Publicado: 01/09/2026 UTC Mundo Por: Redacción NU

“Las islas son británicas”: la firme réplica del gobierno inglés a Trump

La administración británica insistió en que los isleños ratificaron su deseo de ser un territorio de ultramar.
“Las islas son británicas”: la firme réplica del gobierno inglés a Trump
Redacción NU
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gran bretaña

La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas volvió a quedar en el centro de la escena internacional luego de que Donald Trump admitiera que Estados Unidos podría revisar su posición frente al conflicto entre Argentina y el Reino Unido. Las declaraciones del presidente estadounidense generaron preocupación en Londres y obligaron al gobierno británico a reafirmar públicamente su postura histórica sobre el archipiélago, en medio de las presiones de Washington para que sus aliados aumenten el gasto destinado a Defensa.

Trump fue consultado en el Salón Oval sobre la posibilidad de que Washington modificara su posición respecto de las islas y respondió: “Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas”. La frase volvió a instalar la posibilidad de un cambio en la política estadounidense y se produjo después de que trascendiera que la Casa Blanca analiza distintas herramientas para presionar al Reino Unido y a otros integrantes de la OTAN para que incrementen sus aportes militares.

La reacción británica no tardó en llegar. El secretario de Defensa, John Healey, aseguró que no recibió “ninguna sugerencia” de funcionarios estadounidenses respecto de una eventual modificación de la postura de Washington sobre Malvinas y sostuvo de manera contundente: “Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen”. De esta manera, Londres buscó dejar en claro que la soberanía del archipiélago no forma parte de una negociación vinculada con las exigencias de Estados Unidos.

El trasfondo de la disputa está relacionado con la presión ejercida por Trump sobre los países europeos para que eleven sus presupuestos de Defensa. Según trascendió, Washington analiza medidas para que sus aliados cumplan con mayores compromisos dentro de la OTAN, mientras un funcionario estadounidense advirtió que el Reino Unido recibiría “especial atención”. En ese contexto, también afirmó: “Puedo decir que las conversaciones son sinceras y no se descarta nada en cuanto a opciones”, dejando abierta la posibilidad de utilizar diferentes herramientas diplomáticas para aumentar la presión sobre Londres.




**La cuestión no es nueva dentro del gobierno estadounidense. Meses atrás ya había trascendido un documento interno del Pentágono que planteaba la posibilidad de utilizar una eventual modificación de la postura sobre Malvinas como instrumento de presión frente al Reino Unido.** En aquel momento, el secretario de Estado Marco Rubio había intentado minimizar el alcance de esa información al señalar: “Fue tan solo un correo electrónico. La gente se está exaltando demasiado”. Ahora, las declaraciones públicas de Trump volvieron a darle relevancia política a aquella hipótesis.

Mientras Londres sostiene que el futuro de las islas no está en discusión, Estados Unidos mantiene formalmente una posición de neutralidad sobre la soberanía, aunque reconoce la administración británica del territorio. Argentina, por su parte, reclama ante Naciones Unidas la apertura de negociaciones con el Reino Unido para resolver la disputa. El nuevo escenario generado por Trump vuelve a colocar a Malvinas en una discusión geopolítica de mayor alcance, en la que el vínculo entre Washington y Londres y las exigencias sobre el gasto militar aparecen como factores centrales.

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