate”, en referencia al despliegue posterior a la captura de Nicolás Maduro.
En relación con ese episodio, Rubio sostuvo que “la captura de Maduro fue inevitable cuando negociar dejó de ser viable y todas las salidas previas fueron rechazadas”. A su vez, aseguró que la operación “envió un mensaje global: solo EE. UU. puede ejecutar intervenciones de alta precisión con control total del resultado” y advirtió que “el uso de la fuerza no es deseable, pero sigue sobre la mesa si la cooperación fracasa”.
Finalmente, el funcionario destacó que “la liberación de presos políticos no es un gesto: es una métrica verificable de cumplimiento bajo presión” y remarcó que “la inversión extranjera solo llegará con licencias, seguridad y reglas claras; sin garantías, no hay capital”. En ese sentido, concluyó que “en semanas hubo cambios reales porque la presión funcionó: EE. UU. juzgará por hechos, no por discursos” y sintetizó el enfoque de Washington: “Venezuela no vive una transición moral. Vive una transición administrada por poder duro. Quien no entienda eso, está leyendo mal el momento histórico”.